Columna de La Reconquista | “Algunos militares «resistentes»”

Conociendo de primera mano las presiones, agravios, injusticias (en definitiva) y coacciones sufridas por algunos miembros en todas las escalas y diversos empleos o rangos militares que se niegan a inocularse sabe Dios y Bill Gates qué, haciendo uso del legítimo derecho que ampara el denostado “papel mojado” al que llamamos «Constitución Española», así como el Código de Núremberg sobre experimentos médicos dentro del Derecho Internacional –más allá de que los juicios que tuvieron lugar tras la Segunda Guerra Mundial y llevan el nombre de esta bellísima ciudad medieval alemana fueran una farsa con rango de “ley” que, cuando sea menester, nos significaremos–, expondré a continuación, sin ánimo de ser exhaustivo ni emular al abogado que no soy, una serie de derechos y libertades fundamentales que ampara nuestra Carta Magna y están siendo sistemáticamente quebrantados.

Es denunciable, pues, cómo en la Brigada Ligera “GALICIA” VII, la célebre BRILAT, concretamente en el Regimiento Isabel La Católica 29, con Base en Figueirido (Pontevedra), se está presionando a una veintena de militares –apenas un 4% de la fuerza– que han firmado su negativa a la mal llamada «vacuna anticovid». Según el “ínclito” General Jefe de esta Gran Unidad, D. Luis Cortés Delgado, el Regimiento –que lleva el nombre de la más grande Reina que conocieron los tiempos en España y allende sus fronteras– es la unidad tipo regimiento con más «no vacunados» de la División Castillejos –a la que pertenece su inmediata subordinada, la BRILAT–. Si ya el señor D. Luis se apuntó el “tanto” de ser suya la primera unidad militar que desplegaba tras dos meses de anticonstitucional confinamiento –“Operación Balmis” incluida–, no sería de recibo, pues, que le llamen al orden por ostentar al mismo tiempo el top one de “negacionistas” –permítaseme la ironía–.

Lo que a buen seguro desconoce el General Jefe de la ilustre y querida BRILAT son los diferentes delitos, faltas graves y muy graves que se han podido cometer tras alguna decisión llegada del Coronel Jefe de la citada Unidad de destino (RI 29) e instigada a buen seguro por el General Cortés, más preocupado por su carrera y próximo ascenso que por el bienestar de su tropa y condiciones de su Unidad. ¡Les pongo en situación!

Uno de los complementos que recibe en nómina todo militar, de Soldado a General, es el Complemento de Dedicación Especial (CDE). Este incentivo económico es mensual y permanente para todo Jefe de Unidad tipo, a prorrateo para el resto, y está sujeto a un procedimiento de veintidós puntos que regulan su concesión. Pues bien, los «resistentes» de Figueirido –opuestos a la inoculación del digamos «veneno covidiano»– se han visto represaliados por tal negativa, y así se hizo saber a todo Jefe de Compañía a través de un archivo Excel enviado por el correo interno “Outlook”, en el cual se indicaba de forma nominal los que iban a dejar de recibir en sus nóminas el incentivo económico y su motivación. En los veintidós puntos que pueden justificar dejar de ingresar el CDE, uno es haber resultado positivo en la prueba antidroga del ejército (PADET). Por tal motivo fueron excluidos un soldado y un cabo. Sin embargo, no existe ninguna justificación, al margen del punto 20 –que a la letra dice: …“personal al que a juicio del Jefe de la UCO no se considere acreedor de la percepción de este complemento”–, que señale como tal “no vacunarse”, más aún cuando no se trata de ninguna orden expresa.

La gravedad que reviste lo expuesto en el párrafo anterior no es asunto baladí por cuanto según el artículo 18 de las Reales Ordenanzas para las FAS, el mando: “Propiciará, con su actuación, que la justicia impere en las Fuerzas Armadas de tal modo que nadie tenga que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad”. ¡Y no es el único artículo que la superioridad militar pasa por alto! Como quiera que los datos de los dos militares son personales y de carácter reservado, al difundirlos por cauces inapropiados, se infringen, según la LO 8/2014 del RD de las FAS, los artículos 7.18, de las faltas graves: “No guardar la debida discreción sobre materias objeto de reserva interna…, así como hacer uso o difundir por cualquier medio, hechos o datos no clasificados de los que haya tenido conocimiento por su función…”; yel 8.4, de las faltas muy graves: “El incumplimiento del deber de reserva sobre secretos oficiales y materias clasificadas”.

Con respecto al delito contra el derecho fundamental a la Protección de Datos, el abogado penalista y socio fundador de “Dexia Abogados”, Arturo González, lo resume expresando que “este tipo de delito, siempre vinculado al derecho a la intimidad de las personas, regula y protege de manera genérica la información de un sujeto que, de ser revelada, pueda constituir un perjuicio para dicha persona o, simplemente el hecho de que dicha información se haga pública sin el consentimiento de la persona afecta”.

Para terminar, la coacción sufrida por algunos mandos militares que han solicitado comisiones al extranjero y no se les ha permitido, también está penalizada y puede suponer una falta grave, como recoge el artículo 7.11: “Impedir o limitar a otro militar el ejercicio de los derechos que tenga legalmente reconocidos, no tramitar o devolver a su origen, sin darles el debido curso reglamentario, las iniciativas, peticiones o quejas formuladas por subordinados…”, más allá de las amenazas de cambio de encuadramiento al que aún se ven sometidos los «resistentes», como es el caso del único Capitán no inoculado con la “marca” –para algunos, «cuasi-satánica»– del citado Regimiento.

La obediencia es uno de esos valores que ponen en práctica los militares hasta el extremo de no preguntarse si es lícito o no obedecer una orden supuesta injusta o que va contra normas de rango superior. Por este motivo el porcentaje de los soldados vacunados llega a ser proporcionalmente bastante superior al del resto de población española, a pesar que nuestra «lobotomizada» ciudadanía también ha resultado ser de las más obedientes de Europa en el desagradable panorámica «plandémico». Por eso también, algunos cuadros de mando hacen del chantaje y de medidas coercitivas ilícitas su modus operandi para dar cumplimiento a lo ordenado desde “arriba”, quebrantando, como aquí denunciamos, los limitados derechos y libertades de los militares que desean ser fieros y resistentes leones en vez de un sumiso rebaño.

@LaReconquistaD

Un comentario en «Columna de La Reconquista | “Algunos militares «resistentes»”»

  • el noviembre 26, 2021 a las 1:43 pm
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    Muy valiente es el autor de este artículo. Me parece muy bien que se denuncien las irregularidades, vengan de donde vengan. Nadie está por encima de la Ley, sea coronel, general o Rey.
    Este NOM atroz, este empecinamiento en querer que la gente se inyecte un experimento, violando derechos y libertades individuales ha tocado a todas las instituciones. ¡Por la Libertad!

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