Columna de La Reconquista | “Sobre la libertad y sus contextos (VI)”

Si pensaba usted, apreciado lector, que su servidor había olvidado continuar este análisis sobre la «libertad», lamento desencantarle. Únicamente la exhaustividad del estudio me ha demorado, puesto que requiere profunda investigación. Sin embargo, acabaré en esta sexta parte la concepción general y particular de «libertad», para finalizar posteriormente con la idea de «tolerancia» y unas conclusiones.

Así pues, ávido lector, recuérdole a usted que la idea de «libertad» se ha aplicado, de hecho, no sólo a la persona humana, sino también analógicamente a Dios, a los espíritus, a los animales y hasta a los electrones… Esta circunstancia podría inducimos a pensar que el interés por la libertad humana habría de entenderse tan sólo como un “caso particular”,al menos desde el punto de vista especulativo –y que en verdad sería un caso particular insignificante, al lado de lo que pueda representar la libertad de Dios o de los espíritus puros–, en el conjunto de la «filosofía de la libertad».

Pero esta conclusión sería precipitada, pues –como se dice entre letrados–, aun suponiendo sin conceder, por hipótesis, un supuesto orden ontológico en el que figurasen Dios y las inteligencias separadas, y respecto del cual la libertad humana constituyese sólo –ordo essendi, el orden del ser– una pequeñísima parte del «reino de la libertad»,sin embargo, gnoseológicamente, –ordo cognoscendi, el orden del conocer– esa parte seguiría siendo la primordial, puesto que es en el campo de la libertad humana en donde únicamente tenemos posibilidad de referimos a un material real y no hipotético –por no decir irreal e ilusorio–, en el cual podemos apoyamos para determinar los componentes de la Idea y sus principios efectivos.

Si pusiéramos entre paréntesis la «libertad humana», la idea misma de «libertad» se desvanecería; y cuando hablamos de la libertad de los espíritus, de Dios, o de los electrones, es sólo gracias a la mediación de la libertad humana, a la manera como cuando hablamos de la estructura molecular de los planetas o de las galaxias, lo hacemos por la mediación de la estructura molecular de nuestro planeta Tierra; lo que no significa que el paso por otros planetas (o el desarrollo de la libertad por medio de la ideade Dios, o de las inteligencias separadas, o de los electrones que citamos anteriormente) sólo haya de depararnos una mera reproducción de lo que ya conocemos en el punto de partida. Por eso, la aplicación de la idea de la libertad humana a otros sujetos no humanos no tiene por qué entenderse como un simple proceso de «proyección» orientado a reproducir la imagen original. La imagen proyectada puede no sólo regenerarse en el objeto, sino también desarrollarse y manifestarse en otras relaciones y proporciones no presentes en su origen.

Muchos criteriospueden ensayarse para llegar a establecer tipologías significativas. Por ejemplo, podríamos utilizar la misma distinción metodológica entre los modelos dialécticos –progresivo y regresivo–, a fin de obtener tipos diferentes de concepciones de la libertad; y los diversos criterios pueden cruzarse entre sí. Ahora bien, a efectos de obtener una tipología capaz de diferenciar a concepciones que verdaderamente puedan considerarse opuestas, en cuanto al contenido ontológico mismo de la doctrina de la libertad (y no ya sólo cuanto a la estructura metodológica), acaso el criterio más profundo sea el que tenga en cuenta eso que hemos llamado «horizontede la idea de libertad» –el que se configura a la altura del segundo trámite, tanto en el modelo regresivo como en el progresivo– y por respecto al cual se forma la «antinomia de la libertad»que hemos considerado, anteriormente, como el problema transcendental de mayor significación filosófica.

Cabría afirmar que, desde el punto de vista de la tradición filosófica, la antinomia de la libertad viene formulada por mediación de la idea de «causalidad»que habrá de estar incorporada a ese horizonte de la Idea. Y en tanto que este horizonte debe ser, de algún modo, extrínseco al proceso operatorio mismo de la libertad, así también su causalidad habrá de tomar la forma de una causalidad extrínseca –en términos aristotélicos: de una causalidad eficiente o de una causalidad final–. Es, pues, por relación a este horizonte causal, como la libertad humana –que tomamos como punto de referencia– puede recibir un formato dado a una determinada escala más bien que a otra. Y el modo más adecuado de clasificar estos horizontes posibles de la libertad humana y, por tanto, las fórmulas diversas de la antinomia de la libertad, será, sin duda, el que tenga en cuenta la mayor o menor semejanza de un horizonte dado con la propia libertad humana que tomamos como referencia. Según esto, la clasificación principal de las doctrinas filosóficas posibles sobre la libertad humana será aquella que las agrupa en estas dos familias, según los siguientes modos de formular la antinomia:

La primera, la caracterizaremos por la tendencia a concebir el «horizonte de la libertad»como un horizonte «impersonal o radial».Estamos ahora ante todas aquellas connotaciones de la libertad humana que, de un modo u otro, terminan formulando la antinomia de la libertad por medio de la oposición dialéctica entre un orden natural, definido como «no proléptico» –es decir, no operatorio, no inteligente, no personal, mecánico, etcétera– y la actividad operatoria humana. Se comprende, entonces, que la causalidad incorporada a este horizonte sea del tipo de la causalidad eficiente.

La segunda, caracterizada porque concibe al «horizonte de la libertad» como siendo él mismo un horizonte «operatorio».Cabría llamarlo «personal»en un sentido lato, pero, más estrictamente, este horizonte operatorio ha de especificarse por medio de los otros dos ejes del espacio antropológico, como un horizonte «angularo circular»–especificación que, al propio tiempo, introduce la subdivisión principal en la familia de concepciones del segundo gran grupo–. La causalidad incorporada a esta segunda familia de horizontes será, evidentemente, del tipo de la causalidad final.

CONTINUARÁ…

@LaReconquistaD

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