Cataluña, la deuda y los impuestos

Esta semana han ocurrido muchas cosas en este país y me gustaría comentar un poco algunas de ellas.

Ha dimitido por fin el ministro de Sanidad que peor ha gestionado la pandemia en todo el mundo, desde cualquier punto de vista. Por contagiados por 100.000 habitantes. Por muertos por 100.000 habitantes. Por porcentaje de sanitarios contagiados. Por cualquiera que quieran mirar, Salvador Illa ha sido el más nefasto del mundo. Pues bien. Acaba de dimitir. ¿Por vergüenza? No. Porque el PSOE quiere que sea su candidato a presidir la Generalidad. Con un par.

Y seguimos hablando de Cataluña, porque han concedido el tercer grado a los políticos catalanes presos por dar un Golpe de Estado. Salen habiendo cumplido tan solo un cuarto de la condena. Increíble.

Pero ahora, en medio de una tercera ola durísima, donde todos estamos semi-confinados, en Cataluña podemos ver miles de personas reunidas para ver los mítines políticos. Y no veo a ningún policía deteniéndoles. ¡Pero pobre de ti como entres a un bar! Y nadie protesta, tenemos un síndrome de Estocolmo que deberíamos hacérnoslo mirar.

Esta semana nos han confirmado que el PIB español ha caído un 11% en 2020. La peor caída desde la Guerra Civil. La mayor caída en 80 años. Pero no digáis 80 años, que es franquista.

Se han destruido además 620.000 empleos, situándose el total de parados en 3.9 millones de personas, superando ya el 16% de la tasa de paro. A lo que hay que sumar otros 750.000 trabajadores se encuentran en ERTE. Pero “no dejamos a nadie atrás” y “hemos creado un robusto escudo social” y os aseguro que cada día tengo gente que me lo dice de forma no irónica.

Los datos estimados de la deuda pública española es que ésta se sitúe en el 119% del PIB, y hay algo que cualquiera puede ver si revisamos los presupuestos de 2021. La partida destinada a pagar los intereses de la deuda pública se sitúa en el 9% de todo el gasto público. Esto lo digo por toda esa gente que dice que no pasa nada por endeudarnos, que el BCE nos lo da casi gratis, pues bien, prácticamente 1 de cada 10 euros que España va a gastar en 2021 será para pagar los intereses de esa deuda. ¿Dónde están todos los que dicen que nuestros impuestos van a carreteras y hospitales?

Pues bien, todos esos demagogos están ahora atacando a el ‘youtuber’ “ElRubius”. ElRubius es un youtuber con 40 millones de seguidores. Es el youtuber español con más suscriptores, lo que hace que tenga unos ingresos de alrededor de 4 millones de euros anuales. Pues bien, este youtuber anunció que se iba a Andorra… y ardió Roma.

Todos los medios de izquierdas le han atacado con dureza. Si, esos mismos medios a los que acaban de conceder 112 millones. Esos mismos estómagos agradecidos han cargado con fuerza contra él y otros youtubers que se han trasladado a vivir al país vecino. La diferencia no es menor. ElRubius ya ha dicho que ha estado pagando 2 millones de euros anuales al fisco español. Es decir, más o menos la mitad de lo que gana. En Andorra deberá pagar un 10% de lo que gana.

Cuatro veces menos. Seamos sinceros ¿Si pudiésemos pagar cuatro veces menos impuestos, no lo haríamos todos?

Ha habido 2 tipos de ataques: El primero de gente que decía que: “Si yo ganase lo que ElRubius yo también pagarían la mitad a hacienda”. Claro, con dinero que no tengo yo pagaría hasta el 80% o el 90% o el 100%. Da igual. No lo tengo. No lo pago.

El segundo ha sido el que decía el mantra de que: “Los impuestos sirven para pagar carreteras y hospitales y colegios, que insolidario ElRubius, todos tenemos que contribuir”. Parece que en Andorra no hay carreteras, parece que no hay colegios, parece que no hay hospitales.

Me parece increíble que una parte de la sociedad no considere que sea un absoluto robo quitarle a una persona la mitad de lo que gana. Y me da igual la cuantía. Es un robo. Y por eso se van. Los más radicales decían que había que prohibirle irse (bueno, algún descerebrado aún más radical decía que había que decapitarle. Y lo dijo en la televisión pública pagada por todos). Parece que la estrategia de la izquierda no varía décadas después. Si se nos van, haced un muro que lo impida, y si lo salta, disparadle.

Y es que tenemos los políticos que hemos votado. Y no son mas que el reflejo de la sociedad que tenemos en España.

Un comentario en «Cataluña, la deuda y los impuestos»

  • el febrero 1, 2021 a las 12:55 pm
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    La triste realidad.
    La estúpida demagogia y la venenosa envidia, nos llevan a la más absoluta ruina

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