Icono del sitio Nuestra España

Escudo y bandera de la Ciudad de Huelva

ESCUDO DE LA CIUDAD DE HUELVA

El escudo de la Ciudad de Huelva es de forma rectangular cuadrilongo, con los vértices inferiores redondeados y terminado en punta. En campo de plata, un olivo de sinople fustado en su color, acompañado a su diestra de un ancla de sable y en su siniestra de un castillo de oro mazonado de sable y aclarado de gules. En torno a sí, bordura de azur cargada con leyenda en oro “Portus Maris et Terrae Custodia” (Puerto del mar y custodia de la tierra). Al timbre corona Ducal. El escudo se monta sobre pergamino heráldico de oro. En el escudo no se respeta la norma heráldica de no cargar metal sobre metal (como sucede en este caso, que carga el castillo de oro sobre el campo de plata).

BANDERA DE LA CIUDAD DE HUELVA

Se trata de un paño de forma rectangular en color blanco sobre el cual en su centro se representa un rectángulo de color azul y sobre el mismo el escudo de la ciudad. El color blanco de la bandera simboliza la paz y la transparencia, mientras que el color azul representa el mar.

BREVE HISTORIA DE LA CIUDAD DE HUELVA

Según indicios, los primeros pobladores de Huelva se remontan a 5000 años atrás, pero serían los tartesios y fenicios, en el siglo X a.C., quienes establecerían el primer asentamiento en Huelva, denominándola  Onuba. Con el transcurso de la llegada de otros colonizadores Huelva vería cómo era rebautizada, y de Onuba pasó a denominarse Onvba Aestuaria para los romanos, Awnaba y Guelbah para los árabes, y ya Huelva para los cristianos. Por lo tanto, se demuestra, al menos, la existencia de contactos constantes entre estos tartesios «onubenses» con los pueblos fenicios ya instalados en la parte baja de la ciudad.

La economía de la ciudad estaba relacionada con el comercio existente con los fenicios y la metalurgia (debido a la proximidad con la minas de Río Tinto y al hecho de que la ciudad se encontraba a orillas de este río, que nace en las propias minas y termina en una ría en la ribera de la ciudad). En los siglos VII y VI a.C., la ciudad se sigue enriqueciendo con el comercio de los metales, pero en el siglo contiguo se produce una crisis en la economía del metal, reduciéndose el núcleo urbano y centrándose en el auto abastecimiento de la agricultura y la pesca.

En el año 194 a.C., la ciudad fue tomada por las legiones del cónsul de Roma Marco Porcio Catón, quien la incorporaría a la República romana, en la demarcación de la provincia Bética y bajo el nombre de Onuba Aestauaria. Con la llegada de los romanos como nuevos pobladores, se produciría la refundación de la ciudad en una zona más llana, siendo en la época imperial cuando se producirá una importante expansión en general. El replanteo de su estructura en cuadrícula imita modelos cercanos como el de Itálica. Debido a su situación geográfica la ciudad de Onuba adquiere importancia por el auge en la metalurgia, la agricultura y la pesca, y también se desarrollaron edificaciones industriales de salazón y funerarios.

Con la caída del Imperio Romano, y aprovechando el vacío de poder, los visigodos (antiguos federados de Roma, y tras la derrota sufrida por los francos de Clodoveo en la batalla de Vouillé) avanzaron sobre la Hispania, haciéndose con sus territorios. Los visigodos eran una minoría gobernante sobre la población hispanorromana, debido fundamentalmente a sus creencias religiosas (ya que unos eran cristianos arrianos y los otros cristianos romanos); sin embargo, la conversión del rey Recaredo posibilitaría una convivencia entre ambos pueblos y la consolidación del reino con la ayuda de la iglesia. Los visigodos no llegarían a dominar la totalidad de la península ibérica hasta finales del siglo VII.

Tras la invasión musulmana en el año 713 y tras la poca resistencia opuesta por el reino visigodo,  éste se vería finalmente derrotado por las huestes musulmanas en la batalla de Segoyuela. Los territorios de Huelva quedaron  integrados en la Cora, una de las demarcaciones territoriales en las que estaba dividida Al-Ándalus (que dependía del califato Independiente de Córdoba, instaurado por Abderramán I en el año 756, perdurando hasta el año 1031, año que fue abolido tras la fragmentación del estado omeya y que dio lugar a multitud de reinos conocidos como “taifas”).

Pero la época de mayor esplendor político, comercial y cultural del Al-Ándalus fue la que se vivió  con el Califato de Córdoba. La taifa de Huelva fue fundada en el año 1012 por Abd al-Aziz al Bakri, que se otorgó el título de Señor de Umba y Xasltis (Huelva y Saltés), estableciendo la capital de la taifa en Huelva junto a la ciudad de la Isla de Saltés. En el año 1052 la taifa de Huelva será integrada en La Taifa de Sevilla.

El monarca Alfonso IX de León comienza con las primeras incursiones de los reinos cristianos haciéndose con la conquista de Sierra de Aracena, territorio situado al norte de Huelva. En el año 1191 firmó una tregua con los almohades de cinco años ante la posibilidad de tener que enfrentarse a un enemigo tan poderoso. El papa Celestino III no tardó en reaccionar ante el pacto  firmado por el monarca y los almohades y para castigarle excomulgó al monarca.

En el siglo XIII sería el monarca del reino de León Alfonso X “el Sabio” quien, en el año 1262,  reconquistaría Niebla y la ciudad de Huelva para los cristianos. Esta provincia cobra así gran importancia y relevancia como territorio fronterizo con Portugal, frenando la política expansionista de este país. Para su defensa se construyen fortificaciones debido a la importancia estratégica de la ciudad de Huelva.

El feudalismo fue un factor importante para la repoblación de las tierras conquistadas. En el año 1369, siendo monarca Enrique II de Castilla, otorgó el Condado de Niebla a Juan Alfonso Pérez de Guzmán IV (Señor de Sanlúcar) en pago a su fidelidad e implicación en la Primera Guerra Civil Castellana. Este sería el primer condado con jurisdicción territorial propia que se otorga a un noble no perteneciente a la familia real. También pasaron a diversas casas nobiliarias las villas de Huelva, Ayamonte, Gibraleón, Moguer y Palos de la Frontera.

La llegada de los españoles a América hizo a esta provincia testigo y partícipe de este hecho trascendental donde destacaron las poblaciones del estuario de Tinto y el Odiel. Hacia finales del siglo XV en Palos de la Frontera y Moguer, se desarrolla en sus gentes una extraordinaria vocación marinera. En la zona de la costa onubense se desarrollaban las mayores actividades marítimas de la península, tanto fuesen pesqueras, mercantiles o militares. La marinería onubense gozaba de un gran prestigio y era requerida para diversas acciones. Las expediciones navales de Castilla requerían siempre de la presencia de marinos en su mayoría pertenecientes a Palos de la Frontera, Moguer o Huelva. Estos marinos se consideraban expertos en las navegaciones atlánticas.

En el año 1485 Cristóbal Colón llega por primera vez a Palos de la Frontera encontrando refugio y hospitalidad en el monasterio franciscano de La Rábida. Allí Colón conoce a los frailes Juan Pérez y Antonio Marchena. Colón comparte su proyecto con los dos frailes, que quedan entusiasmados ante la magnitud del proyecto. Colón encontró la ayuda necesaria para su proyecto tanto en los monarcas de la corona de España Isabel y Fernando, como en el apoyo de los hombres de la región del Tinto y el Odiel.

Martín Alonso Pinzón, sería su gran valedor ante la marinería de la zona, pues hasta que él no decidió formar parte del proyecto no se consiguió enrolar a los hombres necesarios para el primer viaje.

Con una tripulación de 90 Hombres el día 3 de Agosto del año 1492 partiría la primera expedición hacia tierras desconocidas desde el puerto de Palos de la Frontera. La expedición  llevará a varios onubenses al descubrimiento del nuevo mundo. Entre estos hombres destacan el ya mencionado Martín Alonso Pinzón, sus hermanos Vicente Yáñez Pinzón y Francisco Martín Pinzón, Fray Juan Pérez, religioso (protector de Colón y quien convenció a la Reina Isabel I, de la que había sido su confesor, para que apoyase el proyecto del descubrimiento, y quien firmó en nombre de Colón las capitulaciones de Santa Fe), los hermanos Niño (Pedro Alonso Niño, piloto de la nave capitana La Santa María, Francisco Alonso Niño y Juan Alonso Niño, el mayor de los hermanos, Maestre y propietario de la carabela La Niña), etcétera.

Otra figura destacada a pesar de no haber participado en ninguno de sus viajes fue la del físico medico Garcí Fernández, quien fue llamado por los franciscanos de la Rábida para que como hombre de ciencia diese su opinión y asesoramiento al proyecto de Cristóbal Colón. 

En los siguientes viajes a las Américas seguirán participando marineros de Huelva, así lo harán también en otros viajes de descubrimiento como el descubrimiento de Brasil por parte del onubense Vicente Yáñez Pinzón. Con cuatro pequeñas carabelas salió del puerto de Palos y por propia iniciativa hacia la conquista de nuevas tierras. Le acompañaban en este viaje cantidad de parientes y amigos entre ellos se encontraba como escribano su amigo Garcí Fernández, quien habría asesorado a Colon por petición de los franciscanos, y también viajaron a su lado sus sobrinos y capitanes Arias Pérez y Diego Hernández Colmenero, hijo primogénito y yerno, de Martín Alonso, su tío Diego Martín Pinzón, sus primos Juan, Francisco y Bartolomé, los pilotos Juan Quintero Príncipe, Juan de Umbría, Alonso Núñez y Juan de Jerez, los marinos Cristóbal de Vega, García Alonso, Diego de Alfaro, Rodrigo Álvarez, Diego Prieto, Antón Fernández Colmenero, Juan Calvo, Juan de Palencia, Manuel Valdobinos, Pedro Ramírez, García Hernández y su hermano, Francisco Martín Pinzón

Además, entre los evangelizadores del descubrimiento de las Américas también hubo onubenses como fray Juan de Izquierdo, fray Andrés de Moguer, fray Juan de Palos o fray Antonio de Olivares.

Francisco Manuel Silvestre de Guzmán y Zúñiga, sexto marqués de Ayamonte en el año 1641 intercepta una carta entre el ducado de Medina de Sidonia y el marquesado de Ayamonte  en la cual figuraban informes del reciente e independizado reino de Portugal, en los cuales se alertaba de un inminente levantamiento andaluz, se confirman de Madrid las sospechas  de secesión de Andalucía surgidas tras la pasividad del duque de Medina-Sidonia en la defensa de la frontera con Portugal. Tras descubrirse el plan, Gaspar Pérez de Guzmán y Sandoval, duque de Medina-Sidonia, traiciona a su primo Manuel Silvestre de Guzmán y pacta con el monarca Felipe IV, acusando al Marqués de Ayamonte de traición (lo que llevará a su decapitación en el año 1648 tras un proceso judicial).

En el siglo XVIII, la actividad económica pesquera adquiere fortaleza gracias a mercaderes del levante que venían a las costas para transportar grandes cantidades de pescado por medio de la salazón a sus puertos de origen. Algunos de estos comerciantes acabaron asentándose en la región lo que fue un añadido a su economía.

El terremoto de Lisboa en el año 1755, originó grandes destrozos en la ciudad cambiando parte de su fisonomía. La destrucción de edificios (en su mayoría templos, como las Iglesias de San Pedro, la Concepción, el convento de la Merced) y efectos del terremoto se dejaron notar en toda la costa y produjeron el derrumbe de la torre almenara de la Higuera. Tras el terremoto la provincia contará con un contorno de costa diferente. Surgen nuevos núcleos como: Punta del Caimán, La Higuerita (Isla Cristina), Punta del Moral y otros más. Estos traen consigo disputas que harán necesaria la intervención de la Marina, ya que la potestad de las islas le compete a la Corona y no están sujetas a derechos de señorío.

En el siglo XIX, con la llegada de los franceses a España y debido al desconcierto reinante, en Sevilla se crea la Junta Suprema Nacional, la cual se establecerá en Ayamonte a medida que las fuerzas francesas avanzan. Una vez instalada en Ayamonte pasará a denominarse Junta Suprema de Sevilla en Ayamonte.

En el año 1880 se inaugura la línea férrea entre Sevilla y Huelva permitiendo la comunicación entre la capital hispalense y el valle del Guadalquivir,

La Onuba antigua irá dejando paso a una nueva ciudad que cambiará su aspecto y fisionomía.

@LaReconquistaD

Salir de la versión móvil