62 años de esclavitud

¿Por qué odio al comunismo?, ¿por qué hay que erradicarlo? Porque amo la libertad y la vida. Porque son más 120 millones de víctimas de esta atrocidad las que me obligan a desear su extinción. ¿Dudas? Te animo a leer Archipiélago Gulag, Memorias del Comunismo: de Lenin a Podemos o El Libro negro del Comunismo para conocer qué es la tiranía comunista. Ojalá nunca lo hubiese conocido la humanidad. Por cierto, siempre se habla de las personas exterminadas sin un ápice de piedad, pero no hay que obviar la ruina económica que provocaron a sus ciudadanos, excepto los líderes comunistas, que son todos milmillonarios. (España Renace: Camino a la gloria).

Querido lector, esta lacra maldita, el asesino comunismo, es lo que tiene a nuestra nación hermana, Cuba, sumida en la miseria, el hambre, la persecución política y la muerte. Esto es lo que quieren (y deben) derribar  los cubanos.

O cae el régimen dictatorial o caen definitivamente los cubanos. También es la mayor amenaza para nuestro país, conviene tenerlo presente

Hace unas horas hemos conocido que Cuba ha dicho basta, que hasta aquí hemos llegado. Los cubanos ya no aguantan más la carestía de alimentos, las colas del hambre (ojo, esto ya se ve en España) y las cartillas de racionamientos, la miseria más absoluta, la falta de libertades y la represión a la que unos malnacidos admiradores de Lenin y Stalin los han sometido durante más de seis décadas en nombre de esa ignominia: la revolución cubana. Un infierno rojo que ha arrasado con todo, incluidas sus vidas.

Con orgullo y esperanza veo que miles de cubanos de todas partes del país se han echado a la calle y con más dignidad que posibilidades se han levantado contra la tiranía roja. He visto el coraje de un pueblo rugiendo como un animal herido pero no muerto, que, sin miedo a nada ni a nadie y al grito de: “Abajo la dictadura”, “Libertad” y “Patria y vida” no han dudado en desafiar al dictador heredero de los criminales hermanos Castro, Míguel Díaz-Canel, y a su máquina de matar perfectamente engrasada: la dictadura cubana.

¿Por qué ha ocurrido esto? Porque son más de 61 años de destrucción nacional en forma de régimen comunista los que han hecho estallar por los aires el pánico a la cruel represión que la tiranía castrista aplica con mano de hierro contra su pueblo. Porque cuando estos asesinos barbudos asaltaron el poder (aserto podemita por excelencia) ninguno de los que equivocadamente les abrieron los brazos pensaron que podían llegar a sufrir una plaga cuya vacuna no atisban a vislumbrar. Porque la factura de los maquiavélicos Castro ha sido brutal en términos de democracia -no existe, la han matado-, pero también en libertades civiles e individuales o cualquier aspiración a desarrollarse libremente conforme a sus proyectos personales.

Porque el “logro” de la revolución ha sido la aniquilación de un pueblo que no se merecía todo lo que ha padecido. Porque los sátrapas rojos han hecho de la más abyecta explotación sexual, con lo que ello supone para la mujer, un lucrativo negocio para mayor regocijo de ellos, que, con absoluto desprecio a la dignidad de esas pobres niñas y mujeres, han convertido ese execrable “negocio” en el principal motor de la economía nacional.

Porque hoy en Cuba solo te queda exiliarte o abandonarte a una muerte segura, dado que vivir bajo el yugo de la hoz y el martillo te destruye como ser humano y te obliga a desear tu propia muerte. Esto es el comunismo

“Si vas a destruir un país, destruye la dignidad del ser humano y acaba con la economía de la nación. Al pueblo mantenlo pobre, ignorante, engañado, dependiente y ocupado buscando qué comer” (Fidel Castro).

¿Puede considerarse humano al monstruo que es capaz de decir y, lo que es peor, hacer esto? Aquí aparece la nauseabunda izquierda de España, que no española,  y su inquebrantable apoyo a los asesinos que han convertido el país que llegó a superar en renta per capita a España e Italia, en una pesadilla solo merecida por la misma nauseabunda izquierda que los defiende.

Soy consciente de que la fuerza de los cubanos a lomos de sus ansias de vivir en libertad es una causa que los define como seres dignos de ganar esta “guerra”. También, de lo imprescindible que es que el mundo civilizado, a excepción de la izquierda enferma, actúe. Que Europa y EEUU, así como el resto de democracias consolidadas den un paso al frente y tomen cuantas medidas sean necesarias para derribar de una puñetera vez ese régimen comunista. No hay equidistancia, o se está con la libertad y la democracia, con la Cuba libre, o se está con los comunistas que la mantienen oprimida y esclava.

Porque si cae el régimen dictatorial cubano caerá la dictadura chavista y por ende la nociva y siniestra influencia del maldito Foro de Sao Paulo, mentor de estas tiranías con la exquisita anuencia de Rusia, China, Irán (Podemos) y resto de “democracias” que inspiran al rojerío enfermo.

Querido lector, he visto a millones de personas arriesgar su vida para huir del comunismo; nunca a nadie jugarse la vida para vivir en él. Cuba posee casi un tercio de su población en el exilio, ¿qué mal nacido es capaz de pensar que las personas arriesgan su vida en el océano sin motivos? Los mismos que defienden la dictadura: la izquierda, nadie más. Los Sánchez, Iglesias, Garzón, sin olvidar a esa excrecencia en la que se ha convertido la autodenominada (in) cultura del cine, sindicatos, medios de comunicación, cuya miseria humana hace “bueno” a cualquiera de los tiranos caribeños.

Para finalizar, quiero que conste mi repugnancia más absoluta a todos aquellos que todavía hoy defienden a los dictadores comunistas. Sois como ellos, pues defendéis lo mismo. También, mi aspiración de ver a esos dictadores, cuyo currículo se cuentan por millones de víctimas, sentados ante la Corte Penal Internacional -Tribunal de la Haya- como paso previo a la cárcel por ser autores de delitos de lesa humanidad. Aunque, siendo sinceros, defiendo y defenderé la pena de muerte para estos viles asesinos. No merecen vivir. Solo la muerte.

Ánimo, Cuba. Adelante, cubanos. Tenéis la razón, la moral y la fe de vuestra parte, y el apoyo incondicional de los españoles de bien que estamos y estaremos siempre a vuestro lado. ¡Viva Cuba libre!

 “Ser comunista, inteligente y bueno es totalmente incompatible. El que es inteligente y bueno, no es comunista. El que es comunista y bueno, no es inteligente. Y, por supuesto, el que es comunista e inteligente, es imposible que sea bueno” (Alekxandr Solzhenitsyn). Amén.

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