El castrado de las Cortes

Viñeta realizada por el artista Jorge Belaza, inspirada en la curiosa historia de los leones custodios de Las Cortes.

Estos fueron diseñados por el escultor Ponciano Ponzano y forjados en 1865 en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla con el bronce de los cañones capturados a Marruecos cinco años antes en la batalla de Wad Ras.

Uno de los dos leones que flanquean la entrada principal del Palacio de la Carrera de San Jerónimo tiene el rabo levantado, conocido popularmente como ‘Daoíz‘, se puede observar claramente la existencia de sus testículos.

Mientras que el otro llamado ‘Velarde‘, tiene la cola a ras de suelo no son visibles, ya que se dice que el escultor se quedó sin suficiente bronce y modificó el diseño para ocultarlos.

La leyenda que inspiró al escultor Ponciano Ponzano en 1865, es la trágica historia de amor entre Atalanta e Hipómenes, transformados en animales por Cibeles como castigo.

«Estaban enamoradísimos y eran guapísimos y estaban en la flor de la vida. Así que lo normal: todo el día dale que te pego haciendo guarrerías griegas».

«El frenesí les llevó a acabar dándole al tema en un templo de la diosa Cibeles. Una falta de respeto total. Cibeles no tuvo miramientos: los transformó en dos leones, y punto. Igualdad total, menos en los testículos. Uno, Atalanta, sin ellos, porque era una mujer».

Laura Garófano – Corresponsal del Mundo

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