Crónica de una manifestación anunciada

Amaneció un domingo esplendido, con una luz de esas que solo puede existir en los cielos azulados de Madrid, como bien diría Carlos III, o los grandes poetas, escritores o pintores que bien reflejaron en sus obras literarias, pictóricas o románticas ese cielo maravilloso de Madrid. Aunque sinceramente, había unos 30º que pegaba inmisericorde.

Eran sobre las 11:30 horas cuando llegué en el tren de cercanías de la estación de Recoletos, procedente de la estación de Atocha. Nada más salir, observé el control de acceso de personas, por parte de la Policía Nacional, las UIPs, tanto de los que salíamos de las estaciones, como las personas que accedían por el Paseo de Recoletos, Génova, Castellana y la zona de Serrano. Se pretendía que no hubiera demasiadas aglomeraciones, (aunque en una convocatoria así, es difícil de prever).

Todo el mundo con sus respectivas mascarillas y por supuesto la bandera de España, incluido a un servidor

Observé a personajes de YouTube, como a Cake Minuesa, inconfundible, amable y entregado a su trabajo, el de informar con veracidad en el terreno.

Muchos se hacían selfis con él que no rehuía ninguno. Yo solo le dije que era un valiente, que me emocionó mucho cuando se enfrentó a todos los etarras y les conminó a que pidieran perdón, enfrentándose verbalmente a todos ellos. Aunque si les digo la verdad no sé si me oyó, estaba abstraído por la gente que le rodeaba y le reclamaba.

Me recorrí, hasta donde pude por las calles adyacentes para intentar calcular o ver el grado de asistencia.

No era muy recomendable andar, pues había zonas complicadas para abrirse paso, pero aun así me hice una composición de lugar.

Lo políticamente correcto, incluso para algunas de las derechas, es decir aquello de «gran éxito de convocatoria y asistencia» pero bajo mi punto de vista diré que, primero, dar la enhorabuena a Unión 78, a todos los asistentes, por supuesto. Me consta que muchos vinieron en autobuses desde muy lejos, Andalucía, Valencia, Vascongadas etc. Mauricio Mauri Castro, @Doblemau, comentaba en Twitter sobre una persona mayor que se pegó el viaje en autobús para venir a Madrid a defender la libertad. Así es, estimado Mauri. Gracias por publicarlo, amigo.. Casos como este hay a raudales, aunque no salga en los medios. El sacrificio de unos pocos para pedir la libertad de todos.

A todos los partidos políticos que se sumaron a dicha manifestación, aunque luego diré algo al respecto de esta cuestión.

Segundo, después de todo lo que lleva pasando en España desde que este gobierno está en el poder, las innumerables leyes inconstitucionales aprobadas que hemos sabido de ellas, pero otras muchas que han aprobado como un subterfugio a través del B.O.E. aprovechando la aprobación de otras y que han metido “de clavo”, “de rondón”, pero aprobadas quedan.

Después de las innumerables ilegalidades que presuntamente hemos visto cometer a este gobierno.

Después del desprecio absoluto al parlamento donde ya no se dejan controlar por la oposición, ya que nunca contestan a ninguna cuestión.

Después de ejercer la peor gestión de la pandemia, con un ministro huido a Cataluña, un vicepresidente que ha rehuido su responsabilidad criminal dejando abandonados a cientos de miles de personas a su suerte y a su muerte, asfixiados con tan solo un analgésico y su completa soledad para morir solos como perros, o peor aún.

Después de decirnos que jamás pactarían con los secesionistas, ahora les van a indultar y a poner alfombras para esa mesa de negociación. O, dicho de otra manera, ceder la soberanía nacional a unos criminales irredentos, que no se han arrepentido y que están diciendo que lo van a seguir haciendo.

Después de decirnos que no pactarían con los asesinos terroristas y sus secuaces, resulta que tardaron tres minutos en pactar con ellos, de hecho, están gobernando con ellos, La tal Belarra es una muestra. Y después de tantos crímenes, barbaridades jurídicas que nadie entiende, pero que los tribunales son incapaces de parar, debido a que todo pasa por el tamiz de la F.G. del gobierno, donde es un dique de contención. Una fiscal general que prevarica, presuntamente, al por mayor, al no admitir querellas o denuncias que perjudican al gobierno.

O jueces de tribunales que ordenan la destrucción de videos que comprometen a miembros del gobierno, como el caso Delcy-Ábalos y las famosas 40 maletas (de oro, de drogas o de divisas). Y otros muchos que quedan en el olvido o se destruyen, hacen desaparecer, o tergiversan, manipulan o meten debajo de las alfombras como los 52 millones entregados de forma injustificada a Plus Ultra, esa gran compañía bandera con mas de 1000 naves. Perdón, ¿he dicho 1000? Quise decir una nave y descacharrada.

Después de todo esto y mucho más, cogiendo la mejor cifra de los organizadores, en Colón estuvimos unas 200.000 personas. Sinceramente, muy pocas me parecen para todo lo que está pasando. Yo escribí en mi artículo, EL ADOCTRINAMIENTO EN LA EDUCACIÓN Y EL PAPEL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN ESPAÑA, concretamente en la segunda parte que se publicará en breve:

“En Madrid, por ejemplo, debería ser una de las manifestaciones más multitudinarias que la historia haya conocido. De lo contrario, el futuro inmediato será terrible y de consecuencias catastróficas para la integridad de la nación española”.

Pues me ratifico en mis palabras. Tendríamos que haber sido más de 1.000.000 de personas, como ya se hizo en Cataluña, dos veces. De esta forma, la extrema izquierda no hubiera podido salir con sus “cuentos chinos” falsedades y falacias, “de que si ha sido un fracaso, que si han ido 2.000 personas, que si 35.000” etc.

La única manera de acongojar a la izquierda es salir muy masivamente a las calles. Y otra cuestión muy importante de cara a la polémica si SM el Rey tendría que firmar el decreto de indulto o no. Si hubiera habido más de 1.000.000 de personas en Madrid, otro tanto en Barcelona, en Bilbao, en Sevilla y en todas las capitales de provincia, el Rey se hubiera visto respaldado, no para no firmar el decreto de indulto, sino devolvérselo al gobierno poniendo el énfasis en su revisión por la abogacía del estado debido a las dudas jurídicas de su redacción y aprobación legal.

De esta forma, actuaria acorde a la Constitución, pero también a la legalidad vigente. Pero como bien digo en mi artículo sobre el adoctrinamiento, una parte de la sociedad española está anestesiada, incluidos muchos de la derecha que dan por perdida toda opción de hacer algo para revertir la situación, otros por comodidad y pensar que la historia no va con ellos.

Y después de todo esto, la noticia mas relevante en la mayoría de medios, al servicio del poder, era si Casado no se había visto con Abascal y que se habían librado de la famosa foto de Colón. El PP dice que hay peligro que el comunismo esté avanzando. No señores, eso de, “que viene el lobo, que viene el lobo”.

No, el lobo ya está aquí y nos tiene cogidos, no por las posaderas, sino con sus fauces nos aprieta la cabeza: controlan el ejecutivo, su gobierno, el legislativo, el parlamento, parte del poder judicial, con La F.G.E., La Abogacía del Estado, a SM, prácticamente le tienen en “arresto domiciliario”. Tan solo falta que el PP se avenga a negociar el C.G.P.J. (que lo harán, de hecho, ya lo han intentado, la última lo descubrió Cayetana Álvarez de Toledo, que salió a los medios s denunciarlo) y habrán caído todos los poderes del estado en manos de este gobierno criminal que solo tiene una hoja de ruta: el poder omnímodo y totalitario para perpetuarse en ese poder en España.

Por esta y todas las razones que he alegado, gustarán o no, yo no soy políticamente correcto, así que, si tengo la ocasión y la oportunidad, lo expongo. La manifestación en Madrid, de haber sido otra la situación hubiera sido exitosa, pero en la realidad de España se debe de exigir el mas alto compromiso, si es que naturalmente queremos salvarnos, de lo contrario, quedémonos en casa, ya nos prohibirán en nada el derecho de manifestación, de reunión, la libertad, la democracia y cambiaran la Constitución adecuándola a su unión de republicas socialistas ibéricas.

Después, cuando nos empecemos a enterar que han detenido a unos y a otros por protestar, por denunciar o por el simple hecho de escribir una opinión, o cuando reabran los centros de detención, las checas (les suena todo esto, Venezuela, Nicaragua, Cuba, China etc.), entonces lloraremos amargamente la perdida de lo que un día tuvimos. Tranquilos, los venezolanos, también dijeron lo mismo que muchos aquí aún siguen diciendo: “eso aquí no puede pasar”.

Es decir, cuando ya no haya posibilidad de hacer nada, entonces ansiaremos la libertad para salir a una manifestación que debería de haber sorprendido al mundo en defensa de la libertad, que es lo que nos jugamos, la libertad y posiblemente la vida. Pero ya será demasiado tarde para reaccionar.

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