El CNI trata a marchas forzadas de investigar a los colaboradores afganos a fin de evitar terroristas y traidores

El CNI deberá hacer seguimiento de todos los traductores y colaboradores afganos, y sus familias, para evitar que la información que poseen suponga un riesgo para España o ellos mismos.

Cabe recordar que algunos de los ataques sufridos han ocurrido a raíz de información en manos de los colaboradores locales

Por lo tanto, aunque España tiene la obligación humanitaria de rescatar a los afganos colaboradores que pudieran por dicha ayuda acabar en manos talibanes, es necesario primero no comprometer la Seguridad Nacional.

La precipitada evacuación de Afganistán ante el avance extremadamente rápido de los talibanes está obligando al CNI a trabajar a marchas forzadas.

Intentan evitar que las redes terroristas aprovechen las acogidas masivas, como ya ha ocurrido en multitud de ocasiones, como en la inmigración ilegal, para infiltrar agentes

Aún es más, son personal que maneja información sensible de las Fuerzas Armadas españolas, incluida información restringida que puede ser utilizada en nuestra contra.

OKDIARIO ha hablado con el profesor colaborador en Seguridad del Centro Universitario ISEN de Cartagena, Chema Gil Garre, que ha explicado que:

“La trazabilidad de estos individuos deviene de toda la información que hayan obtenido compartiendo misiones con nuestros efectivos. En 2014 y 2015 España ya trajo a muchos de sus traductores y pagó dinero a aquellos que decidieron quedarse. El filtrado es fundamental porque el tiempo ha demostrado que los talibanes tenían mucha información de quiénes eran nuestros colaboradores en la zona”.

Añade con firmeza que los que no pasen el filtro de inteligencia no deben ser recibidos:

“No podemos olvidar que han sido traductores o elementos de ayuda local los que, lamentablemente nos han traicionado en otras ocasiones. Hay que recordar el ataque contra la embajada de Kabul”.

Se refiere en concreto a un ataque que acabó con la vida de 10 personas, entre ellas dos policías nacionales del GEO, que tuvo lugar en 2015.

Los atacantes tenían información local sobre la seguridad de la embajada.

“En la situación en la que nos encontramos allí ahora mismo es imposible hacer una operación de cribado en condiciones. Estamos escapando del país. Hace un mes algunos analistas decíamos que había que sacar a los nuestros de allí y nos llamaron alarmistas. Desgraciadamente el tiempo nos da la razón, así que ahora lo que hay que hacer es evacuar, sí, pero traer al personal local no es lo mismo que dejarlo aquí sin un estudio detallado de si suponen un riesgo potencial o no”.

Otras fuentes de Inteligencia han explicado a OKDIARIO que:

«El dispositivo de seguridad de la embajada es demasiado pequeño como para organizar una evacuación de estas dimensiones y lo lógico es dar prioridad a la evacuación, pero no podemos permitir no ser rigurosos con quien sube en nuestros aviones. Los talibanes ajustarán cuentas con los colaboradores de los ejércitos que hemos estado allí y con sus familias y no podemos permitir que esa presión se pueda usar en nuestra contra”.

“Este dispositivo no puede ocuparse en solitario de coordinar una evacuación y al mismo tiempo reportar sobre la red de colaboradores afganos. En esta situación las prisas sólo pueden transformarse en una brecha de seguridad y eso no nos lo podemos permitir”.

Un comentario en «El CNI trata a marchas forzadas de investigar a los colaboradores afganos a fin de evitar terroristas y traidores»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *