Arrimada a la tumba

Corría el año de nuestro Señor 1307 cuando a todos los rincones de la cristiandad, incluidos los Santos lugares, llegaron sobres lacrados que debían abrirse al unísono (el factor sorpresa era vital). En ellos, el rey de Francia Felipe IV “el hermoso”, con la anuencia del Papa Clemente V y la ayuda inestimable de los dominicos, ordenaba la detención de todos los miembros de la Orden del Temple y la creación de una inquisición para ser juzgados por delitos de herejía, blasfemia, sodomía y adoración de Baphomet (Felipe IV fue el primer socialista, porque soñaba con robar las riquezas de los Templarios).

De un plumazo decapitaban a su gran amenaza y principal acreedor, pues era tal el poder que aglutinaba que ellos mismos –Rey y Papa- estaban siendo humillados por las deudas contraídas con el todopoderoso Temple. Estos hechos tuvieron lugar el viernes 13 de octubre de 1307, origen del mal fario que desde entonces ha caído sobre este día (viernes-13). Lo acontecido en el día de ayer me recordó a tan infausta efeméride.

Y es que, visto el desenlace de los hechos queda claro que el plan estaba perfectamente orquestado. El okupa monclovita se vistió de monarca francés, con el que compite en hermosura, y decidió dar el golpe definitivo al extremísimo centrado Casado, que sigue sin saber qué le ha pasado, salvo que VOX es el enemigo y el culpable de todo. La idea era coger fuera de juego al PP (el factor sorpresa era vital) y que cuando intentase reaccionar, caso de haber reacción, ya fuese demasiado tarde.

Acción que encajaba a la perfección en el modus operandi del Psoe, dado que así fue como el llegó al poder, salvo por una insospechada variante, la implicación de la otrora valiente y escrupulosa Inés Arrimadas ora “Inés acercada” a Pedro Sánchez. Ella se desnudó, políticamente hablando, de sus principios y arrojó al suelo su uniforme naranja de europeísta liberal para alzar la sucia camisa de cuadros podemita y el intervencionismo de la hoz y el martillo. Solo falta que abandone su higiene física, para ser uno más de ellos.

Cuando Casado, en calidad de ministro de la oposición, andaba conchabando para repartirse los jueces y favorecer la expansión del imperio rojo –siempre tal útil para la izquierda- y abriendo los brazos para una probable fusión PP-CS, no atisbó lo mucho que Inés se había arrimado al Psoe, tanto que le estaba clavando el puñal mientras hablaba de lo bello que sería un amor azul-naranja. Él, henchido de vanidad y ciego de tontuna, ya soñaba con dominar el vasto imperio nacido de las cenizas de “su” PP y los vestigios de Ciudadanos, así que ni vio ni quiso ver. Qué castigo, cada día se parece más a Rajoy.

Doña Inés resultó ser una gran estadista, para el rojerío. Ese que un día dijo combatir hasta morir y al que con absoluto descaro y ausencia del decoro se acaba de unir. De facto se ha convertido en la musa de las fantasías del nuevo frente popular, ¡quién te ha visto y quién te ve, Inés! O quien quiera que seas, porque de aquella “Inesica de Jerez” que se batía el cobre tizona en mano contra sus hoy socios no queda nada. Eso sí, como premio a tan cruenta fechoría has sido rehabilitada como demócrata… y disfrutarás de más presencia pública. ¡Qué grande eres, Adriana, digo, Inés! Tú solita has hecho bueno a todo lo malo que decías perseguir. Dices que combates la corrupción, pues vas a combatir mucho, porque Psoe-Podemos te van a dar trabajo…

Habrá que ver qué piensa el portador del insulto como apellido, Rufian, y resto de enemigos acérrimos de la hoy útil izquierdista Arrimadas. ¿Quién nos lo iba a decir? Ver tu firma junto a los miembros del comunista Gobierno y sus secuaces.

Dicen que la operación moción (comunidades-ciudad) del trío Sánchez, Iglesias y Arrimadas era conocida por Casado, pero que no quiso creerla, pensando, supongo, que el rojerío adolecía de la valentía y ambición suya. Una vez más erró, este muchacho no da una a derechas, y el rojerío apoyándose en la rendida Inés sin Murcia a Casado dejó.

Pero no pienses, querido lector, que esto acaba aquí. El okupa Pedro I el hermoso y su Pablo de Nogaret, vieron que era la ocasión perfecta para barrer al Partido Popular de las instituciones y dejar vía libre para culminar su poder omnímodo. Después de destronar el imperio del brioso Teodorico, alías el lanzador de huesos de aceitunas, y su fiel escudero López Miras en Murcia, la siguiente víctima sería Madrid; luego caería vencida Castilla y León, para culminar tal grandiosa empresa con el derrocamiento de Andalucía. Todo ello con la inestimable ayuda de Inés, que acababa de suicidarse políticamente, hundiendo y enterrando al partido que un día tuvo serias aspiraciones de gobierno. Hoy, ese partido no tiene nada, solo a ella.

Ten presente que la izquierda es más mala que un dolor, y solo hace bien el mal. Por eso, cuando orquestaron esta operación tenían muy claro que había mucho que ganar y muy poco que perder. Con el Partido Popular muerto y Ciudadanos inmolado, el camino quedaba expedito de enemigos –salvo VOX- y el horizonte plagado de éxitos en forma de colocación de miles de amiguetes.

Pocas cosas más peligrosas que un tonto ávido de poder, uno que sea más malo que tonto, o ya puestos dos: Pedro y Pablo.

Cuidado que estos son capaces de tumbar al príncipe gallego Godofredo Núñez Feijóo. Da igual que tenga mayoría absoluta. Basta que desembarque allí don Pedro I y la rata de Galapagar acompañados de su fiel séquito, la fiscal general del gobierno, “la Lola”, su cónyuge “el Balta” y otros adeptos “De Prada” para que en menos que canta un gallo Galicia se tiña de rojo, aunque de facto ya lo esté.

Siempre tuve claro que la ambición de Sánchez, solo superada por su maldad, no conoce ni tiene límites. Y es que, en plena tercera ola de la pandemia, con más de 120.000 muertos, inmersos en una crisis económica brutal y solo comparable sus efectos a los de la Guerra Civil, que lejos de estar gestionando y tomando las mejores decisiones para paliar las consecuencias de esta catástrofe, esté jugando a “quítate tú que me pongo yo” nos da una idea de lo que le importa a la siniestra política España y los españoles. Nada.

Lo que nunca me esperé fue la traición de la “dominica” Inés. Pactar y humillarse ante Sánchez, con genuflexión incluida, es pactar con los comunistas-chavistas que alientan la violencia en las calles y contra los rivales, es pactar con el “patriota Otegi y sus muchachos de Bildu”, es pactar con los independentistas racistas que la echaron de la comunidad catalana, es vender su alma al diablo. Es un espectáculo que pasará a los anales de la historia como uno de los mayores actos de traición de la política contemporánea.

Todo indica que la izquierda conseguirá en los despachos lo que nunca lo ganará en la calle -su particular “tesoro de los Templarios”-, logrando gobernar la Comunidad Autónoma y la ciudad de Murcia. También, puede que otras plazas más. Lo que es seguro es que tal vil afrenta será la tumba de Arrimadas.

4 comentarios en «Arrimada a la tumba»

  • el marzo 12, 2021 a las 12:58 pm
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    Excelente análisis de la situación política que vive el país en un formato que rezuma inteligencia, gusto y buen manejo de nuestra lengua. Un artículo que vale la pena recomendar.

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    • el marzo 12, 2021 a las 5:55 pm
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      Estimado, Carlos.

      Quería darle las gracias por leer el artículo y hacer esta amable crítica. Saber que le ha gustado es un placer, también el mejor premio posible por escribirlo. Las letras escritas cobran sentido cuando usted, amable lector, las lee. Nuevamente, le doy las gracias por la amabilidad mostrada.

      Miguel de Farnesio.

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  • el marzo 12, 2021 a las 1:09 pm
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    Pues así es, D Miguel, lo ha descrito ud con claridad meridiana, incluso trasladándonos al medievo del 1300 con la persecución de los templarios y su orden del Temple. Historia apasionante de nuestra España. Bien traído Miguel, solo hay que adaptar determinados comportamientos a nuestros tiempos. Pero en el fondo todo pasa por el tamiz del poder, mejor dicho por el ansia de poder, de unos que lo quieren a toda costa y otros que se niegan a ser irrelevantes y en lugar de dejar sus puestos con honor, pisotean ese sagrado valor destruyéndose como personas, quedando sólo como una piltrafa, un títere, un jirón de lo que fue esta señora para pasar a la historia, no como la luchadora de la libertad en Cataluña, sino la que se entregó en manos de la traición, del mal y de la dictadura del miedo. Dª Inés de la vergüenza mía.

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    • el marzo 13, 2021 a las 9:41 am
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      Estimado, Fran.

      Deseo darle las gracias por tener la amabilidad de leer el artículo y dejar esta crítica. Coincido plenamente en lo que dice. Arrimadas ha quedado como lo que muchos pensábamos que era, una veleta naranja-roja-morada. Hay quien dice que se ha llevado una gran decepción, no es mi caso, porque no me esperada nada de ella, salvo acciones como estas.
      Nuevamente, muchas gracias por asomarse a este espacio de libertad, Nuestra Rioja.

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