Entrevista a Ignacio Asín Bermejo. Primera Parte

Hoy entrevistamos a Ignacio Asín Bermejo, empresario de Logroño nacido en el año 1960.

Buenos días Ignacio, encantados de poder entrevistarte. Cuéntanos un poco de tus orígenes.

– Nací en Logroño en una familia numerosa de 6 hermanos, todos son unos tipos geniales y divertidos a los que adoro. La educación que nos dieron nuestros padres y su ejemplo de valores, sin duda han marcado mi forma de ver la vida y enfocar cada paso y cada objetivo desde el prisma del humanismo cristiano, poniendo a las personas en el centro de las cosas y siendo generoso con los demás.

Cuando tenía 6 años, por motivos laborales de mi padre nos fuimos a Santander, volvimos a Logroño, después de 2 años volvimos a coger la maleta, esta vez con destino a Zaragoza, donde vivimos 8 años y por fin retornamos definitivamente a Logroño, así que nunca he perdido el contacto con mi Patria chica. En esa maleta viajera, guardo gratos recuerdos, pero sobre todo grandes amigos con los que mantengo una muy buena relación.

Ignacio, Nacho para los amigos, desde su infancia fue un destacado deportista. Aficionado a la montaña, practicó artes marciales, baloncesto y natación.

Precisamente a los 17 años, haciendo un salto de trampolín, sufrió una grave lesión medular que según sus palabras cambió el rumbo de su vida. Tras más de un año en cama sin mover ni un músculo, comenzó un largo proceso de rehabilitación y contra todo pronóstico se puso en pie. Nacho, ¿Qué supuso aquel accidente en tu vida?

– Considero mi accidente como una escuela de vida que me ha dado la oportunidad de forjar el carácter y aprender que la vida no te regala nada y que para conseguir algo debes esforzarte. Quizás por eso me gusta la gente trabajadora y valoro más a las personas por lo que son y no por lo que tienen.
Si volviera a nacer, no me importaría volver a cometer los mismos errores, siempre que tuviera la suerte de repetir mis aciertos, el mejor sin duda haberme casado con una mujer como Concha y formar con ella una familia.

Aprendí de la vida que cada uno de nosotros, con nuestras virtudes y defectos, somos únicos e irrepetibles, reconociendo la grandeza de cada persona como una extraordinaria obra de Dios.

Ignacio Asín Bermejo

Creo que la felicidad no es un estado de ánimo, es más una decisión personal que radica en tener una actitud positiva a pesar de la adversidad, entendiendo el fracaso como una oportunidad para tomar impulso y mejorar.

Tengo la suerte de haber participado en la construcción de un tejido empresarial y social en España, creando empleo y constituyendo la primera patronal del sector desde donde provocamos la regulación laboral de los centros de empleo para personas con discapacidad, algo que me enorgullece.

A tu edad habrás visto cambiar mucho España con el transcurrir de los años. ¿Cómo ves la sociedad actual?

– La situación que nos toca vivir es desalentadora y profundamente injusta. Estamos siendo testigos de uno de los peores momentos de la historia de España.
Sin ánimo de ser negativo, es difícil sustraerse a la evidencia de que nuestro modelo de sociedad languidece. Desde la peste negra que asoló Europa en el siglo XIV y que diezmó a casi la mitad de la población del viejo continente hasta hoy, el mundo ha vivido diferentes crisis, crisis de todo tipo, pero lo que la sociedad actual padece, a mi juicio no tiene precedentes.

La crispación social que se respira, es más propia de estados de post guerra que de una democracia consolidada, una crisis social cuya llama es permanentemente avivada por el propio gobierno socialista, obsesionado con reabrir heridas que ya estaban cicatrizadas, enfrentando continuamente a los españoles en dos bandos y levantando muros ideológicos.

Además de los problemas sociales que comentas, coincidiremos en que tenemos una crisis de identidad y crisis institucional…

-España como nación, sobrevive a duras penas bajo el continuo castigo revisionista de nuestra rica historia. Pero a pesar de que los políticos de izquierdas se empeñan en mancillar nuestros valores identitarios, no somos el desastre que ellos venden, tenemos una realidad positiva de nuestra historia que merece ser contada.

En ningún País civilizado del mundo ocurre lo que pasa en España. Es el Gobierno el que ofende continuamente a los personajes de los que la mayoría nos sentimos orgullosos, al Jefe del Estado, a la bandera nacional, símbolo de todos y cada uno de los españoles, permitiendo pitar nuestro himno nacional en los actos públicos y deportivos o tumbar estatuas de los héroes que construyeron nuestro pasado.

Es el peaje que paga Sánchez para mantenerse en el poder, gobernando con los enemigos de España.

No en vano, el PSOE se mantiene gracias al apoyo de separatistas que quieren independizarse, herederos de la banda asesina ETA y un socio preferente que ocupa el sillón de la Vicepresidente segundo, una perla de personaje que se declara abiertamente republicano y que tiene como fuentes de inspiración a los trasnochados líderes de guerrilla y revolución marxista cuyos programas son pura necrofilia ideológica ya que nos intentan imponer un idílico catecismo revolucionario basado en sistemas fracasadas históricamente.

¿Dónde queda la familia en toda esta crisis?

-La consecuencia de las políticas educativas tanto del PSOE como del PP, nos han llevado a una situación antinatural en la cual pretenden erigir al estado como padre putativo de nuestros hijos, socavando la autoridad hegemónica de la familia, mermando su capacidad para educar, atacando la libertad de enseñanza, privando a los padres educar a sus hijos en los valores que estos entienden mejores para su formación y fomentando malintencionadamente un igualitarismo e individualismo exacerbado, inculcando desde la niñez una tendenciosa ideología de género, el ateísmo, la eugenesia o, aún peor, el aborto como un bien social o una opción personal que dignifica a las mujeres.

Y por si esto fuera poco, nos azota una pandemia mundial provocada por un virus del cual sabemos poco o nada.

La pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 nos ha venido a visitar en el peor momento, con una clase política mediocre, un gobierno manifiestamente incapaz de poner en marcha medidas sanitarias y de protección a la economía.

El Coronavirus se ha llevado a miles de personas desatendidas por el sistema de salud, personas a quienes se les ha negado asistencia sanitaria que han fallecido solas en sus casas o en residencias. Muchas familias no han podido ni enterrar a sus muertos. Esto me produce un profundo dolor y rabia.

¿Cómo ves la economía actualmente? ¿qué futuro crees que nos aguarda en lo económico?

-Vivimos la peor situación económica conocida en tiempos de paz, con el peor Gobierno posible. La parada vegetativa de la economía durante meses, ha supuesto un duro golpe para miles de PYMES y autónomos.

Los datos son desalentadores. La deuda pública a julio de 2020 supone el 110,05% del PIB, (1.290.799 millones de euros), es decir que, para sanear las cuentas, cada español tendría que aportar 27.253€.

Ignacio Asín Bermejo

Los que no se han visto obligados a cerrar, sobreviven a duras penas con un gran esfuerzo.

Mientras, un Gobierno irresponsable y pasivo, incapaz de poner en marcha ayudas a la recuperación, mira para otro lado esperando que otro arregle el problema. Con esta incertidumbre en torno a la recuperación no es difícil entender por qué muchos ciudadanos se sienten tan desolados y vulnerables.

El mal entendido estado de bienestar que nos han vendido como un derecho, parece alejarse a gran velocidad. Hemos salido como de un letargo tras el confinamiento como quien sale de una cueva, pero descubriendo un paisaje tétrico.

La nueva crisis económica nos pilla con el pie cambiado en una situación muy comprometida. España es hoy un País peligrosamente endeudado en manos de inversores extranjeros. Según datos publicados por Eurostat, registramos la mayor caída de PIB y empleo de toda la zona euro y, la mayor contracción anual registrada desde que existe este indicador, (una bajada interanual del PIB en el segundo trimestre del 21,5%).

Los datos son desalentadores. La deuda pública a julio de 2020 supone el 110,05% del PIB, (1.290.799 millones de euros), es decir que, para sanear las cuentas, cada español tendría que aportar 27.253€. Y a pesar de que los ingresos públicos se han desplomado a consecuencia de la parálisis económica, Pablo Echenique portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, tuvo el descaro de declarar el pasado 6 de octubre como un «día histórico» en España porque «muere la austeridad» anunciando la aprobación en el Consejo de Ministros de un nuevo techo de gasto «inédito» para 2021. Con su teoría de que estos presupuestos «protegerán a la gente y a las empresas», nos mete en un compromiso muy serio con la UE y si nadie lo remedia, dejaremos un regalo envenenado a nuestros hijos y nietos.

No hace falta ser un lince en economía para entender que esto genera una pérdida de confianza y un impacto negativo en los mercados y en la inversión extranjera.

Lo increíble es que han convertido a los españoles en un rebaño silente que lo acepta todo, que se deja manipular y saquear, por la izquierda a quien reconozco un descaro y arte especial para tergiversar y manipularlo todo en su propio beneficio. Igual da que se trate de cambiar y reinventar la historia que de manosear la constitución y las leyes a su antojo.

El aprovechamiento de las crisis para generar cambios políticos y económicos no es nada nuevo. Pura catarsis para redimirnos del efecto de nuestras pasiones o desmesuras (visión de la tragedia aristotélica) y hacer de la necesidad virtud. Pero es bochornoso que a la izquierda todo se le perdone.

Un comentario en «Entrevista a Ignacio Asín Bermejo. Primera Parte»

  • el octubre 19, 2020 a las 10:16 pm
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    Muchas felicidades Nacho, por tu clarísima exposición de la fatal realidad que estamos viviendo.
    Felicidades también a este novedoso diario: nuestrarioja.com
    Saludos
    Marta Fernández
    Zaragoza

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