El orgullo de ser español

Después de más 2.000 años de civilización romana, árabe y judeo-cristiana, conviene recordar de dónde venimos y lo que somos hoy en día como nación, así como de los peligros inherentes que estamos viviendo con un gobierno dispuesto a dilapidar esos más de 20 siglos de civilización y más de 500 años como una de las naciones más antiguas de Europa.

La Hispania romana, como así la llamaban, nos trajeron innumerables avances, como el derecho, o conocimientos científicos como la medicina, las artes, la escritura, los juegos, los torneos, o inventos que hasta entonces eran imposible de imaginar. Otra fuente importante de conocimientos que legaron los romanos fue el estudio de la física, aplicada a la ingeniería.

En aquella época, la denominaban Hispania era el nombre dado por los romanos a la península ibérica y parte de la nomenclatura oficial de las tres provincias romanas que crearon en la península Ibérica era: Hispania Ulterior Baetica, Hispania Citerior Tarraconensis e Hispania Ulterior Lusitania.

La era de la cristiandad

Las luchas por el poder en Roma, que debilitaron progresivamente el Imperio, tuvieron su impacto en la Hispania romana. Roma intentó defender sus fronteras hispanas y expulsar a los invasores con la ayuda de otro pueblo germánico, los visigodos, quienes entraron en el territorio desde lo que ahora es Francia en el año 411. El final del Imperio también coincidió con la rápida extensión del cristianismo en la península.

La conquista de Al-Ándalus

 Mas tarde llegarían los árabes con la conquista de lo que ellos denominaban Al-Ándalus. Fue pasar del reino visigodo al califato de Córdoba. Cerca de ocho siglos, desde el año 711 hasta 1492 de ocupación sirvieron para que estos introdujeran mucha de su cultura y costumbres que aun hoy día perduran. Los judíos llegaron a ella junto con las legiones romanas y su presencia aumentó como resultado de la conquista de Judea y destrucción del Segundo Templo, que incluía el Muro de las Lamentaciones, a manos del general romano Tito en el año 70 d.C. Dejando un legado histórico y cultural impresionante. Los judíos se adaptaron perfectamente a la nueva situación asimilándose a la cultura musulmana e integrándose en ella sin perder sus señas de identidad; a diferencia de los cristianos que tuvieron muchos problemas de adaptación a la cultura musulmana en la península.

Pasando por la reconquista, período de la historia de la península ibérica de aproximadamente 780 años entre la conquista omeya de Hispania,

Edad Media

A partir del año 476 con la caída del imperio romano, entra un periodo de la historia bastante oscuro, me refiero a la edad media, que comprende desde el siglo V hasta el siglo XV, después del descubrimiento de América el 12 de octubre de 1492 por Cristóbal Colon. La Reina Isabel la Católica le encomendó y financió para emprender dicha empresa, pues Portugal estaba detrás de la misma aventura: el enviar naves para el descubrimiento del llamado nuevo mundo.

Y desde entonces hasta nuestros días, España se ha ido conformando como un crisol de culturas arraigadas desde tiempos inmemoriales, pero con una significación que marca la diferencia absoluta, sobre todo desde la unión de todos los reinos españoles por los Reyes Católicos, el verdadero comienzo como nación.

La edad moderna

La Edad Moderna comienza con el reinado de los reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón (1469-1504/1516) y finaliza con la guerra de la Independencia (1808-1814). De aquí se da paso a la edad actual o contemporánea.

El presente

Después del ataque furibundo contra la nación española donde es atacada todos los días por este infame gobierno, con toda la «banda» de delincuentes, falsarios y repugnantes enemigos de nuestra patria, es hora de levantar la voz. Ahora más que nunca es el momento de reivindicar los sentimientos más auténticos que emanan de los valores más puros de nuestros genes, heredados de nuestros ancestros, de aquellos conquistadores, de aquellos almirantes, soldados, de aquellos virtuosos estrategas y valientes españoles que dieron la vida por España quedando grabado a fuego su valor en los anales de nuestra historia.

Hablar de cómo se siente la patria para un español de bien, no es fácil, sobre todo en estos tiempos, donde tan solo pronunciar su nombre está como proscrito, como prohibido, o te insultan con aquello tan manido de facha, franquista, o incluso fascista o nazi. En estos tiempos aciagos para los sentimientos patrios, donde se vilipendia, se insulta, se agrede, incluso te pueden hasta matar, como ya ha habido casos recientes por el hecho de llevar alguna prenda que simbolice a España. Bueno, y no olvidemos que, en España, una banda de asesinos terroristas que ha matado a cerca de mil personas por el hecho de ser españoles, por lo tanto, no miento al decir que en España se ha matado y mucho por reivindicar ser español.

Es imposible contar en un único artículo, pues necesitaría cinco vidas, para significar todas las grandezas de una de las naciones más hermosas, más importantes y más significativas a nivel histórico, geográfico, cultural, humano y político del mundo. Es más, el mundo no se puede concebir sin España. La importancia histórica de nuestra patria, contemplando las innumerables hazañas y hechos históricos ocurridos durante los 2.000 años, ya desde aquella Hispania romana que nos dejó un importante legado ─aunque lo fundamental de aquella Hispania romana fue el comienzo de la civilización tal y como la entendemos─, hasta casi nuestros días, pues en la actualidad pereciese haberse borrado con infamia todo lo acontecido durante esos 2.000 años anteriores, o al menos, las intenciones es que los españoles nos desmemoriemos con esa ley que quieren aprobar: la ley de memoria histórica, ahora dicen llamarla “democrática”.

España, son todas aquellas emociones que emanan del alma de cada español que siente su patria como una prolongación de sí mismo, de su carácter, de sus valores y de sus sentimientos más nobles

Cómo escoger las palabras precisas que digan exactamente lo que siento al hablar de ella. Cómo ponderar o elogiar los sentimientos que me inundan desde que supe por primera vez, cuando adquirí la conciencia para entender mi cuna, donde tuve el privilegio de nacer, mi casa, mi pueblo, mi provincia, mi nación. Nada más y nada menos que España: Mi patria.

Por ello, solo puedo expresarlo como me dicta la razón, el corazón y mi alma.

Oda a España

Quiero saborear tus encantos, ¡España!

oler tus flores y ascender tus montañas,

recordar nuestra historia

forjada con héroes en mil batallas,

cuando luchaban por ti: su patria.

Cuando empuñaban la espada

en nombre del rey y de España,

en fortificaciones férreas

o en los campos y esplanadas.

Que no buscaban la gloria,

sino defender la patria

en aquellos campos de muerte

y de gloria sin buscarla.

Caballeros y jinetes,

Caballos sobre sus lanzas

con sus armaduras blancas

forjadas a golpe y fuego, de batalla.

Armaduras y lanzas

escudos y espadas

forjadas a fuego y sangre

en aquellas inhóspitas fraguas

para que no penetrara la espada

y viudas, a aquellos, dejara.

Cañones que disparaban

contra el gabacho y sus armas.

Agustina encendió la mecha

escupiendo el cañón su andanada,

estallando Aragón en sus plazas,

convirtiéndose Agustina

en una heroína de España,

pues expulsó al invasor

que quería robarnos la patria.

Tras el capitán la arenga,

tras la arenga la espada,

tras la espada la victoria

en aquellos campos de España.

En tu vieja historia sagrada,

entre rendijas y piedras,

murallas tan milenarias,

que soportaron la historia

de aquellas largas batallas

de tu sangre derramada.

Aquella sangre española

vertida por mil espadas,

de aquellos hombres heroicos,

que morían por su patria,

sin echar la vista atras,

pues eran valientes de España.

Siglos de historia recuerdo,

de gestas innumerables

de mil soldados caídos

en batallas incontables

en civilizaciones varias

y en los puntos cardinales

donde Felipe allí reina,

pues fue el rey de las Españas,

donde nunca se puso el sol

en aquellas tierras tan bravas.

Susurro de catedrales,

que se yerguen hacia el cielo

repicando sus campanas

en señal de aquellos duelos,

por todos los hombres caídos,

caídos por nuestra España,

que no buscaban la gloria

sino ganar las batallas

y aunque les llegue la muerte,

serán los héroes de España,

por esos soldados valientes

que son soldados de raza.

Mares por todas partes,

menos por la vecina Francia,

pues es mi patria una península,

invencible con sus armas,

las buenas gentes de aquí

las buenas gentes de España,

donde Blas de Lezo combate

y se estremece hasta el Papa,

que entonces no es como ahora

que aquellos papas mataban.

Valientes gallardos de raza,

los habitantes de hispania.

bien lo sabían los romanos

pues provincia fue nombrada

por aquel Cesar de Roma

que no la quería pagana,

pues siempre la España fue,

y es la cristiana España,

aún en horas musulmanas.

Fue Don Pelayo aquel héroe,

aquel astur de batallas,

que detuvo en Covadonga

a todo aquel que pasaba,

echándolos de aquellas tierras

que permanecían intactas

de todo el valor del astur

Don Pelayo hizo su causa

siendo un héroe para Asturias

pero mucho más para la España.

No te sientas extranjero

hermano de lengua hispana

y menos de tu madre patria,

pues hace siglos que tu sangre

se mezcló con la de España

y los que fueron hijos de aquellos

sois ahora nuestra raza

pues vinisteis de muy lejos

para amar y sentir a España,

con tus hijos, con tu amada:

la madre patria, tu España.

Pues todos somos hermanos,

a donde quiera que vayas

pero todos somos de aquí

y de una única España.

Si te da pereza decir España, si cuando oyes el himno nacional no se te eriza el bello y te corre más deprisa la sangre por tus venas, si cuando ves hondear la bandera al compás de ese himno nacional no te emocionas, si cuando ves maltratar a nuestros héroes no te entra el coraje para defenderlos, en definitiva, si has leído este articulo y no se te han removido las entrañas, entonces, ¡apártate! y no ensucies la memoria de mi patria.

¡VIVA ESPAÑA!

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