Introducción al Comunismo | Parte III

Las nuevas “Luchas de Clases«

Desde hace unas décadas, la izquierda ya no persigue la lucha de clases, sino en apoderarse de otras “batallas”, que le reportan suculentos beneficios económicos, estableciendo “chiringuitos” como la lucha de sexos, es decir “la guerra entre hombres y mujeres”, “la guerra entre heterosexuales y homosexuales”, entre culturas, entre razas, cualquier cosa les sirve para establecer sus nuevas “luchas”.

Por eso, Rodríguez Zapatero puso entre sus objetivos aprobar una ley que pusiera a la mujer por delante del hombre en derechos, alegando una supuesta y falsaria igualdad entre ambos sexos, discriminando al hombre y despojándole de uno de los derechos fundamentales del orden Constitucional, como es la presunción de inocencia. A esa ley la denominaron, Ley Integral de Violencia de Género (LIVG).

Protocolo policial

Muchos de ustedes desconocen que el protocolo ante cualquier llamada a la Policía o Guardia Civil, donde haya mediado disputa entre una pareja, hombre y mujer, donde la mujer manifieste haber sido insultada, o agredida, incluso aunque no haya signos de violencia, con tan solo esa manifestación, sea real o ficticia, el hombre será conducido detenido a la comisaria, acusándole de un delito contra la Viogen, donde permanecerá detenido hasta poder ser trasladado a presencia del juez, que le impondrá medicas cautelares. Con suerte, solo estará detenido un fin de semana, pero dependerá del criterio objetivo o subjetivo del juez de turno, o la interpretación que éste haga de los hechos. Pero las consecuencias no acaban ahí, sino que va seguido de un proceso de divorcio, que por supuesto, suele iniciar la mujer y que la detención y acusación de viogen, es una “espada de Damocles” para determinar la resolución de dicho divorcio, sin que en ningún momento se haya tenido en cuenta la sagrada presunción de inocencia que contempla la Constitución. Por el contrario, el hombre perdió ese derecho, según esta ley “anticonstitucional” en el mismo momento que su pareja, mujer, llamó a los servicios de emergencia.

Todo el mundo sabe que la presunción de inocencia ante cualquier delito cometido, prevalece ante cualquier otro derecho, pues bien, en este caso la presunción de inocencia se elimina de la ecuación, de la ley y de la justicia, siendo del todo inconstitucional.

Como ya dijo públicamente Alfonso Guerra, en conversación supuesta con un magistrado del tribunal Constitucional: “es una ley que discrimina por género, discriminando al hombre por el hecho de serlo”. El supuesto magistrado le confesó: “teníamos tantas presiones que tuvimos que aprobarla” Es decir, que por delitos iguales, se castiga con mucha más severidad al hombre que a la mujer. Dándose la paradoja, que, si es una pareja gay, entre hombres gays y mujeres lesbianas no se tienen en cuenta el género, o lo mismo pasa si el que agrede es un nieto a su abuelo, o unos padres a su hijo, o ese hijo a sus padres. Con todo esto, queda claro que el principio de igualdad en derechos y obligaciones que dicta nuestra Carta Magna, queda desprotegido al haber aprobado una ley que, de facto, incumple la propia Constitución, creando un oxímoron entre el propio articulado de la Constitución y la LIVG, leyes de difícil comprensión para los propios juristas, pero que por desgracia la sociedad permite.

Esta ley es la que mejor define en lo que en un régimen totalitario se denominan, “Leyes Habilitantes”, que son aquellas que se contraponen al articulado de una Constitución y que van supliendo a ad hoc ese articulado. Es decir, un cambio de la Constitución por la “puerta de atrás”, leyes que fueron copiadas de Hitler, fundamentalmente, e impuestas en Venezuela, Nicaragua etc. y que ahora copia este gobierno y los que las pusieron en práctica en Venezuela durante 20 años, asesorando a Hugo Chávez y posteriormente a Nicolás Maduro, los que fueron sus principales asesores en aquellas políticas criminales, CEPS-Podemos y que ahora imponen en España.

Las Leyes habilitantes de la “nueva república y la nueva normalidad”
Esta fue la primera ley “habilitante” salida de las ergástulas malolientes y putrefactas de la Moncloa zapateril y de la cabeza del que fue, para desgracia de los españoles, el presidente del cambio de régimen, el que lo inició, Zapatero, retomando “el guerra civilismo”.

Ahora, en tiempos de la “nueva normalidad” (un oxímoron sin pies ni cabeza), con Pedro Sánchez, el falsario de su currículum, el plagiador de su tesis doctoral, con este nuevo frente popular, se dan más prisa si cabe en aprobar, a golpe de decreto ley, nuevas leyes para hacer efectivas su nueva lucha de género, de sexo etc, infectando, usurpando, invadiendo aquello que antes era aséptico como el movimiento LGTBI, antes liberal, ahora mancillando la bandera arcoíris, símbolo de libertad y liberación sexual en todo el mundo, aquí manchada con la hoz y el martillo, con el odio, el sectarismo y la radicalidad, donde pretenden convertir a todos en marionetas afeminadas e idiotizadas. Yo que fui partícipe en aquella liberación de los sentidos, del sexo, de la verdadera libertad, sobre todo en la llamada, “movida madrileña”, que la viví en sus últimos años y que colaboré con otros compañeros de profesión en posibilitar la convivencia y erradicar el delito allí donde estaba deteriorando los mejores barrios del centro de Madrid, ahora veo con estupor donde se ha llegado para imponer lo suyo, pero sin respetar lo más mínimo lo de los demás.

Se ha tirado por tierra el trabajo de generaciones de hombres y mujeres libres que luchamos por tener la libertad. El respeto que hoy tenemos en España, por los derechos de todos, por una igualdad real sin menospreciar o vilipendiar a nadie y que esta “banda” de usurpadores del movimiento LGTBIQ+ y no sé cuántas siglas e idioteces que se inventan cada día, como lo último, los NO binarios, se hayan vendido a este gobierno de la forma más abyecta y repugnante.

Es un sinfín de estupideces absurdas para seguir engordando los quioscos subvencionados de millones de euros que les sueltan para conseguir sus apoyos.

A los LGTBIQ++ les da igual tragar sabiendo que los comunistas les colgarían en grúas, como lo hacen los sátrapas en Irán a los homosexuales. Les da igual perder la dignidad, con tal de recibir las prebendas que les sueltan como las miguitas de pan a las gallinas, porque de gallináceas tienen mucho estos dirigentes travestidos de aparentes revolucionarios sexuales, para imponer que todo hombre, mujer o niño salga del “armario”, cuando viendo lo visto, viendo que se ha perdido el respeto y la dignidad, yo hace tiempo que puse el cartel de “se busca un armario”.

Luego están el resto de leyes que este gobierno ha aprobado en tiempo record, como la Ley de Memoria Histórica, que de por si es histérica, ya que, al margen de ser también inconstitucional, como todas las habilitantes, son sectarias y recogen solo a una parte de la sociedad, las izquierdas, pero discriminan a los ciudadanos de derechas, que, según esa ley, no tienen derecho ni a la vida. O la ley del “Ministerio de la verdad”, que de por sí sola, ya sabemos que es para que esa verdad se entierre en la Fosa de las Marianas, a 11.000 metros de profundidad.

La ley para controlar a los medios de comunicación

El control de los medios de comunicación, para cerrarlos en el caso de ser disidentes, que, aunque pocos, haberlos haylos, de esta “nueva república”. Para ello acabar con esa quimera de que los medios de comunicación libres sean la balanza y el contrapeso del poder. Acabando con esa “falacia” liberal de contrarrestar el poder publicando la verdad, que es lo que más les molesta a estos líderes de esa “nueva república”. Ya lo dijo aquel general de la Guardia Civil: “que la Guardia Civil trabaja para minimizar las críticas al gobierno” y se quedó tan ancho. Ni tan siquiera dimitió de su cargo, por supuesto tampoco le cesaron, total había dicho lo que le habían escrito u ordenado que dijera.

La Constitución, la democracia y el imperio de la Ley, son el único futuro para España

Para no extenderme más, quiero acabar, si es posible y en las fechas que estamos, desear que todos aquellos que desconocen esta ideología tan horrible, nefasta y criminal para la raza humana, como es el comunismo, que recapaciten, que lean, que se dejen por un momento las falacias, mentiras y veleidades que les han podido inculcar durante años, incluso, que aparten por un momento si son de izquierdas o de derechas, el comunismo no va de eso.

Aquí no se trata de comparar el comunismo con otros regímenes, es imposible comparar porque solo existe la libertad en una sociedad moderna y justa, que está amparada por un régimen democrático, sustentado por la ley de leyes, la Constitución, el derecho, la propiedad privada, ahora también en peligro debido a que para este gobierno las “okupaciones” son como un derecho para los “okupas”, quedando en entredicho, de nuevo, otra ley fundamental de la democracia. Y la justicia, como la garante para que la ley se cumpla, con la separación de poderes, según dicta la Constitución Española.

Luego están los regímenes totalitarios, pero el más criminal y asesino, es ese régimen que su propósito, como bien defino en este artículo, es la tiranía, el sometimiento del pueblo a los intereses espurios de un líder de un único partido, que se apodera del poder de una nación, que cambian las leyes, las maquillan, las envuelven en una supuesta democracia, pero que al final es lo mismo que vemos en cualquier país donde existe esos regímenes de terror y muerte: el Comunismo. Es eso, terror, hambre, miseria y muerte.

Las propaganda y mentiras

Cuando escuchen a alguno de esos líderes hablar de democracia, no les crean, el comunismo no entiende de democracia, no entiende de libertad, no entiende de derechos humanos, no entiende de vida, su ideología es solo para con la muerte, como bien se ha quedado acreditado con los más de 80.000 muertos que nos ocultan por la pandemia, o el aborto indiscriminado y genocida, o la ya aprobada ley de eutanasia. Su política es esa, la muerte, la propaganda, la mentira, la usurpación del poder para instaurar un régimen violento, de terror, deshumanizando a los ciudadanos para convertirlos en pedazos de carne, unos tendrán suerte y vivirán, pero la mayoría irán a las checas, que tanto les gusta, o como en la URSS los gulags, pero el fin siempre es el mismo, la aniquilación sistemática de la vida.

La esperanza en el futuro

Los ciudadanos somos los dueños de nuestro destino, no permitamos que una “banda de forajidos” nos robe lo que tanto nos ha costado conseguir. España nunca ha tenido tanta prosperidad, paz y libertad como ahora, o, mejor dicho, como antes de que llegaran los comunistas a “asaltar los cielos”.

Por todo ello, los que amamos la libertad por encima de cualquier otra consideración, tenemos la obligación moral de combatir cualquier amenaza que pretenda acabar con la esperanza de que, nuestra patria pueda seguir con esa prosperidad y libertad. Ya lo hicieron nuestros ancestros, cuando nos dejaron un legado histórico formidable, que tenemos la obligación de respetar, cuidar y evitar que cualquiera pueda amenazarlo o dilapidarlo. Estamos a tiempo, solo hay que despertar de este largo letargo donde estamos sumidos los españoles, unos porque creen que este gobierno les dará más prosperidad, nada más lejos de la realidad, como he repetido hasta la saciedad, solo encontraran, pobreza, hambre, miseria y muerte. Y otros porque deseamos más que nunca acabar con esta pesadilla que como dijo Pedro Sánchez, de nuevo mintiendo a los españoles, “si pactara con los comunistas, no podría dormir, ni yo ni el 95 % de los españoles”, a los cinco minutos ya tenía el gobierno diseñado con los comunistas, pues así nos está pasando, que vemos el peligro cierto del cambio de nuestra democracia por un régimen comunista, revestido de república democrática, que solo tendrá de democracia el nombre, o, mejor dicho, la unión de repúblicas socialistas ibéricas, vamos, dicho “en román paladino: una dictadura comunista, un virus asesino«.

Un comentario en «Introducción al Comunismo | Parte III»

  • el enero 8, 2021 a las 7:59 pm
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    Gran exposición la suya, Fran. Me ha gustado su artículo y coincide con plenamente con lo que muchos defendemos. Felicidades por este trabajo.

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