Ana “Pastón” va a por lana y sale trasquilada

«Hola, @_AnaPastor_: ¿Por qué has pedido a todos tus medios amigos que no publiquen nada de lo nuestro? Ese «nada» es que tiene juicio físico e interrogatorio conmigo este Lunes 24 a las 14 horas en el Juzgado de 1ª instancia n° 83 (Rosario Pino 5). Veremos tus cuentas, Ana» (Alvise Pérez).

Una vez más, Alvise acierta cuando dice que estamos ante una mafia informativa, cuya única opción es combatirla y derrotarla. Nada más. Si pretendemos seguir disfrutando de nuestras libertades, la poca que nos están dejando, solo nos queda dar la batalla. Porque si ganan ellos, los censores, perdemos todos y todo.

Es imperativo derrotarlos y ubicarlos en la irrelevancia mediática

Estimado lector, Ana Pastor, más conocida como “Ana Pastón”, sigue su cruzada contra Alvise. ¡Qué obsesión tiene la “briosa verificadora”! Esta vez lo ha llevado al banquillo por las publicaciones hechas por el citado analista en relación a los cobros de la empresa Newtral (propiedad de Ana Pastor), procedentes de distintas redes sociales, así como la relación de su hermana¸ Mercedes Pastor, con el PSOE.

Un cóctel molotov formado por la izquierda, Newtral (Ana Pastor), redes sociales y dinero. Censura, censura y más censura. Nada más

Lo que ocurre es que le ha salido el tiro por la culata, y todo apunta a que saldrá mal parada de esta nueva ofensiva. Según hemos sabido, la fiscalía se ha adherido a las tesis de Alvise, pidiendo el archivo de la causa y ser condenada en costas por mala fe procesal. ¡Vaya zasca en toda la boca!

Pero no nos engañemos, esto no es solo contra Alvise. No. Esto va mucho más allá. Estamos ante una operación de ingeniería social que aspira a acabar con nuestras libertades, ya sea de expresión, de cátedra, pensamiento, de culto… Es una cruzada que busca imponer el pensamiento único rojo. Para ello deberán acabar con el discrepante, ya sea Alvise o cualquiera de nosotros.

Quieren aplicarnos su propia ley del silencio u omertá (código de honor siciliano que prohíbe hablar de la mafia). El mal nunca descansa

Hay que tener presente que la beatífica censora “Ana Pastón” no actúa sola. Son muchos los miserables que se han sumado a esa vil tarea. “Alvise y su calaña no son informadores, son basura productora de bulos y fake news. Hay que solidarizarse con Ana Pastor y Antonio Ferreras (…) (Pablo Iglesias, exvicepresidente y víctima llorona de Rocío Monasterio).

Así se ha despachado el que otrora fuera “vicetodo”, y ora es mejorable tertuliano de platós dónde, con más pena que gloria, mendiga su minutito de gloria: “Ahora que no soy político, puedo decir la verdad”. Para lo que has quedado, marxista algo perverso convertido en psicópata. Si no dieses risa, darías pena. ¡Qué decadencia!

Alvise, hombre acostumbrado a sufrir las cornadas del rojerío, lejos de amilanarse ante la embestida del bolchevique, decidió dejarle las cosas claras al antiguo técnico de tarjetas SIM: «¿Criticarme teniéndome bloqueado es la costumbre de ‘atacar por la espalda’ que te enseñó tu padre, o fueron tus amigos de la ETA, Pablo Iglesias? Que no os tenemos miedo, Pablo. Que aquí, comunista, hay gente que va a morir antes que ver a su país convertirse en otra Venezuela». Amén. No se puede decir mejor ni más claro. Grande, Alvise.

Lo que le ocurre al ex padre de familia numerosa (ha borrado este dato de twitter) es que está acostumbrado a azotarlas hasta hacerlas sangrar, y claro, cuando aparece un tipo que los tiene bien puestos, que lejos de retroceder pasa al ataque, el comunista venido a mamporrero de “Ana Pastón y García Forreras”, pierde los papeles y acaba insultando e intentando dar miedo, aunque solo dé lástima. ¡Más decadencia!

Cuando a estos profesionales del odio les quitas el coche oficial, los miles de asesores y las hordas de “pirrakas”, solo queda el hedor que emana de un ser podrido de rencor. Podrido de traumas, cuyo alma tiene más agujeros y gusanos que el queso Casu Marzu (queso podrido).

Desgraciadamente todavía hay quienes creen que estos totalitarios son la solución y no el origen de nuestros problemas. Piensan que sus tiránicas intenciones se imponen a tiros o con sangrientos golpes de estado. No.

El totalitarismo del siglo XXI llega pidiendo a la presidente del Congreso que tome medidas para acallar a la prensa. Llega persiguiendo y acosando al discrepante. Llega inventando agresiones para atacar a los rivales políticos. Llega demonizando a esos rivales para que sean vistos como enemigos, y estableciendo una patente de corso para, si fuera necesario, acabar con ellos a palos. Llega haciendo llamados antifascistas para quemar y arrasar nuestras ciudades, y acusar al rival de lo que son ellos: fascistas.

Ese totalitarismo aparece camuflado de “newtrales verificadoras” contra la desinformación, cuando son los mayores creadores y propaladores de bulos. Aparece utilizando un lenguaje construido a base de falsas bellas palabras y coloridas intenciones, que solo sirven para ocultar la mayor lacra padecida por la humanidad, el comunismo, y su imprescindible testaferro: el socialismo.

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