El Gobierno sigue cediendo ante el independentismo

El Gobierno y la Generalitat de Cataluña de acuerdo: no reclamarán los 9,5 millones malversados en el ‘procés’

Pere Aragonès descarta exigir el dinero a los independentistas y el Ministerio de Justicia dice que el Govern es «el único legitimado» a hacer tal cosa.

Paralelamente, en estos momento el PSOE negocia con sus aliados más cambios en la reforma de la ‘ley mordaza’.

Reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana

Los socios parlamentarios por la izquierda reclaman más control sobre las actuaciones policiales y prohibir las pelotas de goma.

El anuncio de la reforma de la vulgarmente conocida como ley mordaza llevó a miles de policías a manifestarse el pasado 27 de noviembre. Los sindicatos policiales, el centro y la derecha coinciden en denunciar que se va a desproteger a los miembros de las fuerzas de seguridad. Los puntos básicos de esa reforma, pactados por PSOE y Unidas Podemos para desbloquear la reforma en el Congreso, aún deben ser negociados ahora con los grupos parlamentarios.

El paquete de enmiendas de ERC reclama mayores controles sobre las actuaciones policiales. Piden, por ejemplo, la prohibición de disparar pelotas de goma, frente al texto pactado por PSOE y Unidas Podemos, que se limita a recomendar el uso de los “medios menos lesivos”. Pretenden endurecer las sanciones a los policías que se extralimiten y facilitar que la Fiscalía controle las actuaciones de los agentes.

El texto base sobre el que trabajan los grupos es una proposición de ley presentada por el PNV hace cuatro años. La iniciativa de los nacionalistas vascos ya recogía algunos de los puntos pactados ahora por los dos partidos del Gobierno, como retirar las sanciones a quienes se manifiestan de forma “espontánea” tras un hecho concreto o levantar las restricciones a tomar imágenes de las actuaciones policiales.

EH Bildu, sostiene que el Gobierno ha incumplido su promesa de “derogar” la ley del PP. La extrema izquierda abertzale coincide en varias de sus reclamaciones con ERC, como la prohibición de las pelotas de goma, y añade otras, entre ellas retirar a los funcionarios de prisiones la condición de agentes de la autoridad.

La estrategia del Gobierno quedó fijada en una serie de enmiendas conjuntas de PSOE y Unidas Podemos al texto base del PNV. Los partidos del Ejecutivo abogan por reducir de seis a dos horas el tiempo de retención de una persona que no se haya podido identificar. Se establecen requisitos más rigurosos para los cacheos, se retiran las sanciones por protestas “espontáneas” y la mayoría de las limitaciones a tomar imágenes de las actuaciones policiales. Los agentes seguirán teniendo presunción de veracidad, aunque para ello deban ofrecer un relato “coherente, lógico y razonable”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.