El ejército ruso empiezaría a tener dificultades para seguir avanzando en algunos frentes. Varias fuentes sugieren ciertos fallos logísticos de base

Aunque Rusia sigue avanzando, lo hace con más dificultades que estos dos primeros días de invasión. La nación ucraniana se está volcando en la defensa del país y hasta el presidente Zelenski y el ex presidente Petro Poroshenko se han quedado para luchar junto a sus compatriotas, pese a la insistencia de EEUU con que abandonen el país.

Estoy aquí. No vamos a deponer las armas y vamos a defender nuestro país. Nos asiste la verdad, estamos en nuestra tierra, en nuestro país, con nuestros niños y protegeremos todo esto. Es lo que os quería decir. ¡Gloria a Ucrania!

Presidente Zelenski

En occidente la gran masa y la práctica totalidad de políticos, multinacionales o magnates se han posicionado y solidarizado, en mayor o menor medida, con Ucrania. Desde partidos de derecha alternativa a cineastas de izquierdas como Sean Penn pasando por magnates globalistas como Soros, no cabe duda de que es la causa ucraniana la suscita más apoyos en todos los ámbitos.

Avances, frenos y retrocesos

El portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konáshenkov, informa de que el Ejército ruso ha puesto bajo su total control la ciudad de Melitópol, en la parte sureste de Ucrania, y cercana a los puertos en el mar de Azov de Berdiansk y Mariúpol.

Todo a punta a que la caída de la principal ciudad portuaria del Azov, Marípol, caerá o quedará cercada en cuestión de horas o pocos días. De este modo, rusos y prorrusos, que ya dominan por completo el mar, podrán crear una conexión territorial entre este frente sureste y el frente sur que parte de Crimea y que, hasta ahora, es uno de los más exitosos de la operación ‘Z’.

En el oblast de Lugansk, las tropas mecanizadas rusas han conseguido cruzar ríos que les dificultaban el paso y cuyos puentes habían sido volados por la resistencia ucraniana.

Los enfrentamientos en la mayor ciudad del noreste y segunda ciudad de Ucrania en población, Jarkov, estarían siendo especialmente duros con unos bombardeos de enorme crudeza. No cabe duda de que tomar esta ciudad, capital de una de las regiones más prorrusas tras Lugansk y Donetsk, supone uno de los puntos más importantes de la invasión rusa.

En la norteña Chernigov también se han producido combates muy duros que han dejado imágenes como esta:

En Kiev se suceden los bombardeos, no solo contra instalaciones militares, sino también contra hospitales, bloques de viviendas o edificios públicos. No obstante, varios ataques terrestres habrían sido repelidos por el Ejército ucraniano y los ciudadanos armados. Una tormenta de tiroteos tiene lugar en la periferia de la urbe cada vez con más frecuencia, todo apunta a que los ucranianos van a luchar por su capital con uñas y dientes.

Hasta el momento, el grueso de tropas rusas en el frente norte no se atreve a entrar de lleno en la capital, optando por ir rodeándola poco a poco y combatir en sus afueras. Aunque el plan perfecto de Putin preveía una captura de la capital en 72 horas, parece que no va a desarrollarse todo tan rápido.

¿Le interesa al Ejército ruso convertir una metrópolis de casi 4 millones de habitantes en un nuevo Stalingrado, del que obtener, en el mejor de los casos, una victoria pírrica?

Cualquier otra opción pasa por rodearla y aislarla del mundo. Si la guerra se prolonga y la ciudad se niega a capitular, las consecuencias serían malnutrición, enfermedades y miseria entre la población asediada; lo que tampoco jugará muy a favor de la imagen del bando ruso.

Algunos países como Polonia se están implicando cada vez más en el conflicto. El país centroeuropeo está enviando ya municiones y potente artillería anti aérea que pueden resultar vitales en la defensa de las grandes ciudades ucranianas y los centros militares y paramilitares.

Alemania ha decidido enviar armas a Ucrania: 1.000 cañones antitanque y 500 misiles Stinger. Los países bálticos o Reino Unido han enviado armas anti tanque, Eslovaquia ha contribuido con 12.000 minas de 120mm y combustible, Bélgica informa de que enviará 2.000 ametralladoras a los ucranianos. Incluso sin una intervención extranjera, el apoyo desde el exterior puede ser fundamental para la causa ucraniana y, desde luego, va a dar muchos dolores de cabeza a los rusos.

Simultáneamente, la OTAN va reforzando poco a poco su frente este. Hoy mismo, Italia ofrecía 3.500 soldados más a la alianza atlántica.

El Ejército ucraniano, por su parte, informa de que ya ha abatido 14 aviones, 8 helicópteros de guerra, 102 tanques y 536 blindados. También afirma que son 3.700 los soldados rusos muertos y 200 los detenidos, aunque esta información es difícilmente contrastable y podría perfectamente no ser cierta.

La principal fortaleza de los ejércitos ruso y ucraniano siempre fueron los tanques, el problema que tienen es que la mayoría de estos son ya viejos y no tienen armadura reactiva, por lo que son bastante vulnerables contra lanzacohetes y ciertas armas modernas.

En contraposición al avance ruso, en el suroeste, el Ejército ucraniano afirma haber recuperado varios territorios al oeste del Dniéper que ayer fueron tomados por los rusos.

Refugiados ucranianos

Se cifran en más de 100.000 los ucranianos que han huido ya a Polonia y Rumanía, principalmente. Aunque los países visegrado y Europa oriental se han volcado con sus vecinos ucranios, los flujos no están siendo tan masivos como quizá cupiera esperar.

Esto se debe, en parte, a que el Estado ucraniano estaría negando a todo hombre ucranio de entre 18 y 50 años abandonar su país en las horas más bajas desde su independencia desde el imperio ruso-soviético.

Sin entrar en consideraciones contemporáneas ni en juzgar lo machista, hembrista o discriminatorio de esta decisión, una leva en masa de hombres ucranianos podría ser decisiva de cara a repeler la invasión rusa.

Los imprevistos y la falta de profesionalidad pasan factura

En internet y redes sociales circulan también algunos vídeos que no dejan demasiado bien al Ejército ruso, y en este caso no por crímenes de guerra o atrocidades cometidas, sino porque dejan entrever ciertas carencias en logística y mando.

Este tipo de acciones dispersas y poco inteligentes expone a las unidades al potencial enemigo y debilita a un Ejército. Actuar inteligente y coordinadamente en una guerra es tan importante como el número de tropas o la calidad del armamento.

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