El independentismo presiona a Netflix para que emita más contenido en catalán

Los partidos independentistas quieren obligar a las plataformas de contenido por streaming como Netflix a financiar con un 10% contenido en lengua catalana.

También exigen que se obligue, por ley, a poner a disposición de los suscritos un porcentaje de películas en series en catalán.

La cruzada por las lenguas regionales, una lucha identitaria y política.

Roger Loppacher, presidente del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), ha presionado al Gobierno español y al regional para que adapten sus normativas a esta exigencia anteriormente mencionada.

Desde 2005, la ley audiovisual catalana protege de forma sólida el doblaje y creación de contenido en lengua catalana.

El artículo 53 establece que las licencias para la televisión local en esta comunidad autónoma obligan a ofrecer “una programación que utilice el catalán como mínimo en el 50 % del tiempo de emisión, incluidos los programas en horario de máxima audiencia». La omisión de estos deberes es considerada, por ley, una infracción grave.

Si a eso le sumamos el control fehaciente que la Generalitat ha ejercido sobre los canales de TV y radio pública, vemos que los intereses del catalanismo han estado bien salvaguardados hasta ahora.

Ahora bien, dicha ley consiguió su propósito en la era previa al auge del consumo de contenido a través de internet y la consecuente decadencia de las televisiones y radios tradicionales.

Según los datos del Consejo, Netflix llega a 1,5 millones de hogares, Amazon Prime Video a 815.000, HBO a casi 400.000 y Disney+ ya alcanza la cifra de 235.000.

El de las televisiones a la carta por internet es un trozo de pastel muy grande como para que el catalanismo político no quiera intentar llevarse su parte.

Además, siendo sinceros, una excesiva exposición de los jóvenes catalanes a la producción audiovisual «española» y en español, no favorece el sentimiento identitario separatista.

Ideología VS economía.

Aunque el catalanismo político lleva muchos años detrás de esta idea, los distintos servicios la han descartado hasta ahora.

Esto se debe, fundamentalmente, a que no han encontrado rentabilidad en ello. También al hecho de que no hay una legislación nacional clara que les obligue a crear contenido en catalán o a doblar sus productos al catalán.

Al fin y al cabo, la audiencia catalanoparlante es relativamente reducida en términos absolutos. Pero sobre todo, la audiencia vascoparlamente y gallegoparlante, lo son aún mucho más.

Además, todos esos colectivos son también hispanoparlantes, siendo esta una lengua en la que sí sale muy rentable crear contenido.

Salvo que el Gobierno central de la nación española decida aceptar las exigencias de la CAC y aprobar su propuesta de ley-algo bastante plausible mientras siga en manos de PSOE y UP- no parece que las plataformas vayan a ceder así como así a dichas peticiones.

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