¿Cada pueblo tiene lo que se merece?

Somos muchos los españoles que, alarmados y preocupados por todo lo que estamos viviendo últimamente, nos hacemos todos los días y de un tiempo a esta parte las siguientes preguntas ¿Cada pueblo tiene lo que se merece?  Y, terminamos con el consabido, pesimista y resignado: ¿qué más no puede pasar?

Según parece tiene que ser así, ya que, si una mayoría de ciudadanos se deja arrastrar, bien sea por falta de formación, sensibilidad, indiferencia, pasotismo, abulia, ignorancia suprema o de cualquier otra causa, que pueden ser muchas y variadas, hacia la autolisis, suicidio colectivo, despersonalización, difuminación y verdadera desaparición de nuestras señas de identidad, se llega a la conclusión de que estamos viviendo una grave crisis social, a la que se han unido todos los ingredientes para que estalle la tormenta perfecta o la tragedia imparable.

Pero, ¿todos nos merecemos lo que estamos viviendo? Es evidente que no y la pregunta no deja de ser retórica. Sin embargo, las mayorías, en el Parlamento o en las comunidades autónomas, deciden y juegan sus cartas en nuestro sistema democrático. Son las consecuencias de nuestro sistema electoral y de la famosa y desesperante Ley D´Hondt.

Al fin y al cabo la democracia fue inventada para dar opción al sentir de todos los ciudadanos y, además, para impedir que la violencia se empleara en los sistemas de elección de los gobernantes. Al mismo tiempo sus tres poderes independientes: ejecutivo, legislativo y judicial, serían los encargados de vigilar y contrapesar los largos tentáculos del Poder, equilibrándolo justamente.

Hoy, podemos decir sin temor a equivocarnos, que estos tres poderes son, en muchos casos y salvo honrosas excepciones, el mismo. Por tanto, nuestra democracia anda coja e inválida desde hace ya unos cuantos años.

Del porqué hemos llegado hasta aquí, son múltiples las causas pero, una de las más decisivas y palpables ha sido la renuncia permanente de la derecha a ganar el relato, víctima de un complejo estúpido e inexplicable. Sin embargo, hay que insistir en subsanar este aspecto al que se ha renunciado de una forma inexplicable, ya que, una parte importante de la solución está ahí. Eso lo sabe la izquierda y trata, por todos los medios a su alcance que son muchos, de evitar que eso ocurra.

Por ello se ridiculiza, perturba, agrede e incordia demasiadas veces, allí donde la derecha trata de explicarse, porque hay miedo a que sus argumentos se hagan presentes y acaben tirando por tierra, toda la parafernalia falsa e hipócrita de una izquierda acostumbrada a llevar la voz cantante, tanto en manifestaciones en la calle, tertulias televisivas o en medios de comunicación.

Creo que no exagero si califico al momento que estamos viviendo como trágico, ya que se han rebasado muchas fronteras democráticas para sumirnos, por mor de esta banda de insensatos que forman el Consejo de Ministros, con su Presidente a la cabeza y quienes les dan cobertura, ya sea esta política o informativa, en un totalitarismo cada día más irrespirable y sofocante.

Estamos asistiendo y padeciendo, aún con cierta perplejidad, a la degeneración brutal de amplias capas de nuestra sociedad, que anuncian etapas venideras de mayor penuria moral, social y económica. Sin duda alguna estamos en un momento sin igual de toda nuestra larga historia, a pesar de haber habido algunos muy tristes, de esta nación hoy todavía llamada España.

Se enmudecen y anulan Portales de Transparencia y medios de control para ocultar una tela de araña de abusos, influencias, cargos y canonjías a modo de mafia, ¿legal?, donde medran permanentemente parientes, compañeros de partido, amiguetes y beneficiarios varios, además de todos aquellos que, renunciando a sus propias ideas, inclinan la cerviz a los postulados excluyentes de estos autócratas .

Asistimos a una crisis de demolición  – con pasos cortos pero firmes  –  de esta Nación que empezó ya en la legislatura de ZP  – nefasto personaje cuya personalidad oscila siempre entre mefistofélico, cretino y felón – después siguió Rajoy, que gobernó con mayoría absoluta y no quiso corregir ninguna de las leyes ideológicas anteriores; es más, regaló a la izquierda muchos de los medios que hoy combaten enérgicamente y sin cortedad alguna a cualquier grupo, partido o persona que ose llevar la contraria a estos desalmados que nos mal gobiernan.

Hoy, desgraciadamente contamos con el Gobierno, único en la UE y quizás en el mundo, encargado de corromper toda la estructura del Estado. Sin duda alguna, obedeciendo perrunamente las consignas del Globalismo masónico y antiespañol por antonomasia.

Un comentario en «¿Cada pueblo tiene lo que se merece?»

  • el mayo 2, 2022 a las 9:56 pm
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    Cabría pensar si realmente tenemos lo que nos merecemos o tenemos lo que nos hemos buscado cabría pensar que no llegamos a una solución lógica teniendo en cuenta que cada uno tiene interéses distintos, hemos perdido toda conciencia de Patria y honor, buscamos nuestro bolsillo y una verdad es que no dan regaladas pero no por ello son verdades sino simplemente realidades que nos hacen ver, evidentemente la democracia se inventó para que hubiera una igualdad pero también había que reconocer, cómo se dice en sociología que toda evolución parte de una revolución, y mientras estemos callados tan callados como estamos y no nos movilicemos no nos movamos no protestemos esto sigue igual: nos acomodamos perrunamente eso es cierto

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