Escudo y bandera de Málaga

ESCUDO DE LA CIUDAD DE MÁLAGA

El escudo de la ciudad de Málaga se creó mediante Disposición Real dictada por los Reyes Católicos en fecha 30 de agosto del año 1494, disponiendo la siguiente descripción heráldica:

El escudo es rectangular, cuadrilongo y redondeado por su parte inferior. Su proporción es de cinco de ancho por seis de alto y la bordura (es decir, la pieza situada siguiendo todo el contorno o borde del escudo) ocupa una anchura de un sexto del escudo.  

En campo de gules, al natural, se ven peñas cimadas de una villa que es acompañada en lo bajo de un puerto, todo sobre ondas en plata y azur; sobre cantón diestro de jefe, afrontados los patronos de la ciudad (Santa Paula y San Ciriaco), al natural, con resplandores de oro, con manto en azur y túnica en oro. Al Escudo le acompaña la bordura partida de sinople y púrpura, cargada de cuatro haces de cinco flechas empuñadas por un yugo y ramo, todo ello de plata y alternados.

Al timbre, se ostenta la corona real española, abierta y sin diademas (un círculo de oro), engastado de piedras preciosas, compuesto de ocho florones de hojas de acanto, de las cuales visibles son cinco, interpoladas de perlas.

El todo del escudo está rodeado de una cinta cargada con lema en letras de sable, que reza: «La primera en el peligro de la Libertad, la muy Noble, muy Leal, muy Hospitalaria, muy Benéfica y siempre Denodada Ciudad de Málaga».

BANDERA DE LA CIUDAD DE MÁLAGA

La bandera o pendón de la Ciudad de Málaga está dividida de forma vertical en dos partes de idénticas proporciones, siendo una de sus partes en color púrpura al asta (lado izquierdo) y color verde al batiente (al lado derecho). Los colores están invertidos con relación al Escudo, que incluye en el centro de la misma dicho Escudo (otorgado a la Ciudad, tras su conquista en el siglo XV). 

Fueron los Reyes Católicos, como se ha dicho anteriormente, tras la toma de la Ciudad quienes otorgan a partir de una Real Cédula las ordenanzas «para el buen régimen y gobierno de esta ciudad», en la cual se dicta:

«Otros y hordenamos e mandamos que aya pendon pintado con las armas del Conçejo que nos les dieramos el qual lleve quando fuere menester de salir el pendon con la gente de la çibdad el alguacil mayor» (sic.).

Lema y títulos otorgados a la Ciudad de Málaga

«La primera en el peligro de la Libertad, la muy Noble, muy Leal, muy Hospitalaria, muy Benéfica, muy Ilustre y siempre Denodada Ciudad de Málaga«.

En 1492, los Reyes Católicos otorgan ya a Málaga el título de «la muy Noble». Posteriormente, es el Rey D. Felipe IV quien en 1640 le concede el título de «muy Leal», por los servicios prestados durante la Guerra de Sucesión, pero en especial por el aporte económico de la ciudad a la Corona. En 1843, durante el reinado de S. M. Isabel II, se le añade el título de «Siempre Denodada», y por cimera de su escudo de armas una corona cívica y la divisa «La primera en el peligro de la libertad», concedidas por Real Decreto con motivo de las luchas que provocaron la caída del General Espartero en su regencia. Finalmente, en 1901 se le concede el título de «muy Hospitalaria», por Real Decreto, debido a la noble y abnegada conducta del pueblo malagueño con motivo del naufragio de la fragata de guerra alemana Gneisenau, para culminar en 1922 con la concesión del título de «muy Benéfica», en prueba del aprecio regio a la Ciudad, por la caritativa ayuda prestada a los soldados del Ejército de África.

BREVE HISTORIA DE LA CIUDAD DE MÁLAGA

Málaga Es una de las ciudades más antiguas de Europa. Se encuentra situada en la costa del Mar Mediterráneo, en la Península Ibérica. Fueron los fenicios sus fundadores en el siglo VIII a. C., sobre un poblado indígena prerromano que se extendía desde los límites de Gibraltar hasta la actual Almería. Los fenicios se asentaron cerca del cerro donde hoy se encuentra la Alcazaba y fundaron la colonia de “Malaka”. La colonia disponía de las mejores condiciones: además de grandes yacimientos de plata y cobre, también disponía de un puerto natural para el atraque de sus navíos y desarrollar la industria pesquera, dedicándose a la producción de púrpura y la salazón. La Ciudad incluso acuñaba moneda propia. En el año 573 a. C., los cartagineses, conquistan los territorios fenicios con el fin de apropiarse de la expansión del comercio mediterráneo, siendo rey del estado púnico Nabucodonosor II. Tras un corto dominio cartaginés, Málaga es conquistada por los romanos en el año 218 a. C. Los romanos mezclaron a los habitantes de la costa y del interior bajo un mismo poder, y colonos itálicos se establecieron en la metrópoli explotando los recursos naturales y consiguiendo además implantar el latín como lengua dominante, cambiando los usos y costumbres de los nativos de la ciudad (ya que “Malaka” fue integrada en la república romana, entrando a formar parte de la Hispania Ulterior, con el nombre de “Malaca”).

En el año 615 la ciudad de Malaca fue nuevamente saqueada y conquistada por los visigodos, siendo el rey visigodo por aquel entonces Don Sisebuto, quien arrasó una gran parte de la ciudad. Sin llegar a perder el rango de ciudad episcopal, la población disminuyó considerablemente y la actividad comercial quedó arruinada.

Ya en el año 624 gobernando el Rey Suintila (y más tarde el emperador Heraclio), los bizantinos abandonan las últimas ciudades que todavía conservaban en la zona del estrecho.

Una vez se produce la caída de la monarquía goda a principios del siglo VIII. En el año 713 el Islam invade la Península Ibérica, las fuerzas árabes y los bereberes al mando Abd Al Aziz inician el desembarco en la península desde las costas del Norte de África, enfrentándose a las fuerzas de la resistencia visigoda.

Tras la dominación árabe, la ciudad pasa a formar parte de la región musulmana de Al-Ándalus y a la cual la denominarán “Malaqa”.

En el año 743 la ciudad entra en el área de influencia árabe. Los habitantes hispanogodos se enfrentaron al poder establecido durante un periodo aproximado de 3 años en los cuales las luchas civiles eran constantes. La llegada del nuevo gobernador  Abu-L-Jattaral- Hussam Ibn Dirar apaciguaría el país. Una vez restablecido el orden llegaría una etapa de paz que traería el desarrollo de las ciudades y del ámbito rural y comenzaría a florecer el artesanado, la agricultura y el comercio.

Después de un largo y terrible asedio la ciudad de Málaga, es conquistada por los Reyes Católicos un 19 de agosto del año 1487. La ciudad de Málaga es conquistada en el año1487 por los Reyes Católicos, siendo repoblada con cristianos traídos del valle del Guadalquivir. Las  mezquitas, transformadas en iglesias parroquiales, fomentaron la erección de muchos conventos y dieron inicio las obras de la Catedral.

Tras la conquista de Málaga en el año 1487 a los árabes, los Reyes Católicos, comunicaron al Papa el progreso del cristianismo en el sur de España. El Sumo Pontífice de entonces (Inocencio VIII) agradeció ese progreso en el reino de España y en consecuencia propuso a los Reyes Católicos que los patrones de la Ciudad de Málaga fuesen dos jóvenes malagueños que habían sido martirizados en la época del emperador romano Diocleciano, sobre el año 305  d. C., por ser defensores de la doctrina cristiana (los mencionados San Ciriaco y Santa Paula). En 1502 los Reyes Católicos erigieron un templo a los mártires de la Ciudad de Málaga.

En la guerra Civil Málaga sufrió también uno de los episodios más sangrientos de esta guerra.

Pero lo que es cierto siempre es que Málaga es una ciudad multicultural llena de belleza y nobleza.

@LaReconquistaD

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