Cómo te relacionas con tu madre: Cinco consejos prácticos de Cristina Vázquez

La escritora y psicóloga indaga en la relación filial entre madres e hijas y destapa situaciones complejas relativas a la maternidad tardía y otras cuestiones de género

Cristina Vázquez asegura que quizás la relación madre-hija es la más impactante y transformadora que se establece en la vida. Compasión, autoconocimiento, distancia, aceptación y perdón son las claves para superar a las madres y ser una misma.

Según la autora, la madre es el primer contacto con el mundo y la que conecta a los seres con la vida marcando por completo su personalidad y sentimientos en la primera etapa de la vida.  También lo asevera el estudio publicado por Journal of Neuroscience [1], cuando concluye que la relación madre-hija es más fuerte que la establecida entre padre-hijo, padre-hija o madre-hijo.

La autora, con una vida repleta de obras y de estudio, expone que esta primera relación condiciona las posteriores que la hija establecerá a lo largo de su vida. Esto ejemplifica lo valioso que es este vínculo para las mujeres, tal y como refleja Vázquez en su libro de relatos ¡Oh, mamá! En él expone experiencias de la maternidad muy diversas y el amplio espectro en el que se mueven las relaciones entre madres e hijas. Para ello se ha basado en toda una vida de observación de estas relaciones en sus más variadas facetas.

“Hay tantas maneras de entender y vivir la maternidad como madres, y cada relación es única, aunque es cierto que existe una cierta repetición identitaria que pervive de generación a generación”, afirma la autora. En su obra recopila diferentes relatos que destapan asuntos íntimos e ilustran los conflictos que ocurren en esta relación filial.

La conexión que se construye está supeditada a diferentes cambios conforme pasan los años. La brecha generacional o la rebelión de las hijas () ante los límites o normas impuestos por sus madres precipitan esta transformación. La psicóloga incide en que cualquiera de los patrones disfuncionales en esta relación podría convertir este vínculo en perjudicial.

Las vivencias de las protagonistas de ¡Oh, mamá! permiten destilar una serie de consejos útiles para mejorar la relación entre madres e hijas:

  1. Tomar conciencia de quiénes somos nosotros: cuando reconocemos nuestras debilidades y fortalezas es mucho más fácil entender a la otra persona.
  2. Extender a nuestra madre una mirada compasiva: debemos hacer un ejercicio interno y empatizar con ella, no juzgar.
  3. Aceptar que lo hizo lo mejor que pudo: uno de los primeros pasos es la aceptación, y no condenar a nuestra madre por las decisiones que tomó con nosotras.
  4. Tomar distancia para sanar: con el tiempo y la distancia comprendemos que no todo era tan malo como creíamos.
  5. Perdonar: a pesar de los conflictos debemos perdonar y olvidar porque es la única manera de avanzar.

Cristina Vázquez insiste en la importancia de tener una comunicación abierta, perdonar y cuidar la relación para evitar un distanciamiento emocional con la otra parte y sanar las heridas que haya podido provocar el tiempo. Hay situaciones en que si la relación es tóxica hay que tener también la madurez de alejarse de ella sin excesivo coste personal.

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