#Cultura Razones por las que calificar a Vox como partido «fascista» te convierte en un completo ignorante

En los tiempos políticos y mediáticos que vivimos está a la orden del día el hecho de que se denomine a Vox como un partido «facha o fascista». Un término harto denostado, que se utiliza absolutamente para todo aquello que no comulgue con un pensamiento del espectro de las izquierdas o comunista. El excesivo empleo de esta palabra ha generado un irremediable deterioro del término real, desdibujándose en una palabra comodín para descalificar a cualquiera, convirtiendo su uso en una categórica banalidad.

Hemos llegado a tal extremo de lo absurdo, que actualmente, desde el sector ideológico comunista, se les denomina fascistas incluso a los liberales, a los democristianos o a los capitalistas

Como no podía ser menos, Vox se ha transformado en el máximo exponente de fascismo para la izquierda en España. Un espantajo que siempre utilizan para movilizar al voto que detenga la ola de fascismo que genera Vox con sus discursos y mítines. La Alerta Antifascista que aclamaba el comunista nostálgico, Pablo Iglesias, allá por 2018.

Por todo ello y a modo de demostrar que, ya sea por supina ignorancia o por absoluto fanatismo, este término de ningún modo representa el mantra que la izquierda marxista quiere hacernos creer. He aquí unas cuantas características del fascismo que evidencian que Vox no representa nada de tal ideología, sino todo lo contrario:

El nacionalismo es la justificación ideológica del fascismo y Vox no es nacionalista, sino patriota

En el nacionalismo, se defiende fervientemente la nación como unidad y también se abandera su superioridad por encima de cualquier otro argumento. En cambio Vox, lejos de ser un partido que defienda el nacionalismo, se ha declarado abiertamente patriota, defensor de la libertad y del derecho colectivo frente a cualquier tipo de tiranía o independentismo, secesionismo o nacionalismo. Tal y como recoge el programa de las 100 medidas de Vox, en sus 10 primeros puntos de España, Unidad y Soberanía, se puede leer como Vox lucha por la unidad de España contra cualquier tipo de ataque a la nación, respetando y haciendo cumplir la Constitución.

El fascismo es corporativista frente a los modelos capitalista y comunista. Vox es abiertamente capitalista, no es corporativista y se declara anticomunista

El fascismo rechaza del capitalismo el valor de la libertad individual y del comunismo rechaza el principio de la lucha de clases y la reivindicación del proletariado. Para el fascismo, el Estado es el único garante del orden y la única autoridad, promoviendo el corporativismo, sometiendo todos los intereses laborales y económicos al arbitrio de un sindicato único que recibe instrucciones del gobierno. Vox en cambio, es liberal y capitalista, apostando por la libertad individual y por la empresa privada, reduciendo el tamaño del Estado al mínimo estrictamente necesario y combatiendo la financiación pública de sindicatos, colectivos y medios de comunicación, tal y como recoge en los puntos Economía y Recursos de su programa económico.

El racismo es uno de los pilares fundamentales del fascismo. Vox no contempla ninguna posición racista ni antepone ninguna raza sobre las demás

Desde el punto de vista del fascismo histórico, concretamente el nazismo, la raza aria era superior a las demás, lo que supuso la persecución y exterminio de otros grupos étnicos, muy especialmente, de los judíos y los gitanos. Vox en ningún punto de su programa acoge algo así, ni si quiera consta el partido de un discurso sobre razas. La denuncia de Vox se centra en la inmigración ilegal y en los delitos cometidos por ellos, al margen de razas.

El culto al líder es esencial en un modelo fascista, Vox en cambio, tiene absoluta devoción y lealtad a la figura de su majestad, el Rey de España, una figura apolítica

En el fascismo todos los medios de propagación ideológica como la educación y los propios medios de comunicación social, están al servicio de fomentar el culto a la personalidad del líder fascista. No es el caso de Vox, que enaltece a su presidente de partido como cabeza para presidente del Gobierno, pero no como líder indiscutible y único. Esta práctica está dentro del juego de la partitocracia de partidos de España, siendo la única figura inviolable y representativa de España, su majestad el Rey de España.

El autoritarismo y el militarismo, dos componentes fundamentales del fascismo, Vox no es autoritario ya que no persigue la disidencia de sus ideas, ni tampoco promueve el militarismo

La disidencia ha sido siempre perseguida por el fascismo en todos sus niveles. Los actores políticos deben subordinarse a las líneas de pensamiento oficiales, así como las prácticas promovidas por el Estado fascista. Vox en este sentido, se sitúa dentro del marco demócratico y no persigue ni acosa a ningún ciudadano, sean cuales sean sus ideas. Respecto al militarismo, el fascismo refuerza el ámbito militar y promueve todos sus símbolos, propiciando a la vez el temor y el culto a la autoridad violenta. En contraposición Vox, se ha mostrado siempre a favor de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, pero no promulga sus símbolos ni armas en los mítines ni convocatorias electorales.

El totalitarismo como fuente de inspiración del fascismo, Vox es rotundamente contrario al totalitarismo

Con el totalitarismo, el fascismo de Estado domina todas las áreas de la vida pública y privada, ejerciendo férreos controles en todos los ámbitos. Así, el Estado interviene en todo y unifica todos los poderes bajo el control de un solo sector político y su ideología. Vox, en cambio, aboga por la separación de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), por la democracia y por el respeto a la Constitución y al Jefe del Estado.

La ilegalización de la oposición, rasgo completamente fascista. Vox solamente ha pedido la ilegalización de los partidos independentistas por atentar contra la Constitución española

Con el fascismo, toda forma de oposición es perseguida, lo que implica su ilegalización, promoviendo la conformación de un partido único de gobierno. Vox en absoluto busca conformar un partido único de gobierno, ni tampoco ilegalizar a la oposición. Lo que sí ha denunciado, es que partidos independentistas que atentan contra la Constitución, la unidad de España y contra la igualdad de todos los españoles ante la ley, se presenten a la elecciones.

El fascismo aboga por el control total de los medios de comunicación y de la educación, algo que justamente Vox confronta

Con el fascismo, tanto los medios de comunicación como los programas educativos son controlados por el Estado, quien determina qué tipo de contenidos se distribuyen o se censuran. Vox combate ese tipo de prácticas, denunciando subvenciones públicas a los medios de comunicación o evitando que se ideologicen las aulas.

En conclusión, el fascismo está en las antípodas de un partido como Vox, ya que en ningún aspecto comparten nada salvo algún matiz muy concreto. De hecho, el fascismo se encuentra mucho más próximo a acciones y doctrinas socialistas de la izquierda o de los nacionalismos catalanes y vascos, que de un partido patriota como es Vox.

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