Génova no quiere acuerdos de gobierno con Vox en ayuntamientos y comunidades autónomas

Unos meses después de la ruptura con Vox de parte del PP en aquella moción de censura, Génova reafirma su distanciamiento con el partido derechista que Abascal preside.

A los comentarios de algunos líderes populares en los últimos meses criticando duramente a la formación verde se suma ahora toda una declaración de intenciones.

Según informa El Español, Pablo Casado habría enviado directrices a los distintos líderes autonómicos y barones del PP para no llegar a pactos con Vox en dichas regiones de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas.

¿Apuesta arriesgada o directamente suicida?

Por lo visto esta nueva hoja de ruta habría entusiasmado a ciertos líderes y altos cargos del Partido Popular, pero al mismo tiempo disgustado o cuanto menos incomodado a otros que ven imposible, en base a la configuración política actual, llegar al poder sin la ayuda de Vox.

Las elecciones catalanas están a la vuelta de la esquina y las encuestas ya vaticinan la entrada del partido de Abascal en la Generalitat con, al menos, 5 escaños.

Este resultado pondría a Vox Cataluña muy cerca del PP e incluso, según varios de los últimos sondeos pre electorales, por delante del partido de Casado.

De cumplirse estos pronósticos, Vox paliaría de alguna forma sus malos resultados en las pasadas elecciones gallegas o vascas. Compensaría la desventaja que hasta ahora tiene con el PP en las regiones periféricas con movimientos separatistas o divergentes con la identidad española fuertes. Pero sobre todo, estaría en mejor situación para alcanzar algún día al PP en unas generales o incluso para poder dar el sorpasso algún día a nivel nacional.

¿Una estrategia para fagocitar a Ciudadanos?

Debemos tener en cuenta también que el partido Ciudadanos, presidido actualmente por Inés Arrimadas, se encuentra en estos momentos incluso peor que en las pasadas generales de Noviembre de 2019.

La fuga de personalidades y pérdida de estructura regional en Cs y el giro centrista-izquierdista en el PP en 2020, han arrinconado aún más a la formación naranja respecto a las pasadas Elecciones Generales, de donde salió con 10 escaños.

A pesar de que presencia de Ciudadanos en muchas autonomías y municipios es dcecisiva a día de hoy, podría dejar de serlo en próximos comicios hasta el punto de que el PP podría absorber al partido de Arrimadas a nivel práctico en cuestión de un par de años.

La desaparición y pérdida de relevancia de Ciudadanos y el retorno de algunos jóvenes centristas (hasta ahora votantes de Cs) y el trasvase de jubilados hastiados del actual rumbo del PSOE al PP, podría colocar al partido de Casado como primera fuerza en España con cerca del 30% de votos (salvo que Vox siga comiéndoles terreno por la derecha).

Visto de este modo, esta supuesta estrategia de Casado basada en un giro «progre» y socialdemócrata como nunca antes en la historia del partido y un cordón sanitario a Vox, tendría sentido político.

En cualquier caso y, salvo un giro de 180 grados en el PSOE o una repentina muerte súbita de Vox, la ruptura del PP con la formación de Abascal supondría, en la práctica, la imposibilidad del PP para gobernar la inmensa mayoría de autonomías y municipios españoles en 2023.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *