Columna de La Reconquista | Origen de la denominación «País Vasco» (a propósito del terrorismo y separatismo). Parte I

Vascongadas, las Vascongadas… bellísima región de España –extraordinaria cultura culinaria, bellísimos parajes, noble gente– que ha aportado a la Historia de España insignes marinos y gentes de armas, magníficos artistas y gentes de letras, tales (y por citar algunos ejemplos) como Juan Sebastián Elcano, Juan de Urbieta Berástegui, Andrés de Urdaneta, Miguel López de Legazpi, Catalina de Erauso –la Monja Alférez–, Blas de Lezo, Diego Gardoqui, Cosme Damián Churruca, Tomás de Zumalacárregui, Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Ignacio Zuloaga, Maurice Ravel, Cristóbal Balenciaga, Jorge Oteiza, Eduardo Chillida, Paco Rabanne… (deliberadamente he omitido a personajes siniestros como Ignacio de Loyola –fundador de la Compañía de Jesús–, Sabino Arana –ideólogo del separatismo vasco–, Indalecio Prieto –golpista y gran referente de la corrupción de la PSOE contemporáneo–, Dolores Ibárruri –comunista asesina– o al seminarista jesuita Arzalluz).

El falsamente llamado «País Vasco» es, con diferencia, la región española con más títulos nobiliarios por número de habitantes. Los títulos nobiliarios los conceden la Casas Reales por servicios prestados a la Corona. Por consiguiente, podemos colegir que las Vascongadas es una de las tierras más españolas de nuestra gloriosa nación.

            Pero el asunto central de esta columna es el que da título a la misma: ¿de dónde diablos sale la denominación de «País Vasco»? Para empezar, es una denominación que encierra dos falacias, porque ni es «país» ni es «vasco». Y para terminar, porque no es una “denominación de origen” (como lo tiene el buen chacolí de esa tierra).

            Antes de meternos en harina, convendría pasar, aunque sea de puntillas, por algunas consideraciones históricas y lingüístico/semánticas, que considero oportunas a fin de ampliar la bóveda de la lente.

            Para empezar, los pueblos que ocupaban las Provincias Vascongadas actuales no eran vascos, sino celtíberos, caristios y autrigones, estando esas tierras escasamente pobladas por lo agreste de su naturaleza. En el s. VI antes de Cristo llegan tribus celtas, y en Guipúzcoa se enraízan los Várdulos, en Álava los Caristios y en Bilbao y alrededores los Autrigones. Sólo se da noticia de los llamados “vascones” en la parte de Pamplona.

Lo más relevante es que científicos acreditados, historiadores y antropólogos concluyeron que estos “vascones salvajes” con un idioma nada que ver con el celta, son de origen BEREBER, procedentes de Mauritania y Sahara, desertores de infantería del ejército de Aníbal, en el 219 a. C., en su marcha de Cartago hacia Roma, y más de 20.000 de estas tropas quedaron desperdigadas en las zonas montañosas de la actual Navarra. Los científicos-médicos Pablo Sánchez Velasco y Francisco Leyva así lo han acreditado. Los Celtas, en los años 400 a 500 d. C., llamaban BARSKUNES a este conjunto de tribus, que viene a significar “los que viven arriba”, pues su hábitat natural era la cumbre montañosa. No dejaron monumentos ni lengua escrita. Muy sanguinarios, se dedicaban a asolar y asaltar los castros (poblados celtas), robando los víveres y secuestrando a sus mujeres. Tanto el vascuence o «euskera» como el idioma IMAZIREN de los beréberes tienen raíces comunes y un componente léxico casi idéntico.

Los romanos describían a los vascones como “hombres, aislados, rudos y salvajes que adoraban el fuego y realizaban sacrificios humanos en sus rituales. Su rudeza y salvajismo no se deben sólo a sus costumbres guerreras, sino también a su alejamiento (…). Sin embargo, hoy el mal es menor gracias a la paz y a la presencia de los romanos” (Estrabón, Geografía II, 3).

            De la Historia del «País Vasco» dicen que es imprevisible. Verbigracia, es un invento del fraile Bernardino de Estella que existiera en España un Ducado de Vasconia independiente, lo que fue tan sólo un gobierno provincial del Imperio franco, con jurisdicción únicamente en Francia y dependiente de París. En consecuencia, no debemos hablar, en el contexto actual de manipulación histórica, de una historiografía sino de una auténtica hagiografía, tan propia de los “nacio-separatistas”. «Euzkadi» nunca tuvo entidad política independiente, ni como nación ni como Estado.

Realizando una pirueta histórica, el nombre de las tres provincias del «País Vasco» aparece por primera vez en el Cronicón de Alfonso III el Magno hacia el año 880. El nombre de Álava –Araba, en vascuence– es de origen árabe, y ya en el siglo X figura como su señor el conde de Castilla, Fernán González. Guipúzcoa –Lipuzcoa, en los Códices– se incorpora voluntaria y definitivamente a Castilla el año 1200. La villa de Bilbao la funda en el año 1300 –bajo el reinado de Juan I– Diego López de Haro V, con una Carta Puebla fechada en Valladolid. San Sebastián y Vitoria son fundadas por Sancho VI de Navarra, “el Sabio”. ¿Dónde situamos a los «vascones» en esos momentos procesales? Conste que estamos hablando de las tres capitales del mal llamado «País Vasco».

Los vascos en general fueron conocidos en la historia como los «vizcaínos». El territorio de habla vasca se había llamado históricamente «Vasconia» en una época, Cantabria en otra, y estas tres provincias habían recibido también el nombre de «provincias vascongadas».

            Otrosí. Otro término especialmente nocivo para el conjunto de España y de los españoles es Hegoalde: “Hego Euskal Herria” o País Vasco español es una denominación para el conjunto de los territorios españoles que configuran la Comunidad Autónoma del «País Vasco» y la Comunidad Foral de Navarra. Se trata de los cuatro territorios pertenecientes a España que en eusquera se denominan “Euskal Herria” (también históricamente “Vasconia”), según la definición de la Real Academia de la Lengua Vasca. El término se contrapone al usado en eusquera para el País Vasco francés: Iparralde. Su uso en castellano es muy reducido fuera del propio territorio referenciado, mientras que su utilización en eusquera es habitual” (Güiquipedia dixit). Es decir, que los grandes herederos en línea directa de la gran cultura –podríamos hablar de “civilización”– de los «vascones» desean apropiarse del territorio e historia del último reino en sumarse a España: Navarra. Esta vieja reclamación-ensoñación del secesionismo vasco, con el fin de apropiarse de la historia navarra, es algo que produce un rechazo frontal por parte de las fuerzas vivas navarras, además de que no se compadece con la historia de la misma. El propio Sabino Arana era “bizkarreta”; en ningún momento contempló Navarra, ni Guipúzcoa, ni Álava como “algo” «vasco». Pero en ello están y, si no los paramos, todo parece indicar que lo van a conseguir.

Y ahora permítanme, no con otra pirueta sino con un salto mortal al vacío de la Historia, llegar hasta el gran prócer de la conciencia nacional «vasca», creada de manera artificial, por ese secesionista anti español, alcohólico, hispanófobo, esquizoide y paranoico vascuence, fallecido a la temprana edad de 38 años: Sabino Arana. Esta circunstancia da pie para entrar en lo antropo-psicológico, a ese neologismo conocido por «País Vasco».

Partamos de una sólida base: el vascuence es un idioma que carece de literatura. Y por más que el abate «vasco»-francés Diharce de Bidassouet asegurara que el eusquera era la lengua del Creador; o que otro abate, Perocheguy, afirmara que es el idioma anterior a la Torre de Babel; y que el cura Dominique Laherjuzan dijera que el «vasco» prueba la divinidad del Génesis… en vascuence no hay Literatura. Esto es resultado de la hagiografía supradicha, en la que historiadores (nada recomendables) como Esteban de Garibay y Zamalloa (s. XVI) postuló que el personaje bíblico de Tubal (nieto de Noé) se estableció en Cantabria. A propósito, el propio Garibay sostenía que el «vasco» era el vascón nacido en suelo francés (curioso, ¿no?). O que historiadores (¿?) de dudoso pelaje aboguen porque el pueblo «vasco» sea descendiente de los atlantes…

Continuará…

@LaReconquistaD

2 comentarios en «Columna de La Reconquista | Origen de la denominación «País Vasco» (a propósito del terrorismo y separatismo). Parte I»

  • el octubre 4, 2022 a las 11:07 am
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    Los antiguos vascones no son de origen beréber, sino íbero-aquitano.

    El idioma vascuence es el último vestigio de esa familia de lenguas íbero-aquitanas, habladas a ambos lados del Pirineo, y que están lejanamente emparentadas con las lenguas caucásicas, ambos grupos lingüísticos son de tipo aglutinante, al contrario que las lenguas bereberes, que son lenguas de la familia afroasiática, (como el árabe o el hebreo).

    Esas lenguas ibero-aquitanas, al igual que las caucásicas, serían los últimos supervivientes de una gran familia lingüística que probablemnte abarcó toda la cuenca mediterránea y que estaría relacionada con la expansión de las primeras poblaciones neóliticas (agricultores y ganaderos) hacia Europa, desde Oriente Próximo. Siguieron varias rutas, y una de ellas, la que costeó el Mediterráneo, fue la que alcanzó la península ibérica a partir del 5.000 a.C. aprox. Los paralelismos aislados de las lenguas bereberes del Magreb con el vascuence se deberían a un antiguo substrato de esas lenguas neolíticas, que también se habrían hablado en el norte de África antes de ser sustituidas por las lenguas afrosiáticas. Algo parecido ocurrió en Europa, esas lenguas (por ejemplo, el idioma etrusco pertenecería a esa familia) fueron sustituídas casi en su totalidad por las lenguas de los invasores indoeuropeos.

    Los estudios genéticos demuestran que los vascos actuales (aquellos cuyos antepasados vivieron en la región durante generaciones), descienden de un «cuello genético» (un grupo pequeño de individuos) con rastros genéticos europeos (similares al del resto de españoles en cuanto a sus «ingredientes», que son fundamentalmente una mezcla de neolíticos llegados del mediterráneo y una oleada antigua de invasores indoeuropeos).

    Por lo tanto, no son de origen norteafricano ni beréber. En cuanto a la palabra Álava, es muy poco probable que provenga del término «Arabia». Lo más probable es que provenga de un término indoeuropeo de los habitantes prerromanos de vascongadas (una de las «gens» de los várdulos era los «albanenses», según Plinio en su Naturalis Historia).

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  • el octubre 4, 2022 a las 6:40 pm
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    El origen de los vascos NO ES NORTEAFRICANO. De hecho, los vascos (de apellidos vascos) son el pueblo español con menor genética norteafricana. Prácticamente 0%.

    Su lengua es una lengua íbera. De la familia lingüística que durante el periodo Neolítico, se habló en la práctica totalidad de la Península Ibérica. Y llegó muchos miles de años atrás, desde el Este, desde el Mediterráneo Oriental.

    Las similitudes del vascuence con topónimos del Norte de África, se deben precisamente a que esas mismas gentes neolíticas que se expandieron desde el Este hacia el Oeste por el Mediterráneo, también llegaron a las costas norteafricanas. Antes de que las lenguas afro-asiáticas (la familia de las lenguas bereberes) llegase al Magreb. La genética también corrobora esto último.

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