Juan García-Gallardo, contra todos y sin miedo a nadie

“Racista, xenófobo, machista, ultraderechista, fascista, retrógrado, lgtbifobo, transfobo, etcfobo…” y resto charlatanería zurda. Esta es la típica ristra de insultos con la que la izquierda -que no habla ni escribe, sino vomita y cocea- ha recibido a Juan García-Gallardo Frings. ¿Quién es este hombre? ¿Qué delito ha cometido para ser colmado con tan “afectuosa” acogida? Ser el candidato por VOX para las elecciones de Castilla y León. Nada más. ¡Qué cansinos son los rojos!   

Estimado lector, Juan García-Gallardo es un abogado de 30 años, con acreditada experiencia en la actividad privada. Se graduó en Derecho, con Diploma en International Legal Studies, por la Universidad Pontificia de Comillas, donde también cursó, el Doble Máster de Acceso a la Abogacía y Derecho de Empresa (Icade-Deusto). Habla inglés, francés y alemán, destacando su formación en comunicación y debate, donde ha ganado varias competiciones.

Ha trabajado para firmas internacionales como King&Wood MallesonsHerbert Smith Freehills. Además, es el responsable del cumplimiento normativo de un importante grupo de sociedades del sectoragroalimentario y el de hidrocarburos. Conviene reseñar que ha recibido varios premios, entre ellos, uno del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, y otro especial en el primer curso de Liderazgo y Compromiso Cívico del CEU. Desde octubre de 2018 forma parte de la dirección de la Fundación Querer, enfocada a los niños con problemas neurológicos. Yo solo puedo sentir admiración. Nada más.

Él solo tiene más currículo y éxito laboral que toda la izquierda junta

Hablamos de un hombre joven, preparado, que sin precisar de lo público para vivir, ha decidido dar el salto a la política, ¿cuál es el problema? Pues que para la izquierda representa todo lo malo: es hombre, blanco, heterosexual, de derechas, deportista y antisocial-comunista. ¡Si hasta puede que se haya atrevido a creer en Dios!, dirán. ¡Eso es imperdonable!, seguirán diciendo. Vamos, que Juan se ha convertido de la noche a la mañana en su enemigo público. Y como tal, harán lo imposible para acabar con él.

Pero nada conseguirán, salvo sufrir el tremendo éxito electoral que cosechará

Ten presente, apreciado amigo, que la izquierda es una fosa séptica de envidia, rencor y vagancia, que solo saber hacer bien el mal. Pobres seres que viven para odiar. Especímenes ideológicamente excretados por Karl Marx y su infame lucha de clases -guerra abierta contra quienes se esfuercen, trabajen, sean honrados, decentes y triunfadores- que fue y es la peste roja. Que fue y es el origen de las mayores catástrofes sufridas por la humanidad. Que fue y es la excusa del vago para cubrirse con un manto de buenismo e intentar ocultar la basura moral que es y será per saecula saeculorum.

Conviene abrir bien los ojos y ver que, además de atacar como hienas carroñeras, ellos anhelan imponer un telón de acero para amedrentar a todo aquel que dé la batalla cultural.  Pretenden mandar un mensaje: si das un paso al frente, no lo vamos a permitir. Si das la batalla ideológica, no lo vamos a permitir. Si das lo mejor de ti para que España prospere y vuelva a ser grande otra vez, no lo vamos a permitir. Si amas a España, nos tendrás en frente.

Debo decir que, aún no teniendo el placer de conocer a Juan, cuenta con todo mi apoyo. Porque, pudiendo disfrutar de una carrera profesional consolidada, algo imposible para el rojerío insultador, ha decidido defender sus ideas, principios y valores. Ha decidido abandonar esa carrera para alzar la bandera de aquello en lo que cree. Ha decidido que el movimiento se demuestra andando, y no ha dudado en poner su cara, aún a riesgo de ganarse no pocos enemigos. Por eso cuenta con todo mi apoyo.

Porque Juan no viene solo. De su mano viene toda una generación de jóvenes que no se resignan ante la izquierda y sus socios. Que no están dispuestos a mirar para otro lado mientras destrozan su país, su futuro y todo lo que construyeron sus padres y abuelos. Porque Juan es, no un soplo de aire fresco, sino un vendaval de convicciones sin complejos que arrollará a todas las nocivas políticas de la peste roja que supone ese engendro globalista representado en el logo multicolor de la Agenda 2030.

En su estrategia de demonización del rival político, solo dejan patente su pánico. Porque gracias a Santiago Abascal, Macarena Olona, Iván Espinosa de los Monteros y resto de miembros de VOX, al que se acaba de sumar Juan, la izquierda ha empezado a perder la “guerra cultural”. Son conscientes, porque son malos pero no tontos, que VOX es la medicina natural para curar la enfermedad roja.

La maldad roja solo es superada por su irrestricta cobardía

Estimado lector, es hora de dar un paso al frente. Es hora de demostrarle a la izquierda el miedo que nos provoca –me río mientras escribo esto-. Es hora de mandarlos a la irrelevancia política. Es hora de juzgarlos por sus actos y no por sus falsas intenciones. Es hora de decirles que nada son, nada aportan y nada crean, salvo el mal. Es la hora de Juan García-Gallardo Frings, es la hora de VOX.

Amigos, apoyemos masivamente a Juan por redes sociales, como paso previo a apoyarle en las urnas. Demostrémosle que ha acertado al dar este paso. Hagámosle sentir que no está solo. Que cuenta con todo nuestro apoyo, cariño y fuerza. Que dar la cara por España tiene un valor moral incalculable, tiene una recompensa solo apta para personas de bien. Porque España merece la pena.

Adelante, Juan. Sin miedo a nada ni a nadie.

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