¿Estamos financiando la invasión de Ucrania indirectamente? ¿Tenemos realmente alternativa?

Lo precios se han disparado un 7,9% en EEUU en febrero, lo que supone la mayor subida en 40 años. Los expertos advierten que esto todavía no recoge el impacto de la guerra en Ucrania y, por tanto, subirán todavía más, mucho más, empujados por el coste del combustible.

Las perspectivas económicas se están ensombreciendo en todo el continente debido a las tensiones geopolíticas. En España, agricultores y transportistas ya advierten de una crisis sin precedentes debido a la subida de los combustibles. Una crisis que puede acabar muy mal de prolongarse indefinidamente en el tiempo.

Análogamente, el descenso de la producción y exportación de grano en Ucrania puede provocar escasez de bienes de primera necesidad en países como Turquía y Egipto, lo que podría complicar su estabilidad política y generar nuevas crisis migratorias.

Está claro que occidente está sufriendo y mucho por las sanciones a Rusia. De hecho, los políticos europeos deben estar rezando para que el conflicto no se prolongue mucho más en el tiempo.

El precio de la dependencia energética

Hay tres países en el mundo que están obteniendo ya grandes beneficios económicos a raíz de la invasión de Ucrania por Putin. Y en el futuro inmediato van a ganar mucho más dinero aún gracias a esa guerra. Uno es Venezuela, a quien se tendrá que permitir exportar petróleo a los grandes mercados de Occidente. Otro es Argentina, que volverá a convertirse en uno de los graneros del planeta, como lo fue en los años veinte del siglo pasado. Y el tercero es precisamente la misma Rusia.

Es cierto que Rusia está sufriendo las sanciones internacionales, posiblemente mucho mayores de lo que su Gobierno hubiese imaginado. Pero, paralelamente, Rusia está vendiéndonos combustibles fósiles más caros que nunca, al tiempo que utiliza su grano y producción de crudo y gas para sobrevivir a su aislamiento internacional y mantener sus frentes de guerra.

En las últimas semanas se ha producido un enorme incremento de los ingresos por divisas que está obteniendo la misma Rusia gracias a la subida exponencial de los precios del gas y del crudo

Hasta ahora, los europeos no han dejado de comprarle estos recursos a Rusia. Alemania, Austria u Holanda ya advierten de que no existe alternativa para sus economías que la dependencia del gas ruso. La decisión casi unánime de los grandes partidos alemanes de abandonar la energía nuclear y el carbón en un lapso ridículamente corto de tiempo, está saliendo muy cara tanto Alemania como al resto de Europa.

Los países que ya han decidido prescindir de los combustibles rusos son los que no tienen dependencia de ellos, esto es, EEUU y Reino Unido, que además de ser países productores de petróleo y gas, apenas compraban de estos recursos a la Federación Rusa.

Sin el dinero que le está entregando la Unión Europea todos los días, Putin lo tendría todavía mucho más difícil de lo que lo está teniendo pagar la factura de la invasión. Si echamos la vista atrás, comprobamos que la derrota de la Unión Soviética tampoco pudo sufragar la costosa ocupación de Afganistán, suponiendo esto una de las causas de su colapso económico.

No son pocos los analistas que ya afirman que el colapso de la economía rusa puede producirse en cosa de un mes. Pero sería un boicot al gas ruso lo que traería consigo un derrumbe asegurado en cuestión de días. Aunque a corto plazo supondría un gran sacrificio, especialmente en Alemania y Centroeuropa en general, podría traducirse en el fin de la invasión, pues Rusia no tendría dinero con el que financiar la costosísima guerra que mantiene en un país de más de 40 millones de personas que recibe armas de occidente a diario y que no parece dispuesto a rendirse así como así.

El precio a pagar parece inasumible para los políticos a pesar de que ya casi estamos a mediados de marzo y en la mayor parte de Europa ya no hace tanto frío. Mientras los europeos parecen incapaces de hacer sacrificios, los rusos se aprietan el cinturón pero se mantienen firmes en Ucrania. Y los ucranianos, los ucranianos siguen sufriendo toda clase de penalidades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.