El programa electoral del comunismo radical

¿Alguien se imagina llamar antiatracadores a los atracadores? ¿Qué diríamos si llamasen antiasesinos a los asesinos? Eso es lo que está ocurriendo en España. Porque llamar antifascista a los fascistas es como llamar antivioladores a los violadores. Son delincuentes, nada más.

¿Por qué ocurre esto? Porque la izquierda quiere acabar y aplastar a la derecha

Lo ocurrido en Vallecas, pese a no ser nada nuevo, lo hemos visto en vascongadas y en la comunidad catalana, trasciende todo lo tolerable y exige depurar responsabilidades.

Esto se les ha ido de las manos y puede acabar muy mal. ¿Cuántas cejas, pómulos u ojos tienen que reventar los terroristas callejeros para que se tomen cartas en el asunto? ¿Tiene que haber un muerto por motivo de odio? Todo apunta a que sí. En ello están.

Esto ya ocurrió en los meses previos a la Guerra Civil: la izquierda fue y sigue siendo antidemocrática per se. No acepta las reglas de la democracia y se dedica a provocar estos altercados.

Luego, los justifican -un camino directo al abismo- y agradece su “trabajo” a los criminales que se esconden entre el anonimato que le proporciona el rebaño de salvajes y el cariño institucional que les presta el Gobierno, no atajando el problema de raíz y permitiéndoles carta blanca para hacer lo que les venga en gana y lapidar a los miembros y simpatizantes de VOX.

Incluso se escucharon consignas a favor de repetir las viles matanzas de Paracuellos del Jarama “a por ellos como en Paracuellos” y gritos en favor de la banda asesina de la ETA. Esto es lo que José Manuel Calvente expuso en sede judicial: “Podemos tiene un equipo a sueldo para cargarse a los jueces y personas que le atacan. Hay mucho loco en Podemos, hay bases muy locas, hay muchos radicales, hay mucha kale borroka”. ¿Queda alguna duda de quienes eran?

Veo con preocupación que España corre serio riesgo de repetir lo peor de su historia, la Guerra Civil, que provocó y, a  Dios y a Francisco Franco gracias, perdió la izquierda. La misma que hoy se ha propuesto destruir al enemigo, que no rival político, y está dispuesto a todo.

Ha llegado la hora de coger el toro por los cuernos y proceder legalmente contra los que fomentan y justifican a la violencia, ha llegado la hora de ilegalizar a los violentos y desmontar todas las organizaciones delictivas afines. Ha llegado la hora de la verdad: hay que escoger entre libertad o Psoe-Pdemos; democracia o comunismo de Podemos-Psoe.

El Gobierno ataca y agrede sin contemplación al tercer partido nacional

Después del terrorismo callejero que ha acabado con 38 heridos, de ellos, 20 policías, el Gobierno de España (Psoe-Podemos), lejos de condenarlo y mostrar su rechazo a la violencia, se pone delante de los “borrokos” y justifica su criminal comportamiento. Es lo nunca visto, el responsable velar por la seguridad pública y la protección de los derechos de todos los españoles, decide ponerse del lado de los agresores y no de las víctimas. Aquí dejo las publicaciones hechas por miembros del Gobierno:

L@s vecin@s de Vallecas defienden su barrio del racismo, del machismo, de la lgtifobia, del odio al pobre. El problema es de quienes blanquean las provocaciones y la violencia de la ultraderecha. Más feminismo, servicios públicos y empleo para que no extiendan su odio (Irene Montero, ministra de Igualdad del Gobierno de España).

“Estaba claro que lo que buscaba VOX hoy en Vallecas era ganar votos en el barrio de Salamanca extendiendo su odio y su violencia. Abascal ha llegado incluso a saltar el cordón policial, provocando una carga. Gracias a los/ las vecinos/ vecinas que han dicho no al fascismo” (Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España).

“Hoy unos pijos han ido a Vallecas a intentar provocar a los vecinos con bravuconadas. Estos le han recordado pacíficamente el poco amor por el trabajo que tiene su jefe y él se ha ido a por ellos para provocar una carga. Mañana las teles te mentirán y te dirán que fue al revés” (Pablo Echenique Robba, portavoz de Podemos (Gobierno) en el Congreso).

“Hoy los ultras de VOX han ido a provocar violencia a Vallecas. Las imágenes son inequívocas: se ve a un ultra lanzar objetos contra los vecinos y a Abascal romper el cordón policial junto a sus matones para provocar una carga. Sin embargo, mañana muchas televisiones, radios y periódicos te van a contar que Polonia invadió a Alemania. Antifascista siempre” (Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno. Candidato morado a la comunidad Madrid).

Esto es lo mismo que decir que, ante un atraco, la víctima llevaba un bolso muy grande, que la culpa es de ella por llevarlo. O que ante una agresión sexual, la víctima tenía la falda muy corta y estaba provocando, que ella estaba deseando ser agredida sexualmente, ¿nos damos cuenta de la locura colectiva que ha instalado en la sociedad esta comitiva de vagos y maleantes? ¿Dónde nos lleva esta espiral de violencia? El tiempo nos los dirá, pero pinta muy mal.

Debo decir que en esos ataques indiscriminados se vieron dos formas de entender la democracia. Una es la de VOX, la que propone soluciones a los problemas creados por la infecta izquierda. La que busca sentar las bases para crear una España más grande y hacerla renacer de las cenizas rojas para volver a ser la vanguardia del mundo.

La segunda son las propuestas de la izquierda a base de adoquines, insultos, amenazas, agresiones e intento de matar al “enemigo”. Su programa es el totalitarismo rojo: el comunismo. En la plaza de la Constitución de Vallecas su vio un adelanto de lo que será Madrid de ganar estos chavistas: convertirla en Caracas e iniciar el camino hacia la dictadura comunista.

También se pudo ver parte de lo mejor de España: la valentía y la dignidad de los simpatizantes de un partido político –VOX- que no cayeron en provocaciones ni respondieron a las agresiones, y que no dieron ni un solo paso atrás en la defensa de sus principios y valores.

Ellos estuvieron al lado de una buena persona y mejor líder -Santi Abascal-, que, lejos de amilanarse ante los criminales adoradores de la hoz y el martillo, alzó la voz con más coraje si cabe para defender la libertad y democracia, que es lo mismo que defender a España y a los españoles.

Adelante VOX, sin miedo a nada ni nadie. España merece la pena, España merece a VOX.

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