Columna de La Reconquista | “Afganistán: un conflicto prefabricado con múltiples objetivos”

Dicen que si se meten cincuenta hormigas rojas y cincuenta hormigas negras en un jarro de cristal, las hormigas conviven pacíficamente, pero que si se agita el jarro se enzarzan en una batalla campal: las rojas creen que las negras son las enemigas, mientras que las negras creen que las rojas son las agresoras, pero el verdadero enemigo es la persona que sacudió el jarro. En estos días se ha pateado el jarro llamado Afganistán. Culpan de darle la patada a un solo individuo, y nadie entiende por qué se ha pateado ese jarro de manera tan absurda. Lo cierto es, que son muchos los que están tras la patada y le han cargado el muerto a la marioneta Biden, aunque la marioneta también es responsable.

En los años 60-70 la vida en Afganistán era muy parecida a la de los países occidentales, era un país laico relativamente próspero e independiente. Durante el reinado del Rey Amanullah, entre 1919 y 1929, se promovió la libertad de las mujeres en la esfera pública para disminuir el control que las familias tenían sobre ellas. Se alentó la educación femenina y en 1921 se abolió la ley del matrimonio forzado y el matrimonio infantil y se impusieron restricciones a la poligamia.

Debido a la situación estratégica de este país y a sus riquezas minerales, pronto fue el objetivo de las potencias dominantes Rusia y Estados Unidos. Tras las patadas propinadas al jarro de este hormiguero primero por Rusia y más tarde por Estados Unidos (no hay que olvidar, que Estados Unidos reclutó, armó, financió y entrenó a los muyahidines más tarde conocidos como talibanes), estos también habían financiado 5 años antes a Sadam Hussein en su lucha contra Irán. Lo curioso es, que años más tarde, Israel y la Rusia de Mijail Gorbachov apoyaron la campaña de Estados Unidos contra Sadam. Gorbachov si no lo saben, apoyaba el globalismo e intervino en el prólogo de la carta de la tierra, documento que quiere sustituir a los Diez Mandamientos no sabemos por qué otra cosa.

Estados Unidos, no solo proporciono armas, dinero y entrenamiento militar a los Talibanes, también les proporciono un líder, Osama Bin Laden, un aristócrata saudita, que no tenía nada que ver con todo este asunto. ¿Qué sentido tenía que un empresario como Bin Laden se convirtiese en el recaudador, el ideólogo y en el líder de una guerrilla afgana financiada por Estados Unidos?

Bin Laden era un socio comercial de la familia Bush. La familia de Bin Laden, compartía negocios con los Bush y también con Soros en el holding corporativo The Carlyle Group. El director y narrador, Michael Moore, afirma que Carlyle es esencialmente el mayor contratista militar (contratan mercenarios) de Estados Unidos, y que la Guerra de Afganistán iba a beneficiar a sus socios, y entre ellos, a los Bush, la familia Bin Laden y Soros. Y no eso solo, sino que en 1989, cuando Georges Bush padre ya era presidente, fundo uno compañía petrolera llamada Arbusto Energi Oil en Texas, y se asoció de manera directa con Salem Bin Laden, el hermano mayor de Osama. Tampoco olvidemos, que los atentados del 11-S, fueron el detonante que hizo que Estados Unidos invadiese Afganistán, y que fue Bin Laden, el que reclamo la autoría del atentado.

Con estos datos sueltos pueden ustedes intuir la idea que subyace tras ellos.  Tampoco podemos confundir al pueblo americano con las enrevesadas maldades de sus gobernantes, ya que estos como muchos otros de múltiples países se han vendido al yugo masónico o forman parte de él.

Podemos hacernos una idea, de porque Soros quiere vaciar estos países e inundar Europa con estas personas, el motivo es doble (no hay que olvidar que Soros es un globalista empedernido además de un especulador recalcitrante), sus fundaciones no son para nada caritativas. Por un lado anhela la riqueza mineral y de cualquier tipo de esas tierras para saciar su sed de poder. Y por otro lado, esto contribuye a la descristianización de Europa y su debilitamiento, contribuyendo con la inmigración islámica a la destrucción de los Estados Nación y así avanzar hacia el dominio mundial y la globalización de las creencias.

Por un lado, los dueños de esas multinacionales, que al final son los que manejan el mundo, necesitan evitar que esos países potencialmente ricos en minerales se desarrollen industrialmente, con el objetivo de seguir agenciándose la riqueza; con lo cual sacian su necesidad de controlar la economía mundial. Pero, por otro lado, también quieren saciar su necesidad de controlar los estados y la religión; y es aquí donde encaja ese interés por islamizar Europa. Un plan perfecto y que no tiene desperdicio, ya que por un lado expulsan a la población de esos países ricos y por otro les dan todas las facilidades para llegar a Europa con la única intención de destruir sus raíces cristianas. Llevan mucho tiempo introduciendo en el jarro europeo las hormigas musulmanas y cualquier día de estos, le darán una patada al jarro. Aunque ya se están produciendo agresiones dentro de ese jarro.

Advertir también, de que los Talibanes no malinterpretan el Islam, sino que lo siguen fidedignamente. Aunque los responsables de estas “migraciones” no son directamente los musulmanes sino los que promueven estos movimientos.

Hay que tener en cuenta que el Islam no es una religión de paz. El Corán contiene 255 versículos violentos, que ordenan matar judíos y cristianos; es decir la Yihad. También es verdad, que 124 versículos hablan de paz, de diálogo y convivencia. Estos versículos vienen de la primera época de Mohammed, cuando llego a Medina y no poseía aún fuerza para dominar la ciudad, entonces su prédica fue muy pacífica. Ejemplo de esto es la sura 3. Pero en cuanto tuvo poder y fuerza, las suras pasaron de ser pacíficas a ser aniquiladoras. La manera de interpretar esta contradicción es: una lógica que empezaron a aplicar a partir del siglo VIII; que consiste en que cuando dos suras se contradicen, prevalece la última escrita; como por ejemplo en el caso de la sura 9-5 que es una sura violenta y anularía a la 3, que es pacífica.
Cada uno saque sus propias conclusiones, pero si se quiere profundizar más en este tema, recomiendo las conferencias de Raad Salam Nahaman (Experto en estos temas) o de Wafa Sultan (es una conocida autora y crítica del Islam, psiquiatra nacida en Siria, en el seno de una familia musulmana), de la cual dejo aquí un enlace:

@LaReconquistaD

2 comentarios en «Columna de La Reconquista | “Afganistán: un conflicto prefabricado con múltiples objetivos”»

  • el agosto 29, 2021 a las 11:57 am
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    Excelente artículo. La retirada no es casual y está muy bien planificada, con teatrillo incluido para las almas cándidas que consumen la bazofia de los medios.

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  • el agosto 30, 2021 a las 10:23 am
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    Así es. Nada es casual y todo acaba conectándose. El enemigo es poderoso y actúa en todos los frentes. Siempre son los mismos, y llevan siglos operando.

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