El movimiento ultra Black Lives Matter nominado al nobel de la paz a petición de un parlamentario noruego de extrema izquierda

El BLM o Black Lives Matter es un movimiento de extrema izquierda, a menudo englobado dentro del movimiento antifa, partidario en muchos casos de la violencia y la insurrección como método para conseguir sus fines políticos.

Bajo la excusa de un racismo institucional inexistente e indemostrable que ni siquiera las estadísticas de muertos a manos de la policía ayudan a sostener, el BLM actúa coaccionando a losgrandes medios, realizando performances degradantes para la raza blanca, quemando coches y contenedores, destrozando mobiliario urbano e incluso apoyando actos violentos de diversa índole.

Durante el verano de 2020 y a consecuencia del supuesto asesinato de George Floyd a manos de un policía, partidarios del movimiento se han dedicado a sembrar el caos, la violencia y en muchos casos, el más puro y duro terror callejero, a lo largo de Estados Unidos.

Uno de los actos más brutales que tuvieron lugar el pasado verano fue el de la paliza a un hombre blanco en plena calle.

Hubo muchos más semejantes, pero la prensa europea, especialmente la española, decidió pasar de perfil y no cubrir dichos incidentes.

La historia del movimiento, que ahora no solo es aceptado por gran parte de los mass media sino que además es financiado incluso por algunas grandes multinacionales como Sony (víctima de los saqueos alentados por el propio movimiento, paradójicamente), ha estado desde el principio ligado al comunismo y el socialismo americano más anti democrático y generador de miseria.

La parte más izquierdista del actual Partido Demócrata apoya bastante claramente el BLM mientras que la parte supuestamente centrista y liberal mantiene un inquietante silencio al respecto para evitar perjudicar electoralmente al partido.

Mientras tanto en Europa, la extrema izquierda ligada al partido europeo Izquierda Europea e Izquierda Verde Nórdica apoya abiertamente el BLM, de igual manera que apoya a los dictadores Maduro o Lukashenko.

La caída en desgracia del Premio Nobel de la Paz.

Si bien el premio Nobel de la Paz ya venía estando muy desprestigiado después de que políticos como Obama lo recibieran sin demasiados méritos aparentes para ello, esta nominación, que posiblemente acabe en galardón, ha sido la gota que colma el vaso.

Ha sido el parlamentario Petter Eide, del Partido de Izquierda Socialista noruego, quien ha propuesto al BLM como candidato al nobel de la paz en una infame intervención que sin duda pasará a la historia.

Para Eide el movimiento ha ayudado a luchar contra el racismo dentro y fuera de EEUU.

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