Columna de La Reconquista | “Agenda 2030, un genio malvado”

Con la Agenda 2030, los globalistas tratan de hacerse con el control de las naciones. Es un plan que, si bien es cierto que persigue cada uno de los postulados que proclama, también es cierto que el truco está en que lo que oculta: el “cómo” llevará a cabo estos fines que anuncia. Promete solucionar los problemas, pero cuando se descubre la forma en que quieren hacerlo, de seguro que no es plato de buen gusto para nadie. Un ejemplo es el de erradicar el hambre en el mundo, pero la cuestión está en el “cómo”. Ese “cómo” no es el que todo el mundo puede pensar (no es llevando el alimento a todas partes); ese “cómo” es eliminando a lo que ellos consideran «excedente de población».

Para ilustrar mejor este trasfondo, lo haremos con un chiste muy conocido: Resulta, que un hombre de color andaba perdido por el desierto, sediento y solo. Cuando peor se encontraba, se topo con una lámpara maravillosa; tras frotarla salió un genio. Le prometió los celebres tres deseos y el hombre tras pensar muy poco, le manifestó lo siguiente:

-Quiero que me vuelvas blanco. Tener mucha agua, y que todas las mujeres se me echen encima.

El genio escucho los tres deseos atentamente, y tras pensar un poco, lo convirtió en bidé (recipiente bajo con agua corriente y desagüe, generalmente fabricado de porcelana o loza de color blanco, parecido al inodoro pero en realidad ideado para asear la zona perineal y el ano. Es útil también para baños de asiento en personas que padezcan hemorroides).

Todos sabemos perfectamente lo que el hombre pedía, pero el genio, en un alarde de astucia y maldad, sin faltar a su palabra, le concedió lo que él no se esperaba, y de seguro no fue de su agrado. Bueno, pues la Agenda 2030, es algo parecido. Es un engaño, es una maniobra torticera, que so capa de aparentar algo bueno persigue unos fines perversos.

La Agenda 2030, bajo su apariencia bondadosa, esconde un itinerario cuyo destino es instaurar un sistema totalitarista, pero de manera solapada. No creamos que por ser algo elaborado en Naciones Unidas es algo bueno, pues la ONU es el organismo diseñado por los globalistas que, bajo apariencia de ser una estructura para unir a las naciones, en realidad es el «Estado Mayor» desde donde surgen todos los ataques velados para deconstruir los Estados Nación. No olvidemos que la «Carta de la Tierra» es un documento confeccionado en la UNESCO (organismo dependiente de la ONU), por un equipo de personas con mucha relevancia dentro de ese organismo. El jefe de este grupo fue un veterano de la ONU, Maurice Strong. Dentro del grupo se encontraban personalidades tan famosas como Toumani Toure, Kamla Chowdry, Mercedes Sosa, la princesa Bas ma BintTalal, Ruud Lubbers y Mijail Gorbachov.

Maurice Strong esperaba que dicha Carta diera lugar a un código universal de conducta y reemplazara los códigos morales de las religiones tradicionales (los redactores del «borrador de referencia» de la Carta trabajaron bajo la dirección del profesor Steven Rockefeller), así como los valores que se reconocen actualmente. Es decir: que reemplazara a los Diez Mandamientos. Nada menos…

Véase Carta de la Tierra.

Pero, ¿por qué los 17 pasos de la Agenda 2030 son tan perniciosos, si aparentemente tienen tanta bondad? El mundo, al día de hoy, es una gran corporación. Como dice Alfonso Longo (a quien recomiendo que sigan en Odissey): “El mundo es una SL (Sociedad Limitada), es una gran corporación un gran negocio, en cuyo consejo de administración hay cuatro entidades. Son lo que llamamos los grandes fondos de inversión: Black Rock, State Street, Vanguard y Fidelity. Son un conglomerado donde unos son dueños de los otros, son un mismo organismo. Estos grandes fondos son dueños de todo: dueños de las tecnológicas, dueños de los bancos, dueños de las farmacéuticas, controlan los bancos centrales, controlan las petroleras, controlan las grandes multinacionales y controlan los medios de comunicación. Los dueños de estas corporaciones son varios clanes familiares que vienen actuando desde siglos atrás. Esos clanes familiares son el 1% de la población mundial y lo controlan todo y tienen una agenda que se llama «Gobierno Mundial» o «Agenda 2030». Este grupo controla Naciones Unidas y, a través de Naciones Unidas, están empezando a controlar los Estados Nación y nos están moviendo hacia una tecnocracia de control absoluto”.

Están intentando manipular (y lo están consiguiendo) a la población a través del miedo. La herramienta para llevarlo a cabo es el malvado genio de la Agenda 2030. Genio que, a través de propuestas o deseos aparentemente apetecibles, esconde un destino distinto al que aparentemente muestra para el beneficiario. Miedo a que no hay alimentos para todos, miedo a que estamos acabando con el planeta, miedo a las “plandemias”, miedo al clima, etcétera. Miedos que, en un gran porcentaje de los casos, están creando ellos mismos para después venir a salvarnos… pero a costa de perder las libertades.

Como ya comentamos anteriormente, el objetivo número uno de la Agenda es la erradicación de la pobreza. Parten de la base de que los Estados Nación no han sido capaces de erradicarla y por eso se hace imprescindible que cedan su soberanía a una entidad supranacional como Naciones Unidas. Esto se llevaría a cabo a través del objetivo 17, que son las “Alianzas”, alianzas con todo tipo de fundaciones privadas que son las que más promueven estos objetivos (Fundación Bill y Melinda Gates, Rockefeller, Soros, etcétera). Paradójicamente, se quejan de que la riqueza no está bien repartida, cuando estas élites son poseedoras de más del 65% del PIB mundial. Y más curioso es que no son estos magnates los que sostienen económicamente la Agenda 2030, sino que son los propios países los que tienen que costearla. Resumiendo: esas élites han ideado dicha agenda, es la ONU quien la propone y son los países quienes la pagan. Al final, estos fondos, de una manera o de otra, van a parar a los bolsillos de los que ya tienen la mayor parte del PIB mundial, a través de farmacéuticas, mediante la venta de vacunas (por ejemplo), con lo cual quedan como filántropos, no pagan nada y se enriquecen más aún con todo esto.

Tenemos también el punto 5, la «ideología de género», que bajo expresiones bonitas como «inclusión», «igualdad», «tolerancia», etcétera, pretende el hundimiento de la familia. Es una ideología anticientífica que pretende desvincular la sexualidad de su componente biológico, argumentado que el sexo no es una imposición natural, sino algo que se puede elegir a gusto del consumidor. Algo que ellos mismos saben que no es real, pero que utilizan para destruir la familia (porque saben que sin familia el Gobierno supranacional se convierte en el padre de todos).

Algo que está sonando cada vez más y más fuerte, es la mal llamada «carne ética». La finalidad de la Agenda 2030 es implantar el consumo de carne de laboratorio en lugar de carne animal. Es decir, acabar con la ganadería tradicional y fabricar carne in vitro. Uno de los mayores promotores de esta carne es, como no podría ser de otra manera, el célebre Bill Gates.

Véase carne ética

No es la primera cosa antinatural que se está tratando de imponer con apariencia “buenista”, porque ya pasamos el “Rubicón” de los vegetales y los cereales “transgénicos”. En nuestros días es difícil encontrar algún vegetal o cereal que no esté modificado genéticamente. Desde su aparición hace más de 15 años, los cultivos y alimentos transgénicos no han demostrado los supuestos beneficios prometidos por la industria biotecnológica.

Los impactos sobre el medio ambiente de estos cultivos son cada día más evidentes. Un aumento drástico del empleo de agro-tóxicos en el campo, una creciente resistencia por parte de insectos y malezas, contaminación del suelo, contaminación genética de especies silvestres o pérdida de biodiversidad, entre otros impactos. Unas pocas empresas acaparan el 100 % del mercado de semillas transgénicas: Dupont, Bayer, Monsanto, Syngenta, BASF y Dow (empresas pertenecientes a los grandes grupos anteriormente mencionados). Además, controlan casi toda la investigación en biotecnología y el 76% de las ventas de herbicidas y pesticidas a nivel mundial.

Podemos deducir fácilmente que prácticamente todo lo relacionado con la agricultura está en manos de las empresas que pertenecen a la Agenda. Pero siguen avanzando y ahora van por el negocio de la ganadería; es decir, la finalidad es acabar con la industria ganadera e implantar una industria de laboratorio cárnico. Todo esto se está tratando de llevar a cabo bajo una supuesta campaña de concienciación con el medio ambiente porque culpan a la ganadería de emitir una cantidad de CO2 a la atmósfera (lo que no es real). Es una falacia para beneficiar a los negocios de las multinacionales anteriormente citadas. Lo cierto es que este tipo de carne no tiene ninguna aceptación, no es algo que esté creciendo desde abajo hacia arriba, por lo que se está intentando implantar de arriba hacia abajo. Están obligando a los gobiernos a promocionar todo esto sin que nadie lo haya pedido y ni tan siquiera lo desee.

Ciertamente, la transformación antinatural de los cereales y los vegetales, como la de la carne, no son positivas para el común de la población. Se observa un cambio en la propiedad, ya que poco a poco toda la industria y todas las propiedades están pasando de manos de la clase media a estos grandes conglomerados financieros. Se están apropiando de la riqueza que antes estaba distribuida entre pequeños agricultores y ganaderos. Pretenden gestionar todos los bienes de la tierra.

El Secretario General de la ONU, el Sr. Antonio Gutiérrez, ha afirmado que necesitamos «una gobernanza global». En el fondo, la Agenda 2030 es el mapa para encaminarnos hacia esa «gobernanza». Dentro de algún tiempo todo estará en manos de unas pocas familias, y el resto, para poder comer, tendremos que asumir esta nueva dictadura. No olvidemos tampoco las palabras: “NO TENDRÁS NADA Y SERÁS FELIZ”, predicción que el FMI (Fondo Monetario Internacional) ya hacía en 2016 y que ha vuelto a ser pronunciada en el último “Foro de Davos”. Y así podríamos desvelar las intenciones profundas del resto de los postulados de esta Agenda, pero entonces esto en vez de un artículo, parecería un libro…

@LaReconquistaD

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