El Fraudillo viene a Toledo

No hace mucho que llegó a mis oídos la triste noticia de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudía a mi ciudad. Este viernes, creía en un principio. Da lo mismo. Independientemente del día de su venida, me pregunto igualmente:

“Señor Sánchez, ¿qué ha venido a hacer aquí? ¿Qué se le ha perdido?”

No ha tenido suficiente con lo sucedido en Sevilla, por lo que parece. Parece que no aprende ni a palos, o quizás sí. Visto lo visto, la lista de 30 actos previstos a pie de calle de cara al año electoral a la vuelta de la esquina, ha pasado a ser mera anécdota, es decir, pasamos de 30 a uno escaso.

Entiendo que debo quedarme con las ganas de asistir a un mitin suyo, aun con la larga lista de dificultades presentes. Dudo mucho de que usted me invite a asistir a alguno de estos actos al aire libre donde cada individuo de entre el público tiene absoluta libertad para pensar y decir lo que estime oportuno. No soy ni simpatizante ni afiliado (Dios me libre); formo parte de esa disidencia mayoritaria que tarde o temprano le dará la espalda en las urnas (si usted no las ha modificado con anterioridad, como cuando su intento de cacicada en las filas de su propio partido hará ya unos años).

Tampoco hay mucho que aportar. Es bien sabido que todo el que asiste a ese tipo de eventos va con las preocupaciones del día a día por delante. Ni subida del precio de los carburantes, ni de la luz ni leches. Al votante socialista, perdón; al seleccionado botarate socialista, lo poco que le importa es votar al Partido Socialista porque “sí bwana”.

Según escribo estas líneas mis fuentes me indican que existe la posibilidad más que probable de la cancelación de su acto aquí en Toledo, alegando no sé qué historias referentes a la reina Isabel casi casi como excusa barata de alguien a quien nunca le ha importado nada ni nadie más que sí mismo y que tanto le daba la existencia de la monarquía. Eso sí, para rendir pleitesía al enemigo, sea inglés, separatista, o vaya usted a saber, vamos presto.

Sevilla, Toledo… no importa el emplazamiento. Abucheo tras abucheo, el resultado siempre será el mismo si el que tiene redaños a salir a la calle es Pedro Sánchez. La gente no le quiere, presidente. Por más que usted o sus medios afines se empeñen en creer o hacernos creer lo contrario. La paja mental, con perdón de la expresión, hágasela usted.

Ni un Milagro, ni siquiera una Milagros podrá apartarle de la deriva que está adoptando su partido, tal y como ha ocurrido en Francia, así le ocurrirá a usted.

La llamada socialdemocracia ha cambiado de dueño. Antaño el PSOE, ahora el PP, por más que a usted le escueza

Siga dando coletazos. Agonice. Pero hágalo en privado. De ciudadano cansado a presidente agotado: Váyase. Deje de costarnos a los españoles un solo euro más. Márchese por donde usted quiera, y cierre la puerta al salir. Ya nos apañaremos como podamos sin usted y sin las fracasadas políticas socialistas, valga la redundancia.

No se esfuerce. No hay propaganda capaz de limpiar semejante facha. La suya y la de su gobierno. No vamos a tragar más. No toleraremos más tomaduras de pelo como la que intentará perpetrar (si al final se decide a acudir) en la Toletum Visigotorum que sus acólitos han descuidado a conciencia, tal como el resto de España, la misma conciencia que a ustedes les falta.

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