Educadora social llama «opresores» a chicos de secundaria blancos, heterosexuales y cristianos en un instituto de Australia

En una conferencia sobre «diversidad e inclusión» en el Parkdale Secondary College (Kingston, Melbourne), una trabajadora social ordenó a los chicos que fueran «blancos, heterosexuales y cristianos» ponerse de pie.

Seguidamente, la trabajadora, enviada a aquel centro por el Kingston Youth Services, los calificó de «privilegiados» y «opresores». 

RT News recoge lo acontecido en una charla «educativa» de un instituto australiano. La señora que daba la charla insultó a todos los chicos blancos, heterosexuales y cristianos del centro.

«Fue tan inapropiado que por un momento pensamos que era una broma, pero luego nos dimos cuenta de que no era así y nos enojó muchísimo». Estas son las palabras de una joven de 16 años que asistió al evento.

Una parte de la sociedad australiana dice basta.

Como en otros tantos lugares de occidente, incluida por supuesto España, en Australia, nuevas ideologías y corrientes de pensamiento vinculadas a la extrema izquierda, están ocasionando una creciente fractura social.

Si bien una gran parte de los profesores admiten sin demasiados problemas este tipo de charlas, son muchos los padres y alumnos que no están dispuestos a tener que escuchar, obligatoriamente, ciertos sermones. Una retahíla de mantras ideológicos con dudosa base y nulo fundamento, que poco menos que les criminalizan por una serie de hechos circunstanciales que ellos ni siquiera han elegido.

Los puntos de la charla incluían el uso correcto de los pronombres, la «interseccionalidad», la comunidad LGBTQI+ y los privilegios de «ciertos sectores sociales».

El enfado de buena parte de la comunidad educativa ha sido tal que las autoridades han decidido pronunciarse.

El alcalde de Kingston ha publicado que los contenidos de la charla le parecen inaceptables.

David Russell, director del colegio, se ha disculpado con padres y alumnos por el incidente. Ha aprovechado para remarcar que su centro «no apoya ni tolera ese enfoque ni ese mensaje». 

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