Draghi dimite definitivamente. Italia irá a elecciones en otoño con la derecha alternativa como favorita

Ni el Movimiento 5 Estrellas, ahora al borde de la escisión, ni La Liga de Mateo Salvini, ni el Partido Forza Italia (PPE) del incombustible Silvio Berlusconi han continuado con su apoyo al Primer Ministro Mario Draghi (candidato de consenso para superar la pandemia y la crisis política en Italia), lo que ha decantado finalmente su dimisión

El presidente Sergio Mattarella ha aceptado al fin la dimisión del hasta ahora Primer Ministro y candidato ideal de Bruselas, el ex banquero Mario Draghi. No había ya dudas de que Draghi iba a dimitir después de que, en una moción de confianza en el Senado de la noche del miércoles, solo dos de los grandes socios de la actual gran coalición le dieran sus apoyos.

Mattarella permanecerá en funciones «para el tratamiento de los asuntos de actualidad» hasta la hipotética convocatoria de elecciones, que seguramente tenga lugar para el próximo octubre. Draghi deja al país en un momento especialmente crítico, económica y socialmente.

A estas alturas ya solo el socialdemócrata ‘Partido Democrático’ y el centrista ‘Italia Viva’, que quieren evitar las elecciones generales a toda costa, apoyaban el Gobierno de Mario Draghi, lo que hacía inviable su continuidad.

El propio Draghi, en sus intervenciones durante la jornada del miércoles, dejó claro que los compromisos internacionales de Italia fueron una de las razones por las que se había pensado dar marcha atrás tras presentar inicialmente su renuncia la semana pasada, y seguir siendo el mandatario italiano. “Las movilizaciones de estos días no tienen precedentes y son imposibles de ignorar”, dijo, citando a los más de 2.000 alcaldes que le habían pedido que se quedara y a los empresarios que esperan medidas aún no aprobadas.

Italia tiene por delante las reformas que ha exigido la Unión Europea (a cambio de los hasta 230.000 millones de euros otorgados al país en los fondos de recuperación), la creciente inflación, la crisis del gas, la repuesta de Italia a la invasión rusa de Ucrania… Todas estas ‘emergencias’ son la razón de que Draghi reconsiderase esta semana su decisión de abandonar.

La derecha amiga de Vox como favorita

La política italiana siempre ha sido muy particular. Allí ni siquiera el principal partido que forma parte del PP Europeo, el Forza Italia de Berlusconi, está en comunión con Bruselas, lo que le hace poco previsible.

Por si eso fuera poco, este partido popular italiano apenas llega al 10% de votos desde las elecciones de 2017 en las que Salvini y Meloni dieron la campanada con sus respectivas formaciones políticas.

De este modo, el primer partido de la derecha italiana no es otro que el Fratelli d’ Italia de la nacional-conservadora Giorgia Meloni, posiblemente la mejor amiga de los de Santiago Abascal fuera de España y una auténtica molestia para el gran consenso europeo que aúna a populares y socialistas.

A pesar de las puntuales desavenencias entre las tres grandes formaciones de derecha, especialmente con la formación del autonomista y ex independentista Mateo Salvini, todo apunta a que los tres partidos tendrían ya un principio de acuerdo para un triunvirato de cara a las próximas elecciones, donde podría ganarla derecha en caso de cumplirse las últimas encuestas.

No obstante, el panorama político italiano está sumamente fragmentado y a la derecha del mismo ya resuena un nuevo partido favorable a la salida de Italia de la Unión Europea. Esta formación podría poner en peligro la mayoría de la derecha y complicar aún más la gobernabilidad del país cisalpino.

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