El ataque furibundo del globalismo a la libertad

Para entender mejor este artículo, es imprescindible ver y escuchar el video que les adjunto del pasado viernes, donde D. Luis J. Martín en su programa La Tarde 2.0 entrevistó a varias personas, entre ellas, a D. Raúl Tortolero, un colaborador habitual del programa. El mismo fue desgranando los últimos acontecimientos ocurridos en Brasil o Venezuela. En este caso, comentó el “modus operandi” de la extrema izquierda, de como actúa, como se van infiltrando, como así ocurrió en Brasil cuando estuvo gobernando el nefasto y criminal Luiz Inácio Lula da Silva y posteriormente, Dilma Vana Rousseff, ambos adscritos a la agenda globalista marxista y repulsiva para los que amamos la justicia, la democracia y la libertad. En definitiva, para todas las naciones libres de la tierra.

Recordemos que pasó con Lula

Según publicó el BBC NEWS el 12 de julio de 2017:

“Nueve años y seis meses de prisión: esa es la condena que recibió este miércoles el expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva.

La sentencia del juez federal Sergio Moro se da en el marco del operativo «Lava Jato» (autolavado, en portugués), la gigantesca trama de corrupción que rodeó a la petrolera estatal Petrobras y salpicó a políticos y poderosos empresarios de Brasil.

Esta es la primera condena de Lula, quien fue presidente de Brasil de 2003 a 2010 y todavía es uno de los políticos más populares del país”.

Pues bien, el 8 de noviembre de 2019 tras cumplir su sentencia: se ordenó su liberación. El 8 de marzo de 2021 uno de los jueces de la Corte Suprema anuló todas las sentencias dictadas contra Lula, debido a que, al parecer, el juez Moro carecía de competencia para entender en los supuestos delitos que le imputó y por ende se inició una investigación en contra del magistrado. La extrema izquierda logró darle la vuelta a todos estos asuntos de enorme gravedad, a pesar que la sentencia estuvo acorde a derecho porque había numerosísimas pruebas contra la trama de corrupción de Lula. Además de tener otras causas abiertas también por corrupción. Pero Lula, en su periodo como presidente, infiltró a numerosos jueces, incluidos a varios en la Corte Suprema del Brasil, o Tribunal Supremo Federal.

Por eso ahora, alegan lo siguiente:

«Considerando que la prisión cautelar de un expresidente de la República no deja de implicar ciertos traumas, la prudencia recomienda que se espere a la decisión de la corte de apelación antes de imponer las consecuencias propias de la condena«, indicó el juez.

Les suena esta historia. Recordarán cuando en España un juez de la extrema izquierda y presuntamente corrupto, para más inri, presunto prevaricador, el deleznable Enrique Bacigalupo Zapater, cuando ya se sabia que la X de los Gal (terrorismo de estado del Psoe) era Felipe González, este juez se negó a su procesamiento alegando que: “podría causarle una estigmatización como expresidente del gobierno”. Y se quedó tan ancho.

¿Es que acaso esto no fue un presunto delito de prevaricación? Pues claro que fue prevaricación, pero ya estamos acostumbrados a que la justicia sea desigual, injusta y tuerta, pues dependiendo de quien cometa los delitos, mirará por el ojo bueno o por el malo. Todo lo contrario de como debiera de ser, ciega, justa, e igual para todos los ciudadanos.

La dictadura de las togas

Ahora estamos viendo el enorme poder que ostenta esta Corte Suprema, que ya no lo es, sino que se ha convertido en una mafia al servicio de los intereses marxistas-comunistas del demonio Luiz Inácio Lula da Silva, máximo representante del globalismo totalitario en Brasil.

Pero, además, según se desprende de las palabras del segundo invitado, Oswaldo Eustáquio; un periodista, opositor, cercano a Bolsonaro, que estuvo como preso político. Además, de Roberto Jefferson Monteiro Francisco; presidente del partido laborista brasileño del PTB. O Sara Winter; es una activista y política brasileña afiliada al partido Alianza por Brasil.

Como decía, a pesar de estar gobernando Jair Messias Bolsonaro, los miembros de las instituciones, como varios jueces de la Corte Suprema, están ejerciendo el totalitarismo, o lo que se ha venido en llamar, “la dictadura de las togas” que nada tiene que ver con las leyes que aquel país aprobó de sus legítimos representantes y no estos jueces criminales que quieren ostentar todo el poder, incluso hasta el punto de querer hacer caer a un presidente legítimo y votado por la inmensa mayoría de los ciudadanos. Estos jueces son los “sicarios” que simpatizan, apoyan y se lucran, presuntamente, de las políticas del latrocinio, despilfarro y ruina de Lula Da Silva y que este colocó para cuando fuera necesario, como es el caso. Pues bien, ahora quieren involucionar y hacer caer la democracia en Brasil y hacer, como en España, un cambio de régimen por la vía de los hechos. Estos jueces están ordenando detenciones sin base jurídica alguna, tan solo por ser miembros cercanos a Bolsonaro, para hacer que éste retroceda, se rinda o dimita ante las próximas elecciones, que serán dentro de un año aproximadamente.

Oswaldo Eustaquio, una víctima de las alimañas comunistas

Es digno de mencionar la intervención de Oswaldo, una víctima de la barbarie comunista, que, a pesar de no estar en el poder, abusan del mismo, pues siguen ostentándolo como si fueran Dioses con un poder absoluto. Cuando Oswaldo estuvo preso político, fue torturado y maltratado hasta el punto de dejarle tetrapléjico en una silla de ruedas, tan solo por expresar su opinión en un medio de comunicación y hablar en libertad sobre la corrupción de Lula Da Silva. Oswaldo fue detenido tres veces por delitos de opinión, además de torturado de forma reiterada, brutal, salvaje y cruel.

El “delito” de Oswaldo: luchar contra el comunismo.

Cristiane Jefferson, una defensora valiente de la libertad

Pero también la intervención de Dª Cristiane Jefferson, presidenta del movimiento cristiano conservador de Brasil y miembro del PTB, hija de Roberto Jefferson, actual preso político, que uno de estos jueces de “la dictadura de las togas”, ordenaron su detención por delitos de opinión, al igual que a Oswaldo y Sara Winter. Cristiane denunció las tremendas irregularidades de estos jueces que actúan con total impunidad.

Imaginemos en España, si varios jueces del Tribunal Supremo, comenzaran a conspirar contra políticos de la oposición, por ejemplo: a miembros de Vox, porque las encuestan dieran una hipotética mayoría a este partido, para lo cual, alguno de estos jueces ordenase la detención y encarcelamiento, por el hecho de publicar artículos contra el gobierno social-comunista, o contra miembros de Vox por expresar en sus actos políticos sus ideas, como a Santiago Abascal o Macarena Olona, u otros. Pues es lo mismo y seria escandaloso que los ciudadanos no toleraríamos.

El Padre Kelmon, un cura liberal, valiente; de los de antes

Por último, intervino el padre Padre Kelmon Luis Souza, donde ya nos acabó de dejar sin palabras, al borde de las lágrimas, bueno yo no estuve al borde, sino que lloré al ver a este hombre hablando con esa dignidad, de cura, pero ante todo de hombre libre. Un hombre de Dios que defiende la libertad y a los ciudadanos (eso hace mucho que no lo vemos en España). Un hombre desesperado por los acontecimientos de su país, frustrado y con ganas de seguir defendiendo la libertad en Brasil y seguir luchando contra las hordas comunistas que están atacando a las democracias occidentales de una forma inmisericorde y deleznable.

El Padre Kelmon, en un espeluznante relato lleno de verdad y pasión, nos llenó de lágrimas y nos puso el corazón en un puño, pues esa pasión es lo que, seguro, le motiva para denunciar la terrible corrupción que opera en el Brasil y que puede afectar gravemente a aquella democracia y a los países hermanos de Sudamérica, que ya han sido atacados por el virus del globalismo. La dictadura de las togas, es el arma de poder para aniquilar el régimen democrático del Brasil, intentando involucionar al gobierno y falsear una reputación intachable del Presidente Jair Bolsonaro y la de sus ministros. Para ello, varios Magistrados del Tribunal Supremo del Brasil, antiguos seguidores del partido PT de Lula Da Silva, han dado órdenes para detener y torturar a Oswaldo Eustaquio y otros.

Los magistrados de este alto tribunal, estaban y siguen estando al servicio del mafioso izquierdoso comunista, Lula Da Silva, también al servicio del Foro de Sao Paulo, seguidores del maligno, el diablo, el mal engendrado en la tierra: el social-comunismo, o directamente el comunismo a secas. Ya no se distingue la bestia roja del diablo socialista, marxista, o simplemente, el poder destructivo de la abominación de la bestia cuyo único afán es el poder, para apoderarse de todo, para esclavizar a la humanidad, someterla e imponerla a las aberraciones, hambrunas, torturas o asesinatos más execrables.

El padre Kelmon, un sacerdote, valiente, bondadoso y porque no, vehemente, pues la vehemencia cuando te están atacando, es uno de los pocos recursos que podemos utilizar para ser oídos alto y claro.

Pero el padre, tenia un as en la manga, nos presentó a dos jóvenes venezolanos que habían huido de la detención, de las torturas o incluso, de la muerte. Pues bien, estos dos jóvenes, Ronaldo Segura, un abogado que tuvo que huir de su patria para defender la libertad, aunque fuera en otra patria, el país que le acogió, Brasil. También nos presentó el padre Kelmon a Gustavo Acuña, un ingeniero industrial que al igual que Ronaldo, tuvo que salir huyendo de su país para salvar la vida.

Sólo hay que escuchar la palabra de dos jóvenes valientes venezolanos, Ronaldo y Gustavo, contando su heroica huida de su patria, Venezuela, para salvar sus vidas, para entender el sacrificio, el sufrimiento y el horror de aquellas execrables dictaduras de miseria, hambre y muerte, para hacernos una idea de a qué nos enfrentamos. Nuestros hermanos venezolanos, Ronaldo y Gustavo, hablando en un español, que se me saltaban las lágrimas de oírlos. ¡Qué emoción!, pues, ¡como hablan! Qué forma más hermosa de hablar y pronunciar el español; sin complejos, sin vergüenza, con una sonoridad que embelesa. Y es que hemos perdido la costumbre de hablar correctamente el español, porque nos quieren imponer un idioma inclusivo, repugnante e ininteligible. Pero como decía, solo hay que ver y oír a estos jóvenes, para entender la amenaza global que tenemos en ciernes y que en estos días estamos viendo su virulencia.

El paso definitivo, la caída del imperio de EE. UU

Desde que cayó EE. UU, con aquel “pucherazo” infecto, el baluarte de las democracias, el defensor de la libertad, el estandarte de cualquier nación libre, el globalismo ha aprovechado para atacar aquellas naciones libres, democráticas y liberales, o incrementar sus políticas ilegales e inconstitucionales, como en España. No es casualidad, sino una causalidad que los talibanes se hayan apoderado de Afganistán en tan solo unos días, esa causa es que la izquierda globalista y totalitaria está gobernando en la que fuera la nación más poderosa de la tierra. O que el comunismo esté actuando criminalmente en muchos países para imponer su agenda, como: Brasil, Bolivia, Chile, Perú o Argentina. O naciones que ya sucumbieron ante el terror rojo: Nicaragua, Venezuela o Cuba. Mientras tanto, precisamente en Cuba se está deteniendo, encarcelando, torturando y asesinando a todos aquellos que gritan libertad.

La tercera guerra mundial

Estamos ante la tercera guerra mundial. Una guerra donde ya no se utilizan armas de destrucción masiva, bombas, tanques o fusiles, sino otro tipo de armas, como los virus, patógenos capaces de destruir economías, incluso, hacer caer la logística de toda una nación. O la capacidad del globalismo de hacer caer a regímenes democráticos alterando los sistemas informáticos que controlan el conteo de papeletas, como está ocurriendo en los últimos tiempos en varios países de todo el mundo. O La involución, el descredito de las democracias, corrompiendo a los partidos políticos o comprándolos con dinero, poder o ascensos, como a los jueces.

Los ciudadanos tenemos la capacidad de revertir todo, tan solo con la voluntad, la valentía y el honor de salir a defender a nuestros hijos, a nuestros padres, a nuestros abuelos, masacrados éstos por el COVID, ese virus sacado de un laboratorio chino para hacer el máximo daño posible y mermar a la humanidad, pues para ellos muchos millones de ciudadanos somos prescindibles. El marxismo lo lleva poniendo en practica desde que esa ideología asesina tomó cuerpo en la figura de Vladímir Ilich Uliánov. Aunque bien se pudiera llamar también la ideología demoniaca, es decir: el diablo, el mal salido de las ergástulas del infierno.

Sirva este artículo de homenaje a tantas y tantas personas luchadoras por la libertad que combaten al mal del comunismo allí donde pone sus garras.

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