Bandera y Escudo de la Ciudad de Pamplona

ESCUDO DE LA CIUDAD DE PAMPLONA

El escudo y la bandera de la Ciudad de Pamplona fueron determinados y otorgados por el Rey Carlos III el Noble, que dictó el Privilegio de la Unión. El Monarca lo promulgó el 8 de septiembre de 1423.

El escudo de Pamplona es apuntado: en campo de azur, león pasante de plata, lampasado y armado de gules, y surmontado al centro por corona real de oro; como bordura lleva las armas de Navarra, cadenas de oro sobre gules, al timbre corona ducal.

El significado heráldico de los signos del escudo es también muy rico en contenido. Por una parte, el león de plata representa  la soberanía, la autoridad, la vigilancia y el respeto. La plata como metal precioso representa blancura, inocencia, virginidad y bondad, mientras que el oro representa la riqueza, el poder, la pureza, la fuerza, la fe y la constancia. A su vez, el rojo de gules representa el valor, el coraje, la intrepidez, la osadía y la garra. Finalmente, las cadenas de  oro, en forma estilizada a como se presentan en el escudo de la Comunidad Foral de Navarra, representan la guardia de esclavos que custodiaban al Emir en la Batalla de las Navas de Tolosa.  

BANDERA DE LA CIUDAD DE PAMPLONA

Bandera actual de la Ciudad de Pamplona

Está formada por un paño verde de proporciones 2/3 con el escudo de Pamplona en el centro, si bien inicialmente la bandera de la Ciudad era azul y blanco, e igualmente durante la época de Primo de Rivera los colores azul y blanco fueron restablecidos en la bandera. Es en el año 1930 cuando se adopta definitivamente el paño de la bandera de color verde.

Bandera de la Ciudad de Pamplona hasta 1923

Pendón de la Ciudad de Pamplona según es descrito en el Privilegio de la Unión de 1423.

HISTORIA DE LA CIUDAD DE PAMPLONA

Ya en el primer milenio antes de Cristo, la Ciudad de la actual Pamplona se alzaba en el emplazamiento de un poblado de vascones, denominado «Iruña» o «Bengoda», que ejercía de capital del territorio vascón, llegando incluso a acuñar su propia moneda (en cuyo reverso aparecía la leyenda «Bascunes» o «Barscunes»,y en el anverso, aunque no siempre, la de «Bengoda»).

Se ha aceptado multisecularmente que la ciudad fue fundada por el general romano Cneo Pompeyo Magno, en el año 74 a.C., con el nombre de «Pompelo» o «Pompaelo» sobre un poblado de supuesto origen vascón, quizá denominado «Bengoda». El historiador romano Estrabón sí alude (aunque sin precisar datos) que fue Pompeyo el fundador de Pamplona.

Pompelo o Pompaelo no fue en su inicio sino una pequeña ciudadanía o unidad administrativaedificada por legionarios romanos, donde dieron cabida a los vascones de la antigua aldea. Desde su fundación, la ciudad se convertiría en una de las poblaciones más importantes del territorio de los vascones.

Tras las varias invasiones de los pueblos germanos en el siglo VI, el reino visigodo de Toledo se estableció en Pamplona, manteniendo constantes ataques  contra el pueblo vascón. Luego llegó la conquista musulmana de la península ibérica en el siglo VIII, que logró someter al territorio pamplonés.

En la primera mitad del siglo IX, la nobleza local, con la alianza de la familia Banu Qasi, fue la que  consiguió consolidar un núcleo de poder independiente que fue liderado por Íñigo Arista, fundador y propulsor de la dinastía Arista-Íñiga, además de ser conde de Bigorra, por lo que se le ha considerado siempre como el primer rey de Pamplona, convirtiendo a Pamplona en la capital del Reino pamplonica, que con el transcurrir de los siglos se transformaría, avanzada la Edad Media, en el poderoso Reino de Navarra, independiente hasta 1521.

Íñigo Arista fue hijo de Íñigo Jiménez, Buruzagi(en euskera, «caudillo» o «jefe militar»), perteneciente al clan vascón de los Íñigos de Pamplona, y de Oneca. Tras la muerte de su padre, su madre (Oneca) contrajo matrimonio con Musa ibn Fortún, uno de los jefes del clan de los Banu Qasi que fue gobernador de Arnedo, Zaragoza y Tarazona, padre del poderoso Musa ibn Musa (Musa el grande). Debido a este enlace, Íñigo Arista fue medio hermano de Musa ibn Musa.

En 1423 Carlos III de Navarra dictó el Privilegio de la Unión que unificó los tres burgos de Pamplona (San Cernin o San Saturnino –el burgo francés–, San Nicolás y Navarrería) en una única ciudad.

La conquista de Navarra fue un proceso muy largo de casi cuatro siglos pues este proceso se inicia en el siglo XII. Una vez que la nobleza navarra restableciera en el año 1134 el reino (puesto que mediante tratados acordados entre el reino de Castilla y la corona de Aragón habían repartido Navarra entre ambas coronas). En el año 1200 las conquistas castellanas habían arrebatado varios de los territorios occidentales al reino de Navarra, así como su costa peninsular. La conquista de la Navarra peninsular fue promovida en 1512 por el Rey D. Fernando el Católico, quien mandó al Duque de Alba a sitiar y rendir la Ciudad capital, lográndose tal en 1521, quedando así el Reino de Navarra anexionado al Reino de Castilla, o, más bien ya, a la Corona Española.

Fue la Baja Navarra la que rechazó esa invasión y logró mantenerse como un reino independiente hasta el siglo XVII, cuando el Rey Luis XIII de Francia y II de Navarra, en 1620, anexiona por la fuerzaNavarra a la Corona Francesa. A finales del siglo XVIII, incitada por la Revolución francesa, Francia desposeyó todos los atributos de reino a la Baja Navarra. 

Finalmente, en el año 1833, el gobierno de España desposeyó tanto a Navarra como al resto de reinos, principados y señoríos, de la condición de tales, pasando así el Reino a dividirse en «provincias» y, por ende, Navarra se mantuvo tan solo como una provincia, con la excepcionalidad de ser la única Comunidad Foral en el Reino de España, puesto que mantiene hasta la fecha fueros y privilegios acordados desde el siglo XVI, especialmente en materia fiscal y tributaria.

Ultimando, ha de decirse que los territorios que hoy conforman la Comunidad Autónoma de las Vascongadas y la Comunidad Foral de Navarra, tuvieron una historia institucional común desde el siglo XII y hasta los siglos XV y XVI, cuando pertenecieron al Reino de Pamplona primero y de Navarra después, hasta su anexión a la Corona Española.

@LaReconquistaD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *