Entrevista a Antonio Hernández Lobo, Director del IES Rey Don García de Nájera

Saludos Antonio. Antes que todo, agradecerte tu presencia aquí hoy. Estamos encantados de tener la oportunidad de poder entrevistar a un riojano (de adopción) tan ilustre y conocido como tú.

– El placer es mío. La vocación de servicio público nos lleva también a rendir cuentas ante la opinión pública a través de los medios de comunicación.

Vamos a poner en contexto al lector. Cuéntanos brevemente cómo fue tu etapa estudiantil y qué fue lo que te llevó a dejar tus islas para empezar una nueva vida en La Rioja.

-Mi etapa pasó de estudiar mis años de Educación General Básica en un centro concertado laico y regido totalmente por mujeres. Aquello sí que era empoderamiento femenino. Allí recibí una enseñanza basada en valores democráticos a pesar de estar en los momentos finales del Franquismo. Recuerdo que estando cursando octavo de EGB se produjo el atentado de Antonio Tejero en el Congreso y se vivió con mucho temor.

Posteriormente pasé a realizar el BUP y el COU en el instituto señero de Las Palmas de Gran Canaria, el Instituto Nacional de Bachillerato (hoy IES) Pérez Galdós, donde pude contar un claustro de profesores de los que aún recuerdo algunos que perduran en mi memoria y que no se han difuminado su recuerdo por más que pase el tiempo. Son aquéllos que han canalizado nuestro talento y sin los cuales no seríamos lo que somos.

La etapa universitaria la pasé entre el Colegio Universitario de Las Palmas en el que curso los tres primeros años de la licenciatura en Geografía e Historia para luego continuar en la Universidad de La Laguna donde pude especializarme en Historia del Arte.

Mi vida en La Rioja comienza allá por el año 2008 cuando, decidimos adquirir una vivienda de veraneo en la localidad de Uruñuela (Rioja Alta). Desde el primer momento surgió un flechazo entre esta tierra y yo mismo, la cual me enamoró a lo largo de todas sus estaciones.

Sus gentes, su amabilidad, hospitalidad, cariño, me he sentido como en casa desde el primer momento.

Antonio, sabemos que eres profesor de Humanidades en Secundaria, pero ¿Geografía o Historia? , ¿Historia de las religiones o Historia del Arte?, ¿Qué disciplina humanística o de las Ciencias Sociales es tu preferida?

-Realmente soy profesor de Geografía e Historia, aunque hemos recibido también la denominación de profesores de Ciencias Sociales. Mi disciplina preferida es la Historia del Arte aunque me gusta mucho también impartir Historia de España.

Me atrae mucho el urbanismo y especialmente en la época decimonónica con sus grandes planificaciones urbanas.

¿Qué es lo que más te atrae de la cultura riojana? ¿Qué época histórica de la región consideras más interesante?

-De la cultura riojana me atrae su historia, sus costumbres, el folclore, su gastronomía, en definitiva, una cultura ligada a la alegría de vivir. La calidad de vida en esta tierra es, de hecho, de las más altas de España. Y en relación a la Historia, me atrae muchísimo todo lo relacionado con el Reino de Nájera-Pamplona y los reyes Sancho III y García el de Nájera y su mujer Estefanía de Foix.

Yendo de lo particular a lo general, ¿qué etapa de la Historia de España o de la Historia Universal te atrae más?

-Lo que más me gusta es la Historia de España, en todas las épocas, aunque especialmente en la Edad Moderna. El Imperio español es asimismo uno de los temas más apasionantes de la Historia Universal.

¿Fue fácil, viniendo de un territorio subtropical de España, adaptarse a una tierra norteña, bastante más fría y ventosa, como es La Rioja?

-Diría que no especialmente. A mi edad lo que me molesta cada vez más es el calor. No obstante, si es cierto que los inviernos aquí son largos. Se aprende a tolerar más el frío que el calor, sobre todo las altísimas temperaturas que hemos

¿Cómo te sientes viviendo aquí? ¿Qué es lo que echas más en falta de Canarias?

-No puedo estar más contento, feliz y totalmente integrado. Los riojanos me lo han puesto muy fácil durante todo este tiempo, a pesar de haber coincidido con la crisis sanitaria. Tanto en mi pueblo, Uruñuela,  como en Nájera o Logroño y cualquier otro municipio al que acudo con regularidad.

Creo que no descubro nada nuevo, Antonio, si digo que eres bastante conocido en Redes Sociales y entre los círculos culturales de la región. ¿Qué te ha llevado a involucrarte tanto en la vida social de La Rioja?

-Ha sido difícil no hacerlo porque desde el principio he visto que había muchísimo que hacer y ocupar mi tiempo a nivel de ocio, cultura, trabajos comunitarios, trabajo con los más jóvenes, etc.

Entremos un poco más a fondo en materia educativa. ¿Cómo es dirigir el instituto Rey Don García?

-Si lo tuyo es la verdadera vocación de servicio público, dirigir un centro educativo como es mi caso en el IES Rey Don García de Nájera, este es el lugar donde mejor puedo desarrollarme y seguir creciendo en el ámbito profesional y en el social. Estoy muy satisfecho del trabajo emprendido hace un año en un proyecto de dirección donde el trabajo en equipo y de forma colegiada es la nota característica de nuestra gestión.

¿Cómo ves el estado actual de la juventud riojana y- más concretamente- el de la najerense? ¿Hay futuro para nuestros jóvenes?

-Estamos viviendo una época muy complicada que obliga a muchos jóvenes a abandonar nuestros pueblos ya que no se está dando una respuesta laboral en los mismos. Nos llenamos la boca con acciones para evitar la despoblación de nuestros pueblos, pero en la práctica muy poco es lo que se está haciendo desde las administraciones autonómica y estatal.

¿Ves a la generalidad de jóvenes interesados en temas sociales, culturales, políticos o económicos?

-Sinceramente, no mucho. A los jóvenes les preocupan otros temas y hasta cierto punto es hasta normal y entendible. Los jóvenes con grandes inquietudes sociales y culturales no eran mayoría tampoco cuando yo estudiaba hace 40 años y no lo son ahora. Aunque esto siempre es algo que hay que tratar de corregir, no es tampoco el fin del mundo que así sea. Hay que fomentar las inquietudes sociales desde el aula y desde las propias familias.

Ahora vamos a ponernos un poco más serios. ¿Qué te parece la actual reforma educativa llevaba a cabo por Pedro Sánchez? ¿Le ves un auténtico recorrido a largo plazo?

-Yo empezaría por comentarte que es muy preocupante que la  educación en España no haya sido una cuestión de Estado. Los vaivenes que ha dado el sistema educativo desde la llegada de la Democracia ha provocado que se haya convertido en el  arma arrojadiza que los partidos políticos han utilizado sin pensar realmente en el sentido de la educación, tal y como si sucede en los países de nuestro entorno. Una confrontación que ha impedido que se haya llegado a un gran acuerdo para un asunto que en otros países no genera esta discusión, al tener muy definidos los contenidos y los métodos para formar a los niños y adolescentes. Ya sea por una asignatura novedosa, por la importancia que se le da a la religión o por un cambio en la redacción de legislación, la realidad es que el Pacto de Estado no ha sido algo prioritario para los partidos con representación en el Congreso en los últimos años. La LOMLOE es, por tanto, una ley más, donde no ha habido ningún consenso.

En realidad, la LOMCE obtuvo bastante más consenso del que ha obtenido la Ley Celaá y se debatió con una buena parte de los sectores afectados. Cosa que no ha ocurrido en el caso de la Ley Celaá. La afirmación del Gobierno es totalmente falsa. Por partida doble, además. Porque le niega el consenso a una ley que lo obtuvo, al menos parcialmente, y porque lo afirma de una que no lo tiene ni por parte de los sectores afines al Gobierno ni por parte de los no afines.

Los trámites para la aprobación de la ley se han quemado a toda velocidad e incluso algunos de ellos han sido programados en fechas muy sospechosas para que nadie pudiera objetar sus medidas más polémicas. También se ha prescindido de los dictámenes necesarios y que deberían haber sido considerados obligatorios en una ley de tanta trascendencia como esta. La Ley Celaá ha sido gestionada con oscurantismo y tratando en todo momento de que ni los sectores afectados ni la prensa pudieran informarse correctamente sobre ella.

Cuando el Gobierno no ha podido esquivar algún trámite que preferiría haberse ahorrado, el plazo para estudiar las medidas de la ley se ha reducido al máximo. También se ha forzado el calendario para que el tiempo de respuesta de la oposición, los sectores afectados y la prensa se redujera al mínimo. Todavía hoy hay comunidades que no han sacado sus respectivos decretos de los nuevos currículos. Prisas de un gobierno que vislumbra el fin de la legislatura.

