Columna de La Reconquista | “Vaticinando el 25 de julio…”

Las calles de Santiago de Compostela volverán a ser tomadas este domingo por la manifestación convocada desde el independentismo gallego y la izquierda más radical. Un acto que desde hace años intenta monopolizar la celebración del 25 de julio, despojándole de todo su simbolismo de identidad nacional y sus raíces cristianas.

En esta marcha convergen desde el Bloque Nacionalista Gallego, con 19 diputados autonómicos en el Parlamento de Galicia y un representante desde el 2019 en el Congreso de los Diputados y que este año convoca a sus militantes bajo el lema «una Galicia con capacidad de decidir»; formaciones de extrema izquierda; colectivos autodenominados como antifascistas; el movimiento anarquista; el feminismo más extremista y todo un conglomerado de grupúsculos que apenas comparten el deseo de estar “en la contra” y montar la mayor bulla posible. Todo ello aderezado por los himnos y consignas de un comunismos rancio y un odio visceral a España, de la que no rechazan ni las subvenciones ni las ayudas en cualquiera de sus formas.

Este día en el que se celebra la festividad de Santiago Apóstol, patrón de España desde 1630, fue el elegido en 1919 por las “Irmandades da Fala” para celebrar el Día da Patria, una patria que en nada tiene que ver con España y sí con una Galicia independiente y que hable gallego como lengua única.

La celebración se retomó en esta nueva etapa tras la decisión en 1978 del primer presidente de la Xunta y del Parlamento gallego, Antonio Fernández Rosón, que impulsó un acuerdo entre todos los partidos para instaurar el Día de Galicia. La fecha elegida fue el 25 de julio, coincidiendo con la de Santiago Apóstol. A partir de ese momento se inician las concentraciones, primero, que dieron paso a las manifestaciones que se celebran bajo el epígrafe de “Día da Patria”, diferenciándose así de las celebraciones autonómicas institucionales.

El auge de esta convocatoria está estrechamente relacionado con la pérdida de protagonismo del verdadero sentido de esta fecha en la que se festeja al patrón de España, su unidad y sus raíces cristianas. Sin olvidar que en los últimos años la festividad del 25 de julio dejó de serlo en algunas autonomías.

Por ese motivo, desde el independentismo gallego no escatiman esfuerzos en divulgar y promocionar la manifestación paralela que desde hace cinco décadas pasó de ser algo residual a reunir a miles de vociferantes manifestantes que piden la ruptura del único lugar que podemos considerar como nuestro hogar.

En esta edición, como ya sucede desde hace algunos años, los actos previos a la manifestación comenzaron dos semanas antes. Carteles anunciando la cita del independentismo cubren las paredes de las ciudades gallegas; se organizaron charlas manipulando la historia y se celebraron actos callejeros para recordar que este domingo hay que dar un paso más en la ruptura de España.

La postura de los partidos de ámbito nacional es el más absoluto mutismo. Como si no pasara nada. Y así, en medio de la indiferencia y sin querer ver la realidad, han permitido que la manifestación haya pasado de ser casi residual a ser multitudinaria. Y lo que es más grave, amparada por partidos que están en las propias instituciones y que reivindican la independencia.

En el caso del PP, que gobierna la Xunta de forma ininterrumpida desde hace 12 años con Núñez Feijóo como presidente, el silencio es todavía más clamoroso, ya que permite a escasos metros del Parlamento y de las puertas de la catedral consignas que atentan contra la unidad, la democracia y la pluralidad.

Una postura que no ha cogido de sorpresa a muchos. Aún resuena el silencio clamoroso del PP de Redondela (Pontevedra) ante el acto institucional en el que la alcaldesa del municipio aparecía con la bandera que usaba el grupo terrorista Grapo ondeando a sus espaldas. Ni una mención, ni un comunicado, ni una queja por el uso de la insignia de un grupo que sembró el terror en España y dejó tras de sí asesinatos de una crueldad sin límites. El último en el 2006, el de Ana Isabel Herrero, empresaria, propietaria de un grupo de empresas de trabajo temporal de Zaragoza.

Y por cierto, entre los participantes de este aquelarre en que se ha convertido la manifestación independentista del 25 de julio no es raro encontrarse con algunos de los que integraron a ese grupo terrorista y que ahora viven en Galicia, uno de los principales caladeros de la banda. También se pueden encontrar nombres relacionados con los grupos terroristas gallegos como “Resistencia Galega” o “Exército Guerrilleiro do Povo Galego Ceive”.

Aquí sólo recordar que en julio del 2005, dos días antes de la festividad de Santiago Apóstol, se produjo un atentado de baja intensidad en la capital de Galicia. Fue un artefacto en un cajero. Era la carta de presentación de Resistencia Galega. Tres días antes había aparecido alojado en una web brasileña el “Manifesto pola Resistência Galega”. La fecha no fue al azar.

Como tampoco lo fue cuando se eligió el 25 de julio como Día da Patria. De alguna forma había que anular todo el significado de esta festividad en honor de Santiago Apóstol, al que deberemos invocar nuevamente para “cerrar España” y defenderla de quienes la quieren destruir.  

@LaReconquistaD

Un comentario en «Columna de La Reconquista | “Vaticinando el 25 de julio…”»

  • el julio 24, 2021 a las 1:10 pm
    Enlace permanente

    Tenemos que empezar a frenar este desarraigo de nuestras tradiciones.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *