El Pablo de la hoz

En ese momento, nosotros podemos hacer como hizo Mariano Rajoy en el año 2016, en el que ofreció una gran coalición al Partido Socialista (…)” Pablo Casado, presidente del Partido Popular.

¿Queda claro qué quiere hacer? Su única elección es unirse al PSOE

Estimado lector, acabamos de asistir al mayor suicidio político visto en muchos años: no se ha pegado un tiro en el pie, sino cañonazo. Él y su partido renuncian a ser la alternativa, a presentar un proyecto propio, y solo aspira a coaligarse con el mal, el PSOE. Dice que solo llegaría a un acuerdo con VOX si no hay otra alternativa, como último recurso. Ahí, con dos pares, Casado.

Para mí, el gran problema de España es el PSOE, pero según deduzco de sus palabras, la solución es pactar y asociarse con el creador de esos mismos males. ¿Soy yo el único que piensa que este hombre no es de fiar?

Pablo, repite conmigo: el problema de España es el socialismo. Por eso no se pacta nada con el PSOE. Absolutamente nada

Horas después, y viendo el cataclismo que esas sinceras pero incendiarias declaraciones suponen para los intereses electorales de su partido, no para España, que le importa entre cero y nada, optó por intentar engañarnos con una falsa matización: “no este PSOE, sino otro más moderado como el de Nicolás Redondo o Javier Fernández”. Bien, Pablo, además de traidor, eres cobarde. Al menos, ya no engañas a nadie.

¿Puedes decirme cuántos PSOE existen? Que yo sepa, solo uno: el actual. El mismo de siempre, salvo que ahora se ha quitado la careta y se muestra tal como es.

Pablo, a lo mejor te refieres el PSOE que se ha abrazado a Bildu, a ERC, Compromiso, CUP, PNV y se ha fusionado con los comunistas. El que facilita los homenajes a los asesinos de víctimas inocentes. El de la peor gestión del mundo del Covid19 del mundo, con un proceder presuntamente criminal que ha enterrado a más de 140.000 personas, en gran parte como cruel factura por imponer su maldita ideología de género. Sí, el que tiene comprados a los medios de comunicación, sindicatos, “cultura” y otros sectores, con ingentes subvenciones para que callen sus fechorías -atentados de lesa patria-  y nos adoctrinen a base de contarnos sus mentiras.

O el que quiere sojuzgar al Poder Judicial como paso previo a instaurar una república bolivariana, a semejanza de la dictadura cubana o venezolana. Sí, el partido de “la Lola”, la fiscal general del Estado, de los indultos a los golpistas, del gerracivilismo más nauseabundo que sueña con enfrentar nuevamente a los españoles. El partido enemigo de la libertad y la democracia, que todo lo que toca lo envilece.

Tampoco descarto que quieras coaligarte con el responsable del mayor caso de corrupción -saqueo puro y duro- de Europa, el cometido en Andalucía. Más de 4.000 millones robados y gastados en mariscadas, cocaína prostitutas, eso sí, con perspectiva de género; que ante todo son feministas.

O el que reeditó el nuevo frente popular, lo peor de la clase política de España, que no española, para presentaros una moción de censura y echaros del Gobierno. ¿Cuál te gusta más, Pablo? Dime. Cuéntame. Ilústrame. Pablo, si no dieses pena darías risa.

Tengo claro que Casado es de esos políticos, mitad ignorantes, mitad cobardes, que siguen viendo al PSOE como le gustaría a él que fuese, y no como realmente es. Que lo valora por el resultado de la propaganda roja, y no por el resultado de sus políticas: ruina, paro, colas del hambre, etc.

Si hubiese justicia social de verdad, el PSOE no existiría

Para mí, Sánchez es un tipo muy peligroso, un aspirante a dictadorzuelo caribeño de la peor calaña. Su pulsión democrática es como sus valores morales, inexistente. Su mayor virtud es camuflar sus maquiavélicos planes y venderse como lo que no es, un demócrata. Para ello necesita la mediación de serviles esclavos morales, porque él solo nunca podría. Y aquí es donde aparece la figura de Pablo Casado: el voto útil de la izquierda. Nadie más.

Lo que ha hecho Casado es reconocer públicamente que frente al siniestro socialismo y sus más siniestros socios, solo queda VOX. Nada más. Y ha aportado su granito -granero- para acreditarlo: su confesión declarando que apuesta por la gran coalición con el PSOE. Ya no hay margen de error, puesto que él mismo ha despejado cualquier atisbo de duda.

Estimado votante del PP, ¿de verdad vas a entregar tu voto a Casado para que  vuelva a unirse al PSOE? Ya lo hizo en la moción de censura. Al menos esta vez no te engañará, porque te lo ha dicho. Sinceramente, me niego a creer que puedas soportar dicha afrenta. Estás a tiempo de evitarlo.

Por ello, si de verdad amas a España y te preocupa la actual situación, si anhelas un gran futuro en esta gran nación, convendrás conmigo que eso solo pasa por echar al socialismo, y nunca por unirse a él. Desde aquí te animo a sumarte a este proyecto que se halla, a Dios gracias, en las antípodas de la izquierda y su declarado futuro socio, Pablo Casado.

Para finalizar, solo me queda decir que, el globalismo, corporeizado en esa infame Agenda 2030 impulsada por el Foro de Sao Paulo, el Grupo de Puebla y otras instituciones supranacionales de índole similar, cuya punta de lanza lo ejerce en España el socialista Gobierno, es la principal amenaza que se cierne sobre nuestra nación. Se da la circunstancia que para lograr sus objetivos precisa de apoyos y puntales que lo soporten. ¿Ves qué hace Pablo Casado?

Frente a la Agenda 2030, nosotros tenemos la Agenda España, tenemos a VOX.

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