El Gobierno de Pedro Sánchez se niega a aceptar la energía nuclear como verde y sostenible

Yolanda Díaz exhorta a la UE a «reconsiderar» su propuesta de considerar ‘verde’ la energía nuclear

La izquierda y extrema izquierda españolas siguen fieles a su política de los últimos 30 años de no ver con buenos ojos a la energía nuclear. Las razones esgrimidas suelen tener que ver con los residuos o la dependencia de ciertos materiales pesados (de los que España es productora).

Consecuentemente, España ha reiterado este domingo su rechazo a la propuesta de la Comisión Europea (CE) de incluir a la energía nuclear y la generación por gas natural en la tabla de clasificación de opciones verdes en la UE.

Ni gas ni nuclear, las estrictamente verdes tienen un poder todavía limitado ¿entonces?

El borrador de propuesta de taxonomía verde de la CE ha recibido un no por parte de la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

Ribera ha recalcado que:

Independientemente de que puedan seguir acometiéndose inversiones en una u otra, consideramos que no son energías verdes ni sostenibles.

España es firme defensora de la taxonomía verde como instrumento clave para contar con referencias comunes que puedan ser usadas por inversores para lograr la descarbonización de la economía y alcanzar la neutralidad climática en 2050, pero admitir la nuclear y el gas natural como su parte supondría un paso atrás.

no tiene sentido y manda señales erróneas para la transición energética del conjunto de la UE.

El Gobierno admite que tanto la energía nuclear como el gas natural tienen un papel en la transición, pero «limitado en el tiempo». En este sentido, deben tratarse aparte y no como verdes, donde están otras energías clave para la descarbonización y sin riesgo ni daño ambiental, ha explicado el ministerio.

A decir verdad, la propuesta de considerarlas verdes mantiene que solo sería de forma temporal, hasta que la tecnología, la infraestructura y la economía permitan prescindir de ellas o sustituirlas por otras más limpias o seguras.

En cualquier caso, el ministerio ha sido claro, incluir ambas energías en plan:

Supone una señal errónea para los mercados financieros y no aporta la necesaria claridad para enfocar los flujos de capital hacia la economía descarbonizada, resiliente y sostenible prevista en el pacto verde europeo.

La vicepresidenta segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha instado a la Comisión Europea a «reconsiderar» su propuesta.

Europa todavía tiene la oportunidad de reconsiderar esta decisión para evitar alejarse de la evidencia científica y la demanda social.

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, considera que el borrador de propuesta de la Comisión Europea revela una actitud «más peligrosa que el puro negacionismo climático».

Hay un tipo de actitud ante el medio ambiente tanto más peligrosa que el puro negacionismo climático: hablar mucho de transición ecológica y no actuar en absoluto según evidencia científica. Eso mismo le pasa a esta propuesta de la Comisión Europea.

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