Abrazados a la permanencia

Anduva recibió ayer a los hombres de Sergio Rodríguez en otra de sus particulares finales. El Mirandés, con varias bajas por COVID, no fue capaz de entrar en el partido y los riojanos se hicieron rápidamente con la batuta del encuentro sellando su segunda victoria consecutiva y cuatro partidos seguidos sin perder.

La primera y la segunda parte del partido serían prácticamente idénticas. Un monólogo del Logroñés, que únicamente se vio interrumpido durante los primeros compases del primer tiempo, propició el dominio del partido cumplida la media hora.

Frente a un Mirandés que comenzó inquietando la portería blanquirroja, el Logroñés pasó a la acción y empezó a generar ocasiones claras de peligro, especialmente con un espectacular Nano Mesa, que fue, junto a Paulino, Iñaki y Olaetxea, el más destacado de la cita de ayer. De hecho, la primera ocasión clara de los riojanos fue del tinerfeño, que a punto estuvo de encontrar puerta. Poco después, Olaetxea dispondría de otra oportunidad y, acto seguido, una magistral intervención de Lizoain detuvo un balón rematado de cabeza por Bobadilla que se iba adentro. Con un Logroñés totalmente entregado, se llegaría al descanso sin goles en el marcador.

La segunda mitad arrancaría de igual manera a como acabó la primera. Nano, imparable, dio el susto por una posible lesión en el minuto cincuenta tras un potente latigazo que logró repeler el guardameta del Mirandés.

Todo quedó en nada. Poco después, Lizoain volvería a intervenir con una magnífica mano para frenar un gol cantado de Andy.

El Mirandés, totalmente inoperativo, tuvo que realizar el tercer cambio en el minuto cincuenta y seis, pero no fue suficiente para frenar al huracán blanquirrojo que, en el minuto sesenta y cuatro, acabó encontrando el gol. Una maravillosa acción individual de Paulino, encontrando un hueco donde pocos pueden verlo, acabó propiciando que Olaetxea recibiese el balón para rematar a placer a puerta vacía y firmar así su primer gol de la temporada.

Tras el gol, el Logroñés seguiría con la presión intensa que había venido mostrando durante todo el encuentro.

Jugadores como Roni, Pacheco o Gorka fueron el revulsivo elegido por Sergio Rodríguez para conseguir mantener el equilibrio que el equipo estaba mostrando. Y así fue. Ante un Mirandés que apenas consiguió reaccionar, el Logroñés llegaría al final del partido llevando la iniciativa.

La única mala noticia para los riojanos fue la amarilla a Bobadilla, que tendrá que perderse el próximo partido contra el Rayo Vallecano.

Con un partidazo del Logroñés, que sigue confirmando sus buenas sensaciones, los blanquirrojos dejan el descenso a cuatro puntos y se alejan del pozo tras quedarse asentados en la decimosexta posición con treinta y nueve puntos. Sólo quedan ocho finales.

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