El futuro AVE riojano tendrá un nuevo túnel subterráneo bajo Logroño

Todos los partidos parecen estar de acuerdo con el nuevo plan ferroviario Logroño-Pancorbo que lleva años fraguándose.

La gran obra de infraestructura forma parte de la red española de AVE. Muchos propietarios y empresarios vitivinícolas se oponían, hasta ahora, a la construcción de un nuevo ferrocarril. Las obras cambiarán, notoria e inevitablemente, una parte del paisaje riojano.

La nueva doble vía de alta velocidad traerá también consigo trenes con velocidades de 220-250 Km/hora de media, un cuarto soterramiento ferroviario en Logroño y una nueva estación en algún punto de La Rioja Alta (posiblemente Castañares).

Los distintos grupos parlamentarios con representación en La Rioja (PSOE, PP, Ciudadanos, IU y Podemos) y varios agentes sociales (FER, UGT y CCOO), han aprobado la propuesta del Gobierno de La Rioja de un nuevo trazado ferroviario entre Logroño y Miranda de Ebro.

En el Parlamento de La Rioja, Concha Andreu explicaba hoy, 4 de junio, el nuevo plan para el Seguimiento del Pacto de las Infraestructuras.

Finalmente, el recorrido se llevará a cabo pasando previamente por Pancorbo (Burgos), que queda al suroeste de Miranda y, por tanto, retrasará unos minutos el trayecto Logroño-Miranda de Ebro respecto a lo que podría haber sido un recorrido más directo.

«En numerables ocasiones se ha publicado que la Comisión de Transportes de la Unión Europea entiende la conexión Logroño-Miranda de Ebro como una duplicidad del corredor Cantábrico-Mediterráneo, lo que le ha privado de estar incluido en la definición de corredores europeos y por tanto de los presupuestos…

Por otro lado, la conexión directa supone duplicar en un espacio de veinte kilómetros la perforación de los montes Obarenes con el consiguiente coste económico. Así, la conexión del corredor con Pancorbo, en lugar de con Miranda de Ebro, si bien penaliza en algunos minutos la salida al norte, y por tanto a Europa, presenta otros múltiples beneficios».

Sea como fuere, el futuro nuevo trazado ferroviario entre Logroño y Miranda de Ebro va a suponer una obra de gran calado en La Rioja y particularmente en Logroño.

La línea negro representa el recorrido de la vía tradicional. La verde la propuesta del anterior Gobierno, ahora cancelada y la línea roja, el recorrido finalmente propuesto para la doble vía, que se desplaza varios kilómetros hacia el sur y parece ser el definitivo.

Planes de Alta Velocidad Española actuales.

Yendo de este a oeste, los tramos de AVE comprendidos entre Zaragoza y Castejón (cerca de Tudela), y Castejón y Logroño, a través de la Rioja Baja, no sufren cambios.

En Logroño, a partir del actual tramo a la altura de algún punto de Duques de Nájera, aparecería una bifurcación ferroviaria de la que saldrán, en dirección este-oeste, dos recorridos ferroviarios separados.

El trazado previo a la bifurcación no presenta cambios respecto a los planes previos. Tanto la vieja vía existente, como la nueva doble vía de alta velocidad- paralela a la vieja en este pequeño primer tramo- serán soterradas en la Fase III del soterramiento.

Una de estas dos salidas hacia el oeste, coincidiría con el actual trazado que va hacia el noroeste y es relativamente «paralela» al río Ebro. Esta vía continuará como hasta ahora.

La vieja vía, en su tramo logroñés, tendrá que ser soterrada por medio de la Fase II de soterramiento. Fase que, todavía, 20 años después de su planificación inicial, parece estar lejos de llevarse a cabo.

Las zonas discontinuas de la línea roja representan los tramos subterráneos de la futura vía del AVE.

La otra salida, la del nuevo tren de alta velocidad, irá en dirección suroeste, circulando bajo el subsuelo del Parque San Miguel, varias urbanizaciones de Logroño-oeste y la A-12.

Esta nueva doble vía permanecerá soterrada hasta pasado el barrio de Yagüe, donde el ferrocarril emergerá (fuera ya del entorno urbano). En la práctica, este nuevo «gran túnel», supondría una suerte de Fase IV de soterramiento.

Las obras presentan gran complejidad, pero la única alternativa a este cuarto soterramiento logroñés pasaría por construir un tren elevado, algo totalmente descartable y mucho más engorroso.

A partir del tramo que empezaría a la altura de La Grajera, el tren pasaría a circular nuevamente bajo tierra. Esta vez sí, a través de un túnel propiamente dicho, hasta llegar a las proximidades de Navarrete y Fuenmayor, donde volvería a circular en superficie.

A partir de ahí, el AVE circulará en trayectoria bastante recta. Necesaria para alcanzar las altas velocidades deseadas y no sufrir descarrilamientos. Lo hará salvando el terreno y los desniveles por medio de viaductos, túneles, pasos a nivel y otras fórmulas ingenieriles ordinarias.

De esta forma, se salvarán los desniveles existentes en el área de Monte Paterna y multitud de viñedos evitarían ser expropiados y destruidos para la construcción del nuevo ferrocarril.

El tren de alta velocidad permanecería próximo a la A-12 hasta la ciudad de Nájera. A partir de la cual, el recorrido se desplazaría progresivamente hacia el norte hasta llegar a Pancorbo y, finalmente, a Miranda de Ebro. Un importante cruce de caminos, esta última ciudad burgalesa, entre las líneas de AVE castellanoleonesas y las futuras líneas vascas y riojanas.

Gran avance en las conexiones.

Estos son algunos de los viajes que podrían llegar a realizarse desde Logroño una vez construida la red de AVE del centro-norte de España.

 Logroño-Miranda en 30 minutos.

– Logroño- Vitoria en 42 minutos.

– Logroño-Bilbao/San Sebastián en 1 hora y 4 minutos.

– Logroño-Burgos en 38 minutos.

– Logroño-Valladolid en 1 hora y 35 minutos.

– Logroño-León en 1 hora y 55 minutos.

– Logroño-Madrid en 2 horas y 13 minutos.

En 10 o 15 años los tiempos y las potenciales mejoras en los trenes y en la electrificación de las vías podrían traer consigo tiempos de viaje aún más reducidos.

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