Mi opinión personal al respecto es que esta Ley no aspira a la permanencia. Su conocido radicalismo ideológico es tal que, muy probablemente, será anulada en buena parte por los tribunales o por el próximo gobierno de signo contrario que llegue a la Moncloa. La Lomloe no tiene como objetivo mejorar el paupérrimo nivel de la educación en toda España o reducir las altas cifras de abandono y fracaso escolar. Más bien parece diseñada para todo lo contrario

Otro tema que me preocupa es el del concepto del castellano como lengua vehicular en la enseñanza con intención de garantizar la presencia de este idioma en las escuelas de las autonomías bilingües. Ahora, tras la eliminación de este concepto, el Gobierno mantiene que el conocimiento del castellano seguirá garantizado en todo el país, pues el Tribunal Constitucional ya ha sentenciado que el 25% de las clases deben impartirse en este idioma.

Pero ya sabemos lo que cuesta el apoyo de los independentistas de izquierda y derecha, por ejemplo, en Cataluña.

Y por último, en relación a la asignatura de Historia de España, ya la Real Academia de la Historia critica que hay un exceso de presentismo y que no se concede espacio y relevancia a los procesos históricos previos.

La Historia de España debiera aumentar una hora más en bachillerato para seguir ofertando los contenidos desde la Prehistoria hasta nuestros días. Me refiero a contenidos como la Prehistoria y la Edad Antigua en la Península Ibérica, el Paleolítico y el Neolítico, los pueblos prerromanos, la Hispania Romana, la monarquía visigoda, la Edad Media en la Península Ibérica (Al Andalus, los reinos cristianos, modelos de repoblación, la Baja Edad Media en la Coronas de Castilla y de Aragón y en el Reino de Navarra, el legado judío en la Península Ibérica), la Edad Moderna (los Reyes Católicos, colonización de América, los Austrias, la Guerra de Sucesión, la monarquía borbónica). En el siglo XIX se estudia la crisis del Antiguo Régimen, con el reinado de Carlos IV y las Cortes de Cádiz, donde ya Madrid enlaza con el currículo estatal, aunque precisa mucho más: Fernando VII, la independencia de las colonias, Isabel II, el carlismo, el Sexenio Revolucionario…

Creemos que es mucho más formativo que los alumnos aprendan en 2º de Bachillerato la Historia de los siglos XVII al XIX, y las monarquías correspondientes, la de los Austrias y la de los Borbones, para comprender la Historia Contemporánea, que cuestiones más relacionadas con otros ámbitos del currículo donde ya aparecen recogidas, desde la transversalidad, tales como la emergencia climática, la pluralidad identitaria, actitudes esenciales éticas ante el siglo XXI.

¿Ves con preocupación el invierno demográfico que asola Europa y particularmente regiones como la España interior? ¿Hasta qué punto crees que pueden estar afectando ya la despoblación y el envejecimiento a municipios riojanos como el de Nájera?

-No hace falta ni qué decirlo. Así como en Castilla y León me consta que se ha hecho más por mantener colegios y centros de salud rurales, en La Rioja se ha abandonado a su suerte a muchas comarcas del sur de la Comunidad. O se actúa de raíz, o nos arrepentiremos mucho dentro de no tantos años.

Nájera por ejemplo no es de los municipios más afectados siendo uno de los que mantienen su población de forma relativa a pesar de la caída de uno de los sectores más relevantes de su tejido productivo, como era el de la industria del mueble.

Sin embargo, toda la comarca  de la Sierra  y también algunos municipios pequeños de la Rioja Alta y Baja, principalmente, apenas tienen jóvenes, con todo lo que ello implica para garantizar su futuro.

¿Cómo ves la Educación en La Rioja? ¿Tienen los alumnos riojanos un buen nivel con respecto a la media nacional?

-Los números del informe PISA, el ISEC… están ahí. No veo pertinente compararlos con los de otras comunidades porque es una cuestión compleja e influyen muchos factores incluidos los ajenos al propio sistema educativo.

Asistimos a una época histórica de grandes cambios sociales, ideológicos y demográficos ¿Cómo ves el futuro de la Educación en 15 o 20 años?

No soy adivino ni futurólogo, no me aventuro a hacer predicciones precisamente por eso, porque atravesamos un periodo de muchos cambios a todos los niveles que no sabemos dónde nos terminarán llevando. Lo que si tengo claro es que, en lo que a mi compete, seguiré trabajando por la educación y la formación de los najerinos y riojanos sin cesar ni un ápice.

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