Columna de La Reconquista | “El «Plan Kalergi»”

El hombre europeo del futuro será de raza mezclada, las razas y las clases desaparecerán de manera gradual gracias al desvanecimiento del espacio, del tiempo y del prejuicio. La raza eurásica negroide del futuro será similar, en su apariencia, a los antiguos egipcios y reemplazarán a la diversidad de pueblos por una diversidad de individuos. De manera que en el seno de la futura Europa los judíos representarían el papel de aristocracia espiritual” (Richard Nikolaus Coundenhove Kalergi, Idealismo Práctico, 1923).

En 1923, el conde austríaco Graf Von Coundenhove Kalergi –merecedor en 1950 del premio Carlomagno por su papel en favor de una Europa unida– publica el manifiesto “Pan Europa, dedicado a la juventud europea”, una serie de reflexiones acerca de las conveniencias de una Europa unida, dando lugar a la Unión Internacional Paneuropea y al movimiento Pan Europa. Con cada ejemplar del manifiesto se adjuntaba una tarjeta de afiliación a dicho movimiento. Todo ello, dos años después de haberse iniciado en la masonería ingresando en la logia “Humanitas” de Viena, adscrita a la Gran Logia de Austria, llegando a lograr el grado de venerable maestro masón.

En 1924 recibió financiación de los banqueros judíos Louis de Rothschild, Max y Paul Warburg o Bernard Baruck por importe de 60.000 marcos de oro alemanes. El propósito de Kalergi era del agrado de los banqueros y con la cantidad entregada el movimiento sería posible sostenerlo durante los siguientes treinta años. Ese mismo año, precisamente, edita la revista del mismo nombre, Pan Europa, de la que fue editor y colaborador principal hasta 1938. Gracias a la influencia del presidente checo, Benes, un austríaco de lengua materna alemana como Kalergi consigue credenciales para el expresidente del Consejo de Ministros francés, Aristide Briand; y con el sucesor de éste en el cargo, Edouard Herriot, que le permitirán poder publicar en naciones que habían sido recientemente enemigas de Austria durante la primera guerra mundial. Fundamentalmente en Francia, donde finalmente consiguió mantener contactos estrechos con diferentes políticos franceses y con el redactor-jefe del diario Le Matin. Además de en Alemania, donde lo hacía con normalidad –donde gozaría de la simpatía de los líderes de los partidos demócratas alemanes y algunos ministros del gobierno alemán que eran partidarios de sus tesis–.

Según sus propias palabras: “No llegaba a París como escritor alemán, sino como ciudadano de un Estado de la Entente recomendado por uno de los aliados de Francia”. En 1925, el presidente del Consejo de Ministros, Edouard Herriot, pronuncia ante el Senado y en La Sorbona sendos discursos en favor de los «Estados Unidos de Europa» –según su obra posterior, Europa, de 1930–, sostenidos por dos pilares: uno económico –o unión aduanera– y otro político –o unión de estados soberanos–. En 1926 se celebra el primer gran congreso paneuropeo en Viena, al que asistieron 2000 delegados –que eligieron al conde como presidente del Consejo Central del movimiento, puesto en el que se mantuvo hasta su muerte en 1972–. Asistieron también personalidades como Sigmund Freud o Albert Einstein. O los españoles José Ortega y Gasset, Salvador de Madariaga y Miguel de Unamuno. En 1927, Aristide Briand –por cierto, masón también– fue designado presidente honorario del movimiento paneuropeo. Es autor del memorando Briand, en el que, por primera vez, se habla de los «Estados Unidos de Europa». Briand pronuncia en 1929 un discurso ante la Sociedad de Naciones, en el que por primera vez se recogen las tesis paneuropeístas de Kalergi. Tesis federalistas que hoy se han visto convertidas en realidad en gran medida. La «Europa federada» tendría un Parlamento con dos cámaras –una popular, elegida por los ciudadanos, y otra federal, con un representante de cada estado miembro–. Serían veintiséis estados, para los que Coudenhove-Kalergi establecía que retendrían parcelas de soberanía, pero en otras parcelas, ésta se cedería en favor de instituciones supranacionales que garantizarían la economía de mercado y la seguridad continental, de modo que dichas instituciones impidieran los conflictos. Algo muy similar a las instituciones que han ido naciendo desde la celebración de los tratados originarios CEE. De toda esa región quedaba excluida Inglaterra al entenderse que por las dimensiones, el flujo económico y los fuertes intereses de esta nación en su modelo colonial en aquel entonces impedirían poder extender el paneuropeísmo allí. Sin embargo, sí preveía la inclusión de Turquía.  Respecto a España conviene recordar lo que declaraba al diario La Vanguardia: “España fue, en la edad media, el escudo de Europa contra los moros. Sin la bravura de los españoles Europa hubiese sido totalmente invadida por los árabes, lo mismo que la India o que Persia. España salvó entonces la libertad de Europa. En el siglo XVI la suerte de Europa estuvo en manos de España, y Carlos I fue un auténtico emperador de Europa. En la reciente guerra europea fue la única gran potencia de Europa que supo mantenerse en paz y amistad con todos los demás pueblos europeos. Esta triple tradición de libertad, de potencia y de paz señala a España en el camino del futuro. España debe ser de nuevo el líder de una lucha por la unidad europea”.

Bajo esta capa de idealismo, que tanta ilusión despertó en los europeos en el periodo entreguerras, se sostiene un mensaje profundo cual es que el robustecimiento de la unión se efectuará reforzando la identidad europea. Su solidez dependerá del robustecimiento de todo aquello que la une. Señala, como rasgos comunes, la cultura clásica, el cristianismo, el desarrollo de la técnica que configura al europeo ante todo como activo y racional –al dominar, gracias a su técnica, un entorno especialmente hostil– y también la «raza blanca» o «semilla germánica». Pero también incluye como un rasgo común el judaísmo.

Esa faceta idealista de Kalergi que, tras la Segunda Guerra Mundial, fue imitada por los también masones Jean Monet y Robert Schumann en forma de Tratado de Carbón y del Acero, esconde otro mensaje completamente distinto cual es la liquidación de Europa. Monet, Schumann o Adenauer –debidamente “beatificados” ya por esa nueva religión en que se ha convertido el europeísmo– conocían el significado real y a largo plazo que esa unión implicaría en el futuro. En 1925 Kalergi publica Idealismo práctico, en el que se afirma que en el futuro habría sólo cinco grandes áreas supranacionales: Los Estados Unidos de Europa, Rusia, la Unión Panasiática, la Commonwealth y la Unión Panamericana. Veamos los hechos que se han producido, a la luz de este otro plan que se contiene en las ideas de Coundenhove Kalergi. Entre 1973 y 1974 se abrió el dialogo euro-árabe con ocasión de las Conferencias de Copenhague y París. En 1975, la resolución de Estrasburgo por parte de la Asociación Parlamentaria para la cooperación euro-árabe manifiesta: “Debe formularse, de ahora en adelante, una política a medio y largo plazo que permita:

  • El intercambio de tecnología europea por petróleo y mano de obra árabe.
  • Los gobiernos europeos deberán aprobar medidas especiales para garantizar la libertad de movimientos de los trabajadores árabes que emigrarán a Europa, así como el respeto a sus derechos fundamentales; de manera que tales derechos serán equivalentes a los de los ciudadanos nacionales.
  • Es una exigencia posibilitar a los emigrantes y a sus familias el poder practicar la religión y los usos culturales de los árabes.
  • La necesidad de crear por medio de la prensa y otros medios de información un clima favorable a la llegada de los emigrantes y de sus familias.
  • Exaltar por medio de la prensa y el mundo académico la contribución de la cultura árabe al desarrollo europeo.
  • El inalienable derecho a practicar su religión y a mantener estrecho contacto con sus países de origen supone también el derecho a exportar su religión y su cultura. Es decir, derecho a propagarla y a difundirla.

En 1983, en el Simposio para el Diálogo Euro-árabe de Hamburgo, se volvió a declarar que los derechos de los musulmanes tenían que ser iguales a los de los ciudadanos que los acogían, incluyéndose como objetivos que crearan y editasen periódicos, emisoras radiofónicas y de televisión en idioma árabe. También se pidieron medidas para aumentar su representación en sindicatos, ayuntamientos y universidades. En 1991, en la Asamblea Parlamentaria Europea, durante el simposio Contribución de la civilización islámica a la cultura europea –que da lugar a la declaración 11/62– se señaló entre las conclusiones que la Ilustración tiene su origen en el Islam, o que el Islam es una de las más extraordinarias fuerzas políticas y morales del mundo. Además, se exigió la retirada de todos aquellos textos escolares en los que no se resaltara la participación del Islam en la cultura europea, y que se abrieran cátedras en las facultades de Derecho, Filosofía, Teología e Historia para el estudio del Corán.

En 2003, en la VI Conferencia para el Diálogo Euro-mediterráneo, se estableció la integración gradual en el mercado interior europeo ampliado y la posibilidad de alcanzar las cuatro libertades básicas comunitarias –es decir: libre circulación de servicios, de personas, de mercancías y de capitales–. Es decir, los inmigrantes musulmanes podrían acabar circulando sin ningún tipo de restricción. En 2004 se crea la Asamblea Parlamentaria Euro-mediterránea, compuesta por 120 miembros europeos –parlamentarios o europarlamentarios– y otros 120 árabes. Todo un subparlamento para el asunto musulmán. Increíble.

Todas estas medidas han sido tomadas por el Parlamento Europeo en un ambiente de profunda ocultación e ignorancia de los ciudadanos europeos, que nunca tuvieron un mínimo conocimiento de las consecuencias de las mismas. Finalmente, las guerras de Libia, Siria o Irak han producido un éxodo hacia Europa ante el que las autoridades europeas han reaccionado intentando repartirse por cuotas a toda esa masa de musulmanes. Un error que ha costado un grave deterioro de la convivencia en muchas ciudades de Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Suecia, Holanda y también España. Un problema de convivencia que tiene su origen –como afirman ya muchos de sus imanes en Europa– en que no se podrá exigir a los musulmanes ciertas obligaciones porque lo que pretendemos es que Europa se rija por nuestras costumbres. Es decir: la promoción que se hace de la islamización de Europa por las instituciones europeas –previstas por el conde Kalergi– pervierten su ideales originales de superación de los nacionalismos ahondando en la identidad común de Europa; por un propósito indisimulado de entregar literalmente sus naciones a extranjeros con los que es imposible convivir por suponer su religión una cosmovisión antitética a la que compartimos los cristianos, occidentales y europeos. Es algo evidente, y también algo propio de este gobierno, desde que Felipe González manifestara que en Europa eran necesarios 20 millones de musulmanes; que los socialistas consideran a estos no trabajadores sino más bien perceptores de ayudas económicas y fondos públicos, como algo muy propio de sí mismos. Esa gente sería su nueva y millonaria red clientelar con la que sueñan para poder perpetuarse en el poder. El fraude en las medidas de reagrupamiento familiar de ilegales, la financiación de las necesidades de sus múltiples hijos es algo que me lleva a pensar si no sería más fácil entregar directamente España entera al Islam. Si a las mujeres españolas las incitan a la práctica del aborto y al mismo tiempo promueven la llegada de moros a los que financian de tal manera que los españoles no tienen experiencia de ese grado de apoyo respecto a la propia comunidad nacional española.

Pues bien debería recordar el señor Sánchez, él y su patrono George Soros, que en España:

  • No es costumbre casar a adultos con niños.
  • Que el cordero se sacrifica en mataderos no en el domicilio propio
  • Que las mujeres no son una vía de disfrute sexual para el varón musulmán. Eso deben empezar a entenderlo cuanto antes y si ustedes no hacen nada al respecto, ustedes serán responsables de los abusos a que someten estos grupos de valientes musulmanes a muchachas españolas, en muchas ocasiones sólo niñas. Por mucho que lo sigan ocultando, ustedes son los responsables de todo el daño que esta gente nos está causando.
  • Las mujeres españolas no tienen obligación de usar yihab.
  • En España es delito robar u ocupar las propiedades de los españoles
  • Les recomiendo que protejan especialmente nuestro patrimonio histórico. Estén seguros que la forma en que están ardiendo catedrales francesas, en España, tendría graves consecuencias.

¿A qué tipo de compromisos llega este tipo en materia de inmigración con el Rey de Marruecos, con la Canciller Merkel o con el presidente francés Emmanuelle Macron? ¿Está este gobierno en condiciones de asegurar que no hay soldados de Boko Haram, por ejemplo, en el flujo migratorio que permite que siga incrementándose peligrosamente? ¿Están en condiciones de asegurar que las mezquitas establecidas en España no son usadas para el proselitismo del islamismo fundamentalista? ¿Están en condiciones de asegurar que ese proceso no está siendo utilizado por naciones musulmanas para imponer las costumbres del Islam a los europeos? ¿Cree el gobierno que la basura criminal que deliberadamente nos envía el Rey de Marruecos, haciendo la vista gorda con las mafias que se enriquecen con ese tráfico, no debe ser objeto de respuesta? Como ustedes conocerán este sátrapa gordinflón recibe continuamente fondos comunitarios y partidas de fondos de los presupuestos españoles para ese control, y lo que vemos a cambio es sólo chantaje por parte de Marruecos. Si recibe fondos cierra el grifo, si no obtiene lo que pretende lo abre. Es conocido también que la fortuna del monarca alauí constituye una especie de oasis de riqueza en el desierto económico marroquí. En cuanto al alto porcentaje de población joven en desempleo y pobreza severa, sólo le queda a este tirano la posibilidad de mandarlos a España para que les demos de comer los españoles. Aunque esa no sea nuestra obligación. Especialmente si se tiene en cuenta el programa militar marroquí que, desde hace varios años ya, supone en torno a 4.000 millones de euros anuales de gasto –programa avalado por el reino de Arabia Saudí–. Especialmente, también, por la violencia de los Charmeles, delincuentes armados con machetes, que deambulan y delinquen libremente por España demostrando una brutalidad que no es propia de los españoles. ¿No será que el reyezuelo moro conoce ciertos datos y ciertos tráficos con los que los socialistas se llevan enriqueciendo y financiando desde hace mucho tiempo, y lo que estos temen es que desvele ese tipo de información? ¿Es por eso por lo que el señor Sánchez nos desprotege y permite que sigan llegando y que sigan causándonos problemas?

La solución a esta invasión es sencilla y simple. Cuando con la mayoría de esos países no hay reciprocidad en cuanto a la libertad de culto, entendemos que los españoles no estamos obligados a permitir el culto de aquellos cuyas naciones sólo permiten el culto al Islam en sus países. Vladimir Putin así se lo hizo entender al Rey saudí. A la pregunta de éste acerca de cuándo sería posible construir una mezquita en Rusia, el mandatario ruso contestó que en el mismo momento que fuera posible construir una iglesia ortodoxa rusa en Arabia Saudí. La libertad de culto que se recoge en el artículo 14 de nuestra Constitución tiene que reformarse y discriminar a esta nueva población que hay en España. Si no hubiésemos permitido, ayer, una Constitución en la que no existe la menor mención a Jesucristo, no tendríamos el problema de sustitución poblacional por parte del sarraceno hoy.

@LaReconquistaD

Un comentario en «Columna de La Reconquista | “El «Plan Kalergi»”»

  • el agosto 16, 2021 a las 8:19 pm
    Enlace permanente

    PP y PSOE comparten posición tras la crisis en Afganistán y llaman a acoger afganos en

    Españahttps://gaceta.es/actualidad/pp-y-psoe-comparten-posicion-tras-la-crisis-en-afganistan-y-llaman-a-acoger-afganos-en-espana-20210816-2101/

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *