Afrenta de Sánchez a España

Pedro Sánchez ignora que los indultos sólo se conceden a los mejores toros, nunca a los peores cabestros.

Empiezo a pensar que Sánchez se divierte ofendiendo a la ciudadanía. Observo en él un alto grado de envidia desfasada, chulería atrabiliaria y complejos varios recubiertos por un mecanismo de compensación que oculta su confirmada maldad. Con la concesión de los indultos ha cometido una afrenta a los españoles, además de humillar a la ciudadanía catalana que ha vivido reprimida y represaliada todos estos años.

Será la indignidad que sepulte su carrera política. Comete felonía al concederlos si nos atenemos a los informes del Tribunal Supremo y la posición de la Fiscalía. A eso hay que añadir la oposición mostrada por socialistas de reconocido prestigio; desde Felipe González, pasando por Alfonso Guerra y siguiendo por presidentes y expresidentes de comunidades autónomas.

La calle debe organizarse con firmeza y contundencia frente al Gobierno. Ha saltado una de las líneas rojas al ponerse del lado de los golpistas. No tardará en arder Cataluña. Ya son excesivos los agravios cometidos por los gobiernos catalán y español contra España: empezando por el exceso de dotación de fondos a cuenta, pasando por el innecesario acercamiento de los golpistas a los talegos catalanes y acabando por conceder abusivos permisos a los golpistas para bodas, bautizos y comuniones, además de otros eventos y lugares que, por educación y cortesía, hoy procede silenciar. Pedro Sánchez está degenerando la política a marchas forzadas.

Sin duda, lo apropiado, en el caso de los golpistas catalanes, era la política de dispersión penitenciaria, al igual que lo ha sido para los miembros de la banda asesina etarra. Al Gobierno se le ha ido de las manos la política penitenciaria, de ahí el exceso de abusos: por un lado, el acercamiento de etarras cada viernes ya es insultante, además de torpe, y, por otra, los permisos en el centro de Lledoners para bautizos, tomas de posesión y otros son una indignidad y un pulso a los tribunales. Es preciso y urgente coger al toro por los cuernos y decir hasta aquí hemos llegado. No se puede consentir más humillación. Si el Gobierno de Sánchez no se plantea la suspensión de la autonomía catalana es porque su torpeza y cortedad no les deja ver el final de la permanente insubordinación y afrenta catalana.

Para cualquier ciudadano de bien es frustrante dejarse mandar por un presidente ‘narciso’, sin valores, ejemplo de indignidad y con una tremenda mochila de muertos por dejación de funciones e ineficacia gestora. Sánchez ha cometido el error de querer pasar el precipicio de un salto y es eso justo lo que se desaconseja a un gobernante. Bien es verdad que tratar a Sánchez de gobernante es directamente proporcional a tratar de demócrata al comunismo cubano, al socialismo bolivariano o al burro del tío Felicito.

En fin. Sánchez se ha bajado los pantalones y su solución no es la acertada porque la ciudadanía le ha visto excesiva suciedad en las nalgas. En el caso catalán, toda solución pasa por dialogar en el marco de la Constitución. Los indultos son traición a España, ninguneo al informe del Tribunal Superior y desprecio al Estado de derecho.

Si Sánchez opta por acercar la porquería a la inmundicia, el resultado no es otro que aumentar el montón de lo mismo. Todos sabemos que los indultos sólo se conceden a los mejores toros, nunca a los peores cabestros. ¿No es cierto?

Un comentario en «Afrenta de Sánchez a España»

  • el julio 15, 2021 a las 10:38 pm
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    Suscribo cada palabra. Felicidades. Un certero y crítico análisis de una realidad que trágicamente nos sacude (¡y todavía no despierta a muchos!).

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