Columna de La Reconquista | “El derecho humano a la libertad religiosa (y Parte V)”

Terminando ya, dilecto lector, esta serie de entregas en cinco columnas, permítame centrarme un momento en la regulación jurídica sobre la educación religiosa y su libertad en España e Hispanoamérica, para presentarle a continuación mis conclusiones (que, de corazón espero coincidan con su opinión, si bien acepto toda corrección posible).

Así, dentro de los países que conforman la Hispanidad, existen varias formas de regulación jurídica acerca de la Educación Religiosa Escolar:

  1. Cuando hay Estados confesionales sin tolerancia religiosa, en ellos sólo se establece una religión oficial, siendo obligatorios jurídicamente los contenidos de dicha religión, de suerte que se prohíben las religiones diversas a la oficial, o al menos se les discrimina considerablemente.
  2. Encontramos Estados confesionales con tolerancia o libertad religiosa, que, si bien consagran una determinada religión como la oficial, no por ello excluyen a las otras creencias y a los otros cultos. En algunos casos las religiones diversas son simplemente toleradas sin que exista plena libertad; en otros eventos el carácter oficial de una religión se ha acompañado de una plena libertad religiosa y de la ausencia de cualquier discriminación por este factor.
  3. Una variante de la anterior son los Estados de orientación confesional o de protección de una religión determinada, en los cuales, si bien no hay una religión oficial, el régimen jurídico acepta tomar en consideración el hecho social e histórico del carácter mayoritario de una o más confesiones religiosas, a las cuales les confiere cierta preeminencia.
  4. Estados laicos con plena libertad religiosa, donde existe una estricta separación entre el Estado y las iglesias; no existe una religión oficial y el Estado no tiene doctrina oficial en materia religiosa y existe de pleno derecho una igualdad entre todas las confesiones religiosas. Estos regímenes reconocen el hecho religioso y protegen la libertad de cultos, pero por su laicismo, dentro del proceso de secularización, no favorecen ninguna.
  5. Los Estados oficialmente ateos, aquellas organizaciones políticas que hacen del ateísmo una suerte de nueva religión oficial, y que presentan ciertos grados de hostilidad hacia el fenómeno religioso. Algunos de estos Estados toleran las prácticas religiosas pero no establecen una plena libertad de cultos. Otros son Estados totalmente anticlericales por desconocer toda libertad religiosa.

CONCLUSIONES: HAY QUE RE-DESCUBRIR EL DERECHO HUMANO A LA ENSEÑANZA RELIGIOSA ESCOLAR

1)     Educación Religiosa confesional

La modalidad confesional católica es la que prevalece en España e Hispanoamérica. Especialmente en los países hermanos, la Iglesia define su concepto en relación con la evangelización, con los siguientes enfoques:

  • La Educación Religiosa Escolar como catequesis: Es evidente que la pastoral catequética es la más desarrollada en esta Iglesia; quizás, por lo mismo, ha sido fácil identificar la Educación Religiosa Escolar con la catequesis. En algunos casos se ha buscado una nueva identidad, pero dependiente de la catequesis. El camino señalado por el Magisterio de la Iglesia sobre la distinción y complementariedad entre Catequesis y Educación Religiosa Escolar, se ha ido abriendo paso lentamente, y en ese camino están la mayoría de los países.
  • La Educación Religiosa Escolar como preparación a la fe: En este modelo se ubica la Educación Religiosa Escolar como sensibilización hacia la dimensión religiosa, como exploración de los umbrales de la fe, o como primera evangelización y evangelización como tal, conservándose el carácter confesional del contenido y del educador, pero adaptándose a la diversidad de participantes.

 

2)     Educación Religiosa no confesional

Se presenta bajo la modalidad de “Historia de las religiones” en Uruguay y Argentina, mientras que en Paraguay, adopta la modalidad de “Cultura religiosa”.

Hay una tendencia en las autoridades educativas de casi todos los países, a desconfesionalizar la Educación Religiosa Escolar, orientándola con una finalidad formativa, de tipo ético, moral y axiológico.

 

3)     Educación Religiosa interconfesional

Se encuentra en Brasil; en este caso, el objeto de estudio de la Educación Religiosa Escolar no es una confesión religiosa particular, sino que son los aspectos bíblicos y antropológicos comunes a las diversas confesiones religiosas que comparten un proyecto común.

–        Relación con educación en valores, ética y moral: En las reformas educativas que se están realizando actualmente en la mayor parte de los países latinoamericanos, se contempla la introducción en el currículo escolar, de objetivos fundamentales transversales, de carácter axiológico y moral, que deben permear todo el currículo y la malla curricular. Esta tendencia se justifica por la pérdida de valores de tipo ético y moral en la sociedad actual. Al estudiar el panorama de la Educación Religiosa Escolar en toda América Latina, da la impresión de que a falta de una identidad bien definida por parte de la Iglesia y de las Iglesias, los Ministerios y Secretarías de Educación han querido sustituir la Educación Religiosa Escolar, en los colegios públicos, por estos objetivos transversales éticos. Ciertamente, la Educación Religiosa Escolar tiene una íntima relación con la educación en valores, ética y moral, pero no se puede identificar con ellas, ni ser sustituida por ellas, porque tiene su identidad, objetivos y contenidos propios.

–        Identidad de la Educación Religiosa Escolar y la interrelación estatal y eclesial: La Educación Religiosa desde la escuela es asumida actualmente, como una tarea de información humana y social, y como una tarea de formación integral de personas, de grupos humanos, de ciudadanos. Es una tarea para la construcción de la cultura. De manera que la formación humana, social, cultural y ética requiere de la formación en la dimensión religiosa.

El panorama anterior de la educación lleva a establecer la Educación Religiosa como un elemento o aspecto indispensable, necesario y significativo de la educación personal, social, cultural  y  ética.  En  este  enfoque,  la  Educación  Religiosa  asume  su  posición  y  sus propiedades específicas.

Desde las perspectivas anteriores, la Educación Religiosa se distingue de la visión de la educación de la fe, denominada también Catequesis, y de la educación para la formación cultural –esta última como actividad propia de toda acción educativa escolar o sistemática–. Es conveniente señalar que la Educación Religiosa Escolar está en estrecha relación y responde a los intereses de la educación general, como formación social y cultural.

Las urgencias y las exigencias de la promoción humana han señalado un núcleo central que resalta la dignidad de la persona y su libertad, su responsabilidad y su potencialidad espiritual.

Ante el nuevo planteamiento y el desarrollo de la dimensión religiosa para la orientación católica y para la orientación que no es católica, la Educación Religiosa ha llegado a ser el elemento importante, necesario y fundamental para la formación de la dignidad, la libertad y la vocación espiritual de la persona. También la Educación Religiosa se ha convertido en un criterio importante para la lucha en defensa de los derechos humanos, sociales y ciudadanos, así como para la educación ambiental.

En definitiva, la Educación Religiosa constituye un parámetro de educación cultural para los retos de la vida humana y social contemporáneas, sin los cuales la formación de la persona quedaría inacabada, incompleta y parcial, con una reducción de la percepción social circundante.

Por ello, los instrumentos jurídico-normativos de los todos los Estados han de adecuarse a esta auténtica concepción de defensa, respeto y promoción de la libertad religiosa en el ámbito no solo fiducial sino también social de cada uno de los pueblos del mundo, conformando un corpus iuris que en realidad comprenda, fortalezca y promocione todo aquello que en más fomenta los valores inherentes de la dignidad y libertad del ser humano, en lo personal y en lo social.

FINIS.

@LaReconquistaD

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