Correos responsabiliza a una empresa externa del envío de balas; el vigilante tiene la culpa

Correos ha responsabilizado del «fallo» del envío de las cartas con balas y amenazas a Pablo Iglesias, Fernando Grande-Marlaska y María Gámez, a una empresa externa.

Un primer informe proporcionado por Correos fue mostrado el sábado en la Cadena Ser y se basaría en unas supuestas grabaciones de vídeo a las que habría tenido acceso la empresa pública, pertenecientes a sus equipos de inspección instalados en el Centro de Tratamiento Automatizado de Madrid.

Esta investigación interna ha llevado a Correos a decidir expedientar a la empresa externa a la que atribuye el error. Concretamente la responsabilizan del error humano de un vigilante ajeno a Correos que habría escaneado las cartas según las medidas de seguridad protocolarias firmemente establecidas y luego no habría dado el aviso pertinente a las autoridades.

También han comprobado que los tres sobres fueron matasellados e inspeccionados el día 19 a las 17:48 sin que el operador de servicio detectara el problema.

El testimonio de la empresa pública reza así, que el vigilante, un trabajador de un punto de control en Vallecas, no reparó en el contenido de los paquetes al atravesar el escáner. Correos ha pedido explicaciones al respecto y ha afirmado que considera que es un «incumplimiento muy grave» del contrato con la empresa externa.

También han declarado que el incumplimiento es «más severo» por «el daño a la imagen, al prestigio y al buen nombre» de Correos.

Por último han exigido la retirada «inmediata» del vigilante de seguridad con la justificación de que no fue «capaz de identificar los proyectiles que portaban».

Este documento ha salido a la luz después de que CCOO y UGT le pidieran a Correos que realizara una auditoría interna para esclarecer cómo se enviaron las cartas sin haber sido interceptadas por los controles de seguridad de la empresa.

Un comentario en «Correos responsabiliza a una empresa externa del envío de balas; el vigilante tiene la culpa»

  • el abril 29, 2021 a las 5:07 am
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    Claro, claro, el culpable es siempre el vigilante.

    Está tan visto lo de echar la culpa al qué vigila, qué no veremos al director de Correos dimitir por cometer ese error.

    Es qué hay qué FASTIDIARSE.

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