Combate de alcaldes: Cuca Gamarra vs Pablo Hermoso de Mendoza

Ser Alcalde de la ciudad de Logroño es un gran honor para todo ciudadano que en ella resida. Por dicho cargo han pasado muchas personas, cerca de cien nada más que en los últimos dos siglos, con personajes ilustres como el Marqués de San Nicolás a finales del XIX.

Desde 1.978 han sido siete los Alcaldes que se han sucedido en la gobernanza: Miguel Ángel Marín, Manuel Sáinz, José Luis Bermejo, Julio Revuelta, Tomás Santos, Cuca Gamarra y Pablo Hermoso de Mendoza, a quienes hay que felicitar por haber intentado mejorar, en lo posible, la calidad de vida de los logroñeses.

Si nos remontamos a los dos últimos Alcaldes, tenemos a personas de distinto carácter, diferente trayectoria y dispar adscripción política.

Cuca Gamarra, del Partido Popular, accedió a la alcaldía en 2.011 con mayoría absoluta, revalidando su mandato en 2.015, con el apoyo de Ciudadanos. Por su parte, Pablo Hermoso de Mendoza, del Partido Socialista, alcanzó el gobierno del Ayuntamiento en 2.019, de la mano de Unidas-Podemos y del Partido Riojano.

Si bien Cuca desde joven ya mostró su vocación política dirigiendo las Nuevas Generaciones riojanas, Pablo, por su parte, accedió a la política activa con 47 años en lo que fue un soplo de aire fresco para los socialistas riojanos y toda una sorpresa inicial en su momento.

Posiblemente influenciados por ello, sus personalidades son bastante diferentes. El dote de mando y las aspiraciones han marcado el devenir de Cuca. Por el contrario, Pablo destaca por su afabilidad, su cercanía y su preocupación medioambiental.

Los tiempos de entrada en el consistorio también fueron muy desiguales. La alcaldesa del PP alcanzó el poder en plena crisis económica del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, derivada de la decadencia del sector inmobiliario y de la quiebra de muchas Cajas de Ahorro, en lo que suponía una gran dificultad para la gestión del presupuesto municipal y el acceso a la financiación. La sucesión de Pablo no ha estado exenta de dificultades, con dos años de gran parón a consecuencia de la pandemia del coronavirus que han lastrado el acaecer de la ciudad y de sus moradores.

El mandato de Cuca se caracterizó por poner a Logroño en el centro mediático, modernizando la ciudad, impulsando el deporte, las ludotecas, el turismo y el comercio. Desarrolló todo el soterramiento del ferrocarril, abordó el nudo de Vara de Rey, potenció la rehabilitación del casco antiguo, consolidó los programas de gratuidad en educación y chiquibecas, consiguió el reconocimiento de Logroño como capital española de la gastronomía e, incluso, acogió el Día de las Fuerzas Armadas en su intento de proyección de Logroño dentro del panorama nacional.

Por otro lado, Pablo, ha marcado diferencias con su antecesora. Ha intentado hacer una ciudad más humana y ecológica, dentro de un modelo basado en el desarrollo urbano sostenible. Nuevos pasos de peatones, reducción de la velocidad a 30km/hora, puesta en marcha de recogida de materia orgánica o la ejecución de la Plaza Maristas y el traslado de la subestación eléctrica de Cascajos son algunos de sus logros.

Sin embargo, ambos mandatarios tienen sus sombras en el currículum. Y de la penumbra posiblemente Cuca salga más fortalecida, puesto que salvo temas puntuales como el Centro de la Cultura y el Vino, que no tuvo el éxito esperado, y sus últimos meses pensando más en un salto para ocupar cargos de mayor relevancia, se puede decir que realizó una muy buena gestión de la ciudad de Logroño.

En cambio, Pablo, se ha estrellado con varios de sus proyectos principales del programa electoral. El consabido carril bici que une los ejes este-oeste no está teniendo una plasmación satisfactoria ni ciclistas que hagan uso del mismo. El proceso de “Logroño calles abiertas” ha generado mucho rechazo en los lugares afectados. La costosa nueva estación de autobuses se inauguró para no ser utilizada. El comercio logroñés ha sufrido un retroceso significativo, ayudado por el caos circulatorio del centro de la ciudad, que está llevando a que la gente se quede en sus barrios y acuda a las grandes superficies del extrarradio. A ello se le une una subida de impuestos tanto del IBI, como de los vehículos, como de las tasas de agua, basura y alcantarillado, que están sufriendo los logroñeses de forma directa.

En un combate de boxeo entre ambos protagonistas creo que sino por KO, al menos, sí ganaría Cuca a los puntos. Pero Pablo lo tenía muy difícil, pues no debemos olvidar que, desde un punto de vista objetivo, Cuca es la gran política riojana de inicios del siglo XXI y que el Partido Popular, como ha demostrado la historia, cuenta con un equipo que gestiona los recursos de forma más eficiente que el PSOE.

El próximo envite, todo apunta, se producirá entre el defensor del título, Pablo Hermoso de Mendoza, aspirando a repetir mandato, y el experimentado líder de la oposición, Conrado Escobar, en lo que espera sea el colofón a su gran carrera política. Un atractivo enfrentamiento que tenemos a la vuelta de la esquina y que, seguro, deparará sorpresas por el camino.

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