El Cortijo de «Antonio» Sánchez

Cuando diariamente observamos todos los desafueros, mentiras, trampas, fraudes de ley, engaños, cortinas de humo, desinformaciones, manipulaciones constantes en los medios de comunicación serviles y cómplices imprescindibles del daño ocasionado por este desgobierno de comunistas inútiles e inoperantes, podemos asegurar que hasta aquí no se ha llegado por casualidad.

En primer lugar surge inmediatamente esta pregunta: ¿cómo es posible que, a día de hoy, a pesar de la catástrofe económica, de convivencia, de ninguneo internacional, de la parasitación e invasión de organismos institucionales hasta dejarlos inservibles, haya ciudadanos que sigan votando a esta cuadrilla de logreros que declaran “Secreto Oficial” cualquier acción por la que deberían de dar cuentas en el Parlamento, lugar de representación de la soberanía nacional?

Y, es que no hay nada como volver la vista atrás y ver que, no hace tantos años, el Dr. Fake, “Antonio”, fue pillado en la sede del PSOE rellenando las urnas que deberían de proclamar el candidato a secretario general con papeletas falsas y a su nombre.

Premonición del falso doctorado y del tramposo y mentiroso compulsivo que padecemos

Sus mentiras se cuentan por centenares, sus rectificaciones por decenas y, sus gimoteos cobardes, representaciones teatrales, chulerías, afrentas, trampas y mendacidades por miles.

Después de la gestión desastrosa y dolosa de la grave pandemia que nos puso a la cabeza del mundo occidental, en cuanto al número de muertos;  – que ocultaban y por los que aún no han dado las suficientes explicaciones, ni se han depurado responsabilidades –  después del fracaso e improvisación en avituallar de suficiente material sanitario, no ya a la población que también, sino al personal hospitalario que para protegerse, tuvo que improvisar EPIS caseros con bolsas de basura para no morir en el desempeño de sus labores sanitarias; después de saber a ciencia cierta que mucho del material adquirido, por esta cuadrilla infecta de logreros, falsificadores y necios, era inservible; después de verificar que se encargó ese material a empresas de amiguetes, algunas de las cuales se dedicaban a otros menesteres, y que se improvisaron sobre la marcha, y a otras prácticamente inexistentes y, lo más grave de todo, que antepusieron su ideología a cualquier otra consideración y se empecinaron en celebrar la manifestación del 8-M, a pesar de las alertas que obraban ya en su poder y que no se hicieron públicas; pues sí, después de todos estos disparates, que hubieran hecho naufragar y dimitir a cualquier gobierno, siguen ahí, como si no hubiera pasado nada.

Ni había Comité de Expertos, ni en su momento supieron gestionar la pandemia. Sólo ha habido mentiras, cortinas de humo, manipulación y engaños

Y siguieron las falacias, fraudes y ocultamientos. No contento con el asunto de la donación particular del Sahara a Marruecos, se humilló ante el sultán consintiendo que durante una comida presidida por las banderas de España y del Reino Alauí, la nuestra estuviera con el escudo boca abajo, con el gran significado que eso tiene en cualquier relación internacional pues, aparte de significar rendición, constituye una humillación que no tiene parangón en toda nuestra historia.

Sigue el dueño del cortijo haciendo de las suyas y, como suele ser normal en la izquierda desde hace muchos años, todo les sale gratis.

He aquí algunas de las causas de esa impunidad.

1º.- Cuenta con muchos  medios de comunicación rendidos a sus sobornos, sobornos que pagamos todos los españoles con los impuestos confiscatorios que nos extrae la Agencia Tributaria.

2º.- Para esta casta política fue todo muy fácil a partir de 1985, año en que A. Guerra exclamó aquello de: ¡Montesquieu ha muerto! Al haber logrado repartirse entre los partidos políticos el CGPJ, tan decisivo en el funcionamiento de una democracia.

3º.- Nombrar como Fiscal General del Estado a su anterior Ministra de Justicia, reprobada tres veces por las Cortes Generales.

Con desparpajo y hablando sobre este asunto, le preguntó a un periodista que de quién dependía la Fiscalía General del Estado, a lo que éste respondió: “del Gobierno”.

Con la mayor cara dura del mundo siguió “Antonio” y dijo: “pues eso”.

4º.- Soborno a sindicatos y comportamiento de estos a favor siempre del terrorismo etarra y del separatismo y golpismo catalán.

Y para terminar, por si éramos pocos en casa parió la abuela; completando el desastre institucional que vivimos de forma crónica desde hace unos, ya ha habido líderes de la derecha que han afirmado que España es un Estado plurinacional.

Al ver el efecto de estas declaraciones, en un electorado de derechas que está en completo desacuerdo con las mismas, han tratado de dar marcha atrás y de desmentirlas pero, resulta que fueron claras y rotundas, y para nada interpretables.

Está meridianamente claro que las próximas elecciones autonómicas en Andalucía van a ser claves para prever el futuro de España

Si hay una catástrofe de la izquierda, “Antonio” está acabado.

